Opus Dei: ¿obra de poder?
Max Seitz
BBC Mundo, enviado especial a España
Según un chiste español, cuando Francisco Franco llega a las puertas del cielo San Pedro le dice: “Quizás usted pueda explicarme qué es el Opus Dei”.
Antes de partir pensé que a nosotros -los humanos- siempre nos han fascinado las organizaciones secretas, porque de algún modo nos permiten descargar nuestros peores pensamientos, nuestra oscura imaginación, en aquellos que se encuentran adentro.
A propósito, el británico Stephen Tomkins propone un juego en su libro “Una breve historia del cristianismo”.
Pregunta: ¿qué “culto” en la Roma antigua era “muy conocido” por practicar sacrificios de niños, canibalismo y orgías incestuosas durante los banquetes para sus iniciados? Respuesta: lo que hoy se conoce como iglesia católica.
Con esto no estoy sobreseyendo al Opus Dei -mi función como periodista es siempre sospechar-, sino simplemente invitando a un reflexión desprovista de prejuicios: más allá de los rumores, ¿cuál es la verdad acerca de la influencia de este grupo católico?
Tres círculos
El presunto poder del Opus Dei puede analizarse en tres áreas, según los analistas que consulté: su influjo en el Vaticano, su representación en las élites políticas y empresariales, y la relación con sus miembros.
Primero lo primero. La “Obra” nació en 1928; con el papa Juan Pablo II consiguió en 1982 el estatus semi-independiente de “prelatura personal” y su fundador, Josemaría Escrivá de Balaguer, fue canonizado en 2002. ¿No fue todo muy rápido?
Añade que, una vez que Wojtyla se convirtió en pontífice, floreció la sintonía ya existente entre ambos en cuanto a la necesidad de llevar a cabo una “nueva evangelización” con principios ultraconservadores.
En otras palabras, sostiene que el Vaticano encontró en el Opus Dei una voz predominantemente laica -una suerte de “caballo de Troya en medio del mundo”- que se haría eco de su oposición al aborto, el uso de condones, el divorcio, la investigación con células madre y los derechos de los homosexuales.
Jack Valero
Sin embargo, me concedió que más prelados y obispos, y el actual papa Benedicto XVI, “pueden tener simpatía” por la “Obra”, aunque insistió en que la influencia de la agrupación “está totalmente exagerada”.
La discusión continúa.
Política y economía
¿Y qué del presunto poder del Opus Dei en la sociedad?
Durante el régimen de Franco (1939-1975), el grupo religioso tuvo dos ministros en el área económica: Mariano Navarro en Hacienda y Alberto Ullastres en Comercio.
En América Latina se suele decir que forman parte del grupo religioso el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y el líder de la derecha chilena, Joaquín Lavín, entre otros, aunque ninguno de ellos lo ha confirmado públicamente.
El Opus Dei sostiene que no publica listas de miembros y que dar a conocer la pertenencia a la agrupación es algo personal (”¿un ministro musulmán andaría diciendo que lo es?”). El problema, objetan los críticos, es que la “Obra” está acusada de secretismo, algo que desestima, y sus fieles perpetúan las dudas al no darse a conocer.
Alberto Moncada
Con todo, Moncada cree que la influencia real del Opus Dei en las altas esferas es mucho menor que la que se le atribuye.
“Una cosa es que se vean representantes de la ‘Obra’ en las empresas y en la política, y otra que haya una mano unida de todos en favor de todos, como una mafia. Eso no existe”.
En cambio, Moncada me sugirió que quizás la presunta búsqueda de influencia del Opus Dei en la sociedad se canalice a través de sus colegios y universidades, con el fin de que sus principios religiosos se transformen en modelo de vida.
Sin embargo, la “Obra” niega que trate de imponer ideas y asegura que respeta opiniones divergentes dentro y fuera de sus instituciones.
Conciencias
Quizás el aspecto menos analizado del presunto poder del Opus Dei es la influencia que ejerce sobre algunos de sus miembros, en especial los que viven recluidos en sus centros (los llamados numerarios).
Algunos de los que abandonaron el grupo religioso dicen que éste “manipula” y “mete miedo”.
“El Opus Dei es una organización totalitaria, donde todo es lo que dios te manda: cumplir las normas, ir a misa todos los días, media hora de oración por la mañana, media hora por la tarde, rezar el Santo Rosario”.
Otra ex numeraria, Ana Azanza, me comentó que “el verdadero poder del Opus Dei está en el miedo que infunde en la gente dentro y fuera”.
“Yo lo he visto en muchísimas personas, que aunque no estén directamente relacionadas con el Opus Dei, no quieren ni oír hablar del tema, o saben historias y se callan. Nadie se atreve a hacer de mártir porque uno puede, por ejemplo, perder el trabajo”.
Ana Azanza
“No se trata de una manipulación, de que te comen la cabeza, sino de una elección libre o vocacional”, me insistió José María Villalón, quien además de miembro del Opus Dei es jefe médico del club de fútbol Atlético de Madrid. “Además, uno se puede ir cuando quiere y nadie le hace problema”.
* * *
¿Qué es en definitiva el Opus Dei? ¿Una comunidad de fieles bien intencionados o un grupo de maquinadores?
Hay quienes dicen que en este caso, como en muchos otros, la verdad probablemente se encuentre en el medio, en los grises.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/specials/newsid_4213000/4213870.stm
Publicada: 2005/09/09 11:27:55 GMT
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Tags: BBC, Iglesia Católica, Opus Dei, Vaticano