Archive for Septiembre, 2006

EL DISCURSO DEL ZORRO BENEDICTO RATZINGER

Jueves, Septiembre 21st, 2006

Benedicto XVI el Maquiavélico

Félix Monasterio-Huelin Maciá

Rebelión

¡Aclárate papa, papa, papageno, que si suena la flauta mágica es para espantar a las fieras del bosque, no como reclamo neoliberal para la venta de pajarillos!¡Aclárate papa, papa, papageno, que a la juventud no se la colma llenando su cabeza de pájaros!¡Aclárate papa, papa, papageno,que no se lanzan palabras al aire por si la flauta suena!

Leyendo el texto íntegro de Benedicto XVI http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37808 “Texto íntegro del discurso de Benedicto XVI, titulado “Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones”, generador de la polémica con el mundo musulmán “. (Lo que a continuación se encuentra entrecomillado proviene literalmente de este artículo, aunque no se diga explícitamente. Cuando no es así se aclara con una referencia.)

“”No actuar razonablemente (con ‘logos’) es contrario a la naturaleza de Dios” dijo Manuel II, de acuerdo con el entendimiento cristiano de Dios, en respuesta a su interlocutor persa. En el diálogo de las culturas invitamos a nuestros interlocutores a encontrar este gran ‘logos’, esta amplitud de la razón. Es la gran tarea de la universidad redescubrirlo constantemente. ”

Aquí queda patente que el Papa se pone del lado de Manuel II, ya que éste habla ” de acuerdo con el entendimiento cristiano de Dios”.

1. Oriente y Occidente. La modernidad según el Papa.

“Occidente ha estado en peligro durante mucho tiempo a causa de esta aversión, en la que se basa su racionalidad, y por lo tanto sólo puede sufrir grandemente.”

¡Ah, se trata de Occidente! Vaya, creí que se trataba de la Cristiandad… Resulta que en Occidente hay cristianos, musulamanes, judíos, budistas y tantos otros.

¿No se trata realmente de defender a la cristiandad, utilizando a la ciencia como el producto más vendible, diciendo que la ciencia deriva de la esencia del cristianismo, mientras que la guerra de la esencia del islamismo? ¿No es acaso su intervención una yihad cristiana, es decir un esfuerzo por defender el cristianismo, conservando esa teoría del sujeto pasivo frente al sujeto activo del islamismo y de la teología de la liberación? ¿No se trata también de oponerse a cualquier materialismo y en especial a los que dicen que el desarrollo de la sociedad es un proceso sin sujeto, como dice Althusser que defiende Marx, de oponerse a su materialismo del encuentro, y a todas las teorías de la emancipación?

Ratzinger dijo en otra ocasión:

“La construcción social del Islam es teocrática, por tanto, monista y no dualista. El dualismo, que es la condición previa de la libertad, presupone a su vez la lógica cristiana. Desde el punto de vista práctico, ello significa que sólo donde se preserva el dualismo de Iglesia y Estado, de instancia sagrada y política, se asientan las condiciones fundamentales para la libertad. Allí donde la Iglesia se convierte a sí misma en Estado, la libertad se pierde. Pero también donde la Iglesia es suprimida como instancia pública y públicamente relevante, decae la libertad, porque el Estado reclama de nuevo para sí el fundamento de la ética.” (sacado de http://www.conoze.com/doc.php?doc=1512 ,página cristiana cuya sección “Ciencia y Fe”

comienza así: “Poupard, que durante diez años fue rector de una universidad católica de París, dijo en Murcia que las universidades son «como el laboratorio donde se lleva a cabo el diálogo entre la fe y la cultura, entre la ciencia y la fe.”. Básicamente es así como termina el discurso actual del Papa en Ratisbona.)

Es curioso constatar cómo el discurso del Papa sobre la libertad coincide con el de la derecha, recayendo en la cuestión mítica del dualismo, y cómo nuevamente se nos recuerda a la izquierda lo importante que es defender un monismo, un materialismo, un ateísmo o como cada cual quiera ver el anti-dualismo, el anti-idealismo. El atrevimiento de este Papa no tiene límites. Es patético observar cómo cada fracaso de la Iglesia Católica (la Revolución Francesa) se convierte por obra y gracia de una reinterpretación del cristianismo en éxito. Está claro que a pesar de lograr con malas artes que Mussollini les regalara el territorio del Vaticano, queda claro que para el Papa no es un estado, sino posiblemente El Estado que está por encima de los estados-nación, y en consecuencia ya no se practica una teocracia, sino una división de poderes garante de la libertad dualista: Cuerpo en cada estado-nación y Alma en el Vaticano. Naturalmente las universidades, los colegios que haya en el Cuerpo no deben olvidar que hay un Alma, y así razón y fe correrán paralelos, juntos pero no revueltos, hacia un futuro de concordia universal. Parece lógico que se oponga a cualquier intento de que el Cuerpo sea laico, y se enseñe a los niños cómo ser un buen ciudadano en vez de enseñarles cómo ser un buen cristiano. Lo que se contradice en este dualismo es que ser bueno no es una cuestión de salud del Cuerpo, sino de sumisión y dependencia del Cuerpo frente al Alma. Que la salud del Cuerpo dependa del Alma es un atentado a la biología, la psicología y a las ciencias sociales. Es un atentado a la racionalidad científica.

“Este es un estado peligroso para los asuntos de la humanidad, como podemos ver en las distintas patologías de la religión y la razón que necesariamente emergen cuando la razón es tan reducida que las preguntas de la religión y la ética ya no interesan. Intentos de construir la ética a partir de las reglas de la evolución o la psicología terminan siendo simplemente inadecuados.”

¿Inadecuados para qué, para quiénes? Rajoy se sabe las respuestas al dedillo.

2. El yihad.

“En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la “yihad” (guerra santa).”

Puede observarse que yihad es traducido como guerra santa, lo cual no deja de sorprenderme al oirlo en boca de un teólogo, que ejerce de Obispo de Roma y Papa de la Iglesia Católica.

(En http://es.wikipedia.org/wiki/Yihad se leee: “yihad cuya traducción literal es esfuerzo… Es importante entender que el Islam, al contrario que otras religiones, no predica la pasividad ni la mansedumbre sino la acción como vía para lograr los valores a los que aspira. Por eso el yihad es considerado por muchos como el sexto pilar del Islam… Ahora bien, decir que se trata de “defender el Islam” es, naturalmente, muy ambiguo tanto en lo referente a los fines como a los medios…”)

3. La Intencionalidad.

Dadas las implicaciones sociales de las palabras de este Papa no es de extrañar que surja la pregunta de su intencionalidad en cuanto a sus consecuencias.

El Papa se retracta de su discurso de Ratisbona y muestra un «gran pesar» (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37768) es un artículo informativo, donde se lee: “El primer ministro del Gobierno palestino de Hamas condenó la quema de iglesias.”.

¿Era este el objetivo del Papa, provocar, como dicen algunos sectores de la derecha católica, a los clérigos musulmanes (aunque el primer ministro no sea un clérigo musulman) a que condenen la violencia fundamentalista islámica? Si así fuese, se estaría admitiendo que la actual violencia es islamista, y por otro se estaría utilizando el recurso de un discurso del que se pueden prever las consecuencias para un fin contrario. Quiero decir que si ahora el Papa simplemente se siente rammaricato, apesadumbrado, habiendo provocado la ira de algunos, o es un cínico o considera un mal menor estas consecuencias. Es posible que haya también que leer que previendo las consecuencias se corrobora su afirmación de que el islamismo es en sí mismo violento. ¿Este Papa es maquiavélico? ¿El fin justifica los medios para el actual jefe del estado vaticano? Puede que haya que ver este asunto como una cuestión del nuevo estilo catolicista, que en términos de Maquiavelo sería: el Príncipe ha de ser profundamente malo, pero debe parecer claramente bueno.

El Papa y el Islam (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37798) “De haber sido intencional esa lanzada significaría un violento retroceso en la estrategia de aproximación que lleva varias décadas de implantación en el catolicismo romano, lo cual no es probable.”

Lisandro Otero no nos convence aunque sea el Presidente de la Academia de la Lengua de Cuba, y aunque deje la cuestión en manos de la probabilidad. Sí convence el adjetivo de “violento” y queda abierta la sugerencia de que la probabilidad recaiga en la palabra “aproximación” y no en la de “retroceso”. Ordenando la frase así, convence un poquito más.

Dice el Papa en el texto en cuestión: “Sólo así podemos lograr ese diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que sólo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas.”

Busca el Papa, según él mismo dice, el diálogo genuino. Nuevamente los adjetivos propios de que hay exclusiones: “genuino”. ¿A quiénes se está aproximando? Es el artículo de Otero una lectura pobre sobre la estrategia de aproximación del catolicismo romano, puesto que no atiende a lo que excluye por mucho que Otero diga que “La actual tribulación del mundo árabe ha sido precipitada por la acción conjunta de Estados Unidos e Israel que han impuesto mutilación de territorios, guerras locales, desmembramiento de estados y una economía permanente de guerra para controlar sus recursos energéticos.”. Creo recordar que el marxismo hace suya esa famosa frase de que la religión es el opio del pueblo. Y confundir cultura con religión es una barbaridad interesada, que carece de legitimidad académica.

Los insultos papales. Una Provocación bávara (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37820) “Elegir una cita de Manuel II Paleólogos, que no fue el más inteligente de los emperadores bizantinos, fue algo inapropiado, especialmente en vísperas de su visita a Turquía. Hubiera podido encontrar citas más efectivas y mucho más próximas a él pero, quizás, fue su tributo especial a Oriana Fallaci. Quizás.”

Tariq Ali, lanza este quizás, porque Oriana Fallaci “desde que rompió su silencio con La rabia y el orgullo, ha dedicado sus obras «a defender la civilización occidental, no frente a la musulmana, sino frente al fundamentalismo islámico». En opinión de la escritora, existe un alarmante proceso de islamización de Occidente, al que denomina Eurabia, proceso que, en su opinión, habría contado con la complicidad de la izquierda europea.” (http://es.wikipedia.org/wiki/Oriana_Fallaci ).

Tariq Ali deja abierta la interpretación del encuentro de religiones, pero no se engaña en lo que parece más razonable admitir: “El mundo islámico, con dos de sus países- Iraq y Afganistán- ocupados directamente por tropas occidentales, no necesita que le recuerden el lenguaje de las Cruzadas. En un mundo neo-liberal que sufre degradación medioambiental, pobreza, hambre y represión, convertido en un ‘planeta de suburbios’ (en la expresiva frase de Mike Davis), el Papa elige insultar al fundador de una religión rival.”.

Posiblemente el Papa elige insultar porque se niega a reconocer el fondo de los problemas o porque simplemente comparte la idea iluminada de Bush de que robar al pueblo musulmán no es robar a nadie sino coger lo que Dios nos ha prometido. Pero esto último no es probable ya que el Papa no acepta la guerra preventiva. Probablemente sea la primera hipótesis la que más se acerque a la verdad, quizás en consonancia con esa sumisión cristiana de dar al césar lo que es del césar y a dios lo que es de dios. En consecuencia, nada más lejos de la posibilidad de alimentar los deseos de emancipación de los pueblos, nada más lejos de interpretar la figura de Jesús como la de un rebelde o un revolucionario, como defiende Hugo Chávez. Una consecuencia obvia es que no podemos esperar que el Papa actual se ponga del lado de los pobres. Creo que le basta y le sobra con imaginarse que es el Príncipe de Occidente, que junto con el Emperador pueden poner un poco de orden en este mundo, o como dice Tariq Ali “”Para estar seguros de tener la razón siempre”, dijo el fundador de los jesuitas, Ignacio de Loyola, “deberíamos cumplir con el principio de que lo que veo como blanco debería creer que es negro si la jerarquía de la iglesia así lo indica.” Hoy la mayoría de los obispos católicos en occidente (incluido el bávaro del Vaticano) y los políticos de centro izquierda y centro derecha adoran al verdadero Papa que vive en la Casa Blanca y les dice cuándo lo negro es blanco.”.

El césar y dios juegan a las cartas y a la cábala del neolenguaje orweliano poniendo cara jesuítica.

4. La conversión.

El contexto de sus palabras más polémicas gira alrededor de su oposición a “la coversión mediante la violencia”. Resulta curioso este contexto cuando se enlaza con el contexto social actual. Si se habla de terrorismo islámico, ¿debemos entender que lo que pretenden los musulmanes es convertir a los occidentales-cristianos al Islam? Hace falta ser retorcido para imaginar siquiera que este es el objetivo de las matanzas de Atocha y de Manhattan. No obstante el mismo Aznar al salir del gobierno se puso a bramar esta tesis en una universidad usamericana, añadiendo que lo que buscan es, poco menos, que tomar al asalto la alhambra de Granada.

La forma del texto del Papa es, hablando con propiedad, la de un estudiante de bachillerato que cita de corrido una historia de la filosofía completamente sesgada y aprendida como una narración lineal, cuyo orden parece lógico y autocontenido. Lo insoportable de este texto es que desatiende los hechos históricos, escoge las citas que más le interesan para defender una curisosa tesis en defensa de la modernidad, y saca alegremente conclusiones que ni el más elemental sentido común podría aceptar. Es en este último sentido que el escrito del Papa debe inscribirse entre los Escritos Esotéricos de la Posmodernidad Reaccionaria.

5. Razón y fe.

Dice: “En el fondo, se trata del encuentro entre fe y razón, entre auténtica ilustración y religión.”

Hay que resaltar el adjetivo “auténtica” para poder seguir leyendo, y posiblemente para comprender que si de un plumazo elimina a tantos ilustrados, es porque no merecen ser incluidos entre los auténticos. Para saber quiénes son los auténticos habrá que remitirse al Santo Oficio (ahora llamado Congregación para la Doctrina de la Fe), cuya función se definió en 1988: “«la tarea propia de la Congregación para la Doctrina de la Fe es promover y tutelar la doctrina de la fe y la moral en todo el mundo católico. Por esta razón, todo aquello que, de alguna manera toca este tema, cae bajo su competencia»”. La Congregación se dedica a “difundir la sólida doctrina y defender aquellos puntos de la tradición cristiana que parecen estar en peligro, como consecuencia de doctrinas nuevas no aceptables.” Y recuérdese que Ratzinger fue su Prefecto durante el papado anterior. Es de suponer que los criterios que haya seguido el Santo Oficio en el 2004 sean los mismos que deban aplicarse en la actualidad, lo que quiere decir que los adjetivos que se van encontrando en el texto analizado, como los de “auténtico”, “genuino” sean claramente los de la Congregación de marras. Así el feminismo, por poner un simple pero llamativo ejemplo, no entraría entre los auténticos (el Cuerpo de la mujer no cabe en el Alma). La libertad de elección al aborto tampoco sería una genuina libertad, y así sucesivamente.

“En contraposición, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas –como dice el Concilio Lateranense IV en 1215–, pero que no por ello se llegan a abolir la analogía y su lenguaje.”

En primer lugar nos suelta como si fuese una evidencia, “la razón creada”, un creacionismo de la razón, que subyacentemente no niega la teoría de la evolución, excepto en el punto decisivo en que Dios asigna, concede, racionalidad al ser humano. Habría que concluir que de ser éste un salvaje evolucionado pasa, por acción divina, a ser un ser racional, y que esta racionalidad recibe algo de la racionalidad divina, y ambas son análogas pero infinitamente disímiles. (Este párrafo tiene mucha miga, pero está claro que apunta a conceptos como perfección/imperfección, sabiduría/ignorancia, etc. y no cabe duda de que prepara el camino para un cierto modelo de Dios…)

Esto se dice en el contexto de una crítica al voluntarismo de la fe (y como se señala en el texto colateralmente es contra el “intelectualismo agustiniano y tomista, [que] con Juan Duns Escoto comenzó un planteamiento voluntarista…”): “Dios no se hace más divino por el hecho de que lo alejemos en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es ese Dios que se ha mostrado como el “logos”".

“El sujeto decide entonces, basándose en su experiencia, lo que considera que es materia de la religión, y la conciencia subjetiva se convierte en el único árbitro de lo que es ético. De esta manera, sin embargo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad y se convierten en un asunto completamente personal. Este es un estado peligroso para los asuntos de la humanidad…”

Aquí responde a uno de los criterios de la laicicidad en cuanto a que la religión es una cuestión de fe personal. Ve un peligro para la humanidad. Confunde sistemáticamente religión y ética, por lo que se contradice con la defensa de la modernidad, y si no es así es porque dogmáticamente subyacen los adjetivos del Santo Oficio.

“Sólo lo lograremos si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes.”

Esta proclama Razón-Fe, Cuerpo-Alma, Estados-Vaticano, etc. está en peligro, lo que debiera constituir para la mayoría un regocijo, más que una paranoia apocalíptica. Una de las actuales tareas más urgentes para la filosofía es el desarrollo de una ética sin religión, sin dioses creadores, una ética que nos permita vivir en colectividad sin necesidad de recurrir a un sentido trascendente de la vida. Esto sólo puede lograrse erradicando el capitalismo y sobre la base de un socialismo. Hay que lograr que la comunidad no dependa de la ética sino la ética de la comunidad. Actuar al revés, que es justamente lo que nos trata de imponer Ratzinger, es actuar de mala fe. Por lo que estoy viendo en este discurso, a la Iglesia y sus acólitos, sólo les quedan sus propiedades y el uso de la violencia (como señala Otero), porque ya han perdido toda clase de argumentos, ya sólo les queda refugiarse en el cinismo. Demos la enhorabuena y que mis ojos que ven el declive vean también su extinción.

6. La razón científica.

“Al mismo tiempo, como he tratado de demostrar, la razón científica moderna con sus elementos intrínsecamente platónicos genera una pregunta que va más allá de sí misma, de sus posibilidades y de su metodología. La razón científica moderna tiene que aceptar la estructura racional de la materia y su correspondencia entre nuestro espíritu y las estructuras racionales que actúan en la naturaleza como un dato de hecho, en el que se basa su metodología.”

Aquí queda claro que Ratzinger trataba de demostrar algo: los científicos tienen que reconocer que no se puede ser materialista sino espiritualista (o idealista) sin contradecirse, ya que su propia metodología así lo contempla.

Recuerdo que el anterior Papa tuvo una reunión con Hawking para que le explicase cuestiones de cosmología. El científico, que es ateo y un positivista recalcitrante aceptó. En su libro “la historia del tiempo” nos cuenta la anécdota de que el Papa tras oir la teoría de Big-Bang le dijo: antes del Big-Bang nosotros y después vosotros. Supongo que el Papa no hablaba en serio, dada su predisposición a rechazar la teoría de la evolución de Darwin, la teoría economico-política de Marx, la teoría del subconsciente de Freud, y todas aquellas teorías científicas (o cuasi-científicas) que andan por el mundo dando la tabarra a los fundamentos de las religiones.

¿Que la ciencia tiene elementos intrínsecamente platónicos? Si acaso podríamos decir esto de muchos científicos cuando tratan de filosofar la ciencia, precisamente cuando la entienden como lo hace el mismo Papa, es decir cuando la tesis se convierte en hipótesis, cuando se cae en el círculo vicioso platónico, cuando ya se da como verdadero que hay modelos ideales a los cuales se acomodan nuestros descubrimientos científicos. De ninguna manera la ciencia es platónica. Lo que es platónico es adoptar el punto de vista epistemológico de Platón.

El desarrollo de las ciencias en cuanto a la elaboración de leyes de la naturaleza, alimenta nuestra perplejidad y no cabe duda de que nos traslada al terreno propio de la filosofía, al terreno de las interrogaciones, a la sospecha de que el orden descubierto podría responder a un orden superior, divino y premeditado. Cuando se desatiende el sentimiento de sospecha, o dicho de otra manera, cuando ya no se sospecha sino que se afirma como una verdad lo que racionalmente debería ser una duda, es cuando la filosofía cae en la mayor de las trampas de la historia: el Cogito cartesiano de lo claro y distinto, ese pienso luego soy que ya ha sido desmontado por tantísimos filósofos.La metodología científica no es la del método cartesiano, se encuentra más cerca del método inductivo de Bacon, y en cualquier caso no sigue ningún método especial. Tan sólo tiene ciertas premisas como la de no dar por completamente cierto o válido ninguna de sus conclusiones. Ni tan siquiera puede decirse que sea de carácter hipotético puesto que esto supondría que subyace una verdad por descubrir (platonismo) o una tendencia hacia la verdad (Popper). El afan de describir la naturaleza con una sóla palabra, una sóla fórmula (la unificación de las fuerzas, la teoría de las supercuerdas, etc.), sólo se compromete, en todo caso, con la filosofía de que hay una sóla sustancia, y en definitiva con un panteísmo filosófico a la manera de Spinoza y de Einstein. Se compromete con un monismo, pero no con el dualismo cartesiano. No se compromete con ninguna racionalidad subyacente, salvo cuando ya se impone desde afuera, cuando ya se introduce subrepticiamente en la misma filosofía. Llamar Dios a esa sustancia es irrelevante, y desde luego no es el dios judeo-cristiano-musulmán.

Si fuese cierto lo que dice el Papa sobre el Islam, la religión del futuro será el islamismo, y no el cristianismo, precisamente porque la batalla en el terreno de las ideas la tienen perdida quienes buscan una razón trascendente. Bastaría con que los cristianos reflexionasen sobre la relación “razón y fe” para que se convirtiesen en masa al islamismo. Pero ya se ha encargado el Papa de decirles a estos cristianos que si así lo hacen no habrá paz sobre la Tierra. En consecuencia, según el Papa el cristiano debe elegir, entre la guerra permanente pero sin contradicciones, a una paz con una lucha interior entre razón y fe. Es lógico sospechar que vistas así las cosas se esté alimentando una guerra de religiones.

7. Programa teológico del Papa.

“Hace falta valentía para comprometer toda la amplitud de la razón y no la negación de su grandeza: este es el programa con el que la teología anclada en la fe bíblica ingresa en el debate de nuestro tiempo.”

Y la lectura que yo hago: el racionalismo está caduco como motor de transformación social, y en consecuencia la Iglesia ya puede incorporarlo en su letanía reinterpretando nuevamente el cristianismo. La Historia de la Iglesia ha seguido tradicionalmente estos derroteros, y ahora no piensa cambiar, aunque para ello deba cambiar la misma historia de la modernidad ocultando el profundo sentido de los conceptos emancipatorios como paz, justicia, democracia y libertad.

¿Será este discurso una prueba más de que entramos en la posmodernidad?

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=37916

FUNDAMENTALISMO CRISTIANO: Enojo musulmán con el Papa

Domingo, Septiembre 17th, 2006

FUNDAMENTALISMO

Se puede pensar que el papa se manda solo? Hasta cuando podemos pensar que la religión no es política?

Señores, señoras y porqué no infantes… Aquí y ahora: La religión es política y la política es religión.
Ya en el mundo no hay necesidad, ignorancia y miseria que justifique semejante fundamentalismo, lo que actualmente se hace es simple y pura manipulación y así caen los incautos.

Los fundamentalistas hacen política y así les va. Digamos que ante un daño mayor se elige uno menor. Si el papa se disculpa, no estaría incurriendo en la mentira?
Además en cuestión de poderes, “una disculpa piadosa” simplemente es reconocer la supremacía del poder del Islam.

Y no me digan que no se le venía venir, que eso suponga alguien que está en Argentina y que se sorprendió de la crueldad fundamentalista que se usó cuando explotó la AMIA, o cuando estallo la Embajada de Israel, de alguien que no sabe lo que son los fundamentalismos, porque vive en su burbuja, puede ser… Pero de nosotros?

El papa no habla solo, tiene una orquesta por detras… claro que por algo lo hace, entre fundamentalistas se reconocen y en algún momento como las almas cada vez son más escasas, es natural pues que entre ellos se molesten.
Así que vamos… a nadie le importa que aquí en Argentina y en América esté actuando lo mas duro del fundamentalismo católico en cuestiones que no les atañen, desde lo social y político, porqué nos va a
extrañar que la religión más fundamentalista de todas se meta con el Islam, si aquí en la época del proceso mientras estaban las botas militares algunos se ponían de acuerdo para primero pasar al paredon
todo aquello que no era católico.

Y ahora nos venimos a asombrar?

Es por eso que si bajo el dedo de Ratzinger están las
cabezas de millones de personas y todas esas personas responden al mando de Hail! Puede entonces que esas personas también esten decididas a seguirlo en su estupidez…

http://www.truthdig.com/report/item/20060916_sam_harris_rottweiler_barks/

POR LA HOMILIA QUE DIO BENEDICTO XVI EN SU VIAJE

 

Enojo musulmán con el Papa

 

 

A dos meses del viaje del Papa a Turquía, las críticas de Benedicto XVI a la Jihad o Guerra Santa han estremecido al mundo del Islam, que lo acusa de haber tergiversado su esencia al establecer una similitud entre su religión y la violencia. Lo que parecía un viaje placentero a sus raíces en su Baviera natal del sur de Alemania acabó generando un terremoto de declaraciones de responsables musulmanes, indignados por unos comentarios que, según ellos, avivan el desasosiego en un mundo donde consideran que ya cargan sobre sus hombros con el peso de suficientes estigmas.

 

Las palabras de la discordia no son cosecha del Papa, sino citas de un diálogo entre un emperador bizantino y un erudito persa del siglo XIV que Benedicto XVI tomó como referencia el martes en la universidad de Ratisbona para hacer una reflexión sobre la razón y la fe.

“Muéstrame lo nuevo que ha traído Mahoma y ahí sólo encontrarás cosas malas e inhumanas, como que ha ordenado difundir con la espada la fe que predica”, citó de una conversación entre los dos hombres sobre la relación entre la religión y la violencia. Cuando falta poco para el viaje del Santo Padre a Turquía, en noviembre, un responsable musulmán turco puso el grito en el cielo el jueves al denunciar unas declaraciones que “reflejan el odio que lleva en su corazón” y son “muy hostiles”.

 

Alí Bardakoglu, director del departamento de asuntos religiosos ante el gobierno turco, llegó a cuestionar la visita del Sumo Pontífice porque “no ve interés alguno para el mundo musulmán en la visita a Turquía de una persona con semejantes convicciones con respecto al Islam y su profeta”.

 

La respuesta de Kuwait ha sido implacable. El secretario general del partido islamista Nación Islámica, Hakem al Mutairi, instó a todos los países musulmanes a retirar a sus embajadores ante el Vaticano “hasta que el Papa se disculpe por el daño que ha causado al profeta y al Islam”.

 

Por su parte, la presidenta de una importante organización islámica de Estados Unidos y Canadá, la Asociación Islámica de Norteamérica (ISNA), Ingrid Mattson, tachó sus propósitos de “inexactos y oportunistas”. En Pakistán, dirigentes y analistas musulmanes estimaron que las afirmaciones eran “desafortunadas”, “lamentables” e “irresponsables”. El secretario general del Consejo Central de los Musulmanes de Alemania, Aiman Mazyek, aseguró al diario Tagesspiegel que es “difícil de creer que el Papa vea en relación con la violencia una frontera entre el Islam y el cristianismo”. Mazyek recuerda que la historia del cristianismo también ha sido sangrienta y puso como ejemplo “las cruzadas y la conversión obligatoria de judíos y musulmanes en España”. El director del Instituto de Estudios Políticos, afiliado al más institucional de los partidos islamistas paquistaníes, el Jamaat Islami, afirmó: “La actitud del Papa es muy diferente a la de su predecesor. En lugar de acercar al Islam y al cristianismo, crea tensión en las relaciones entre las dos religiones”.

 

Anoche, el portavoz del Vaticano padre Federico Lombardi, reaccionando a la emoción provocada en el mundo musulmán por la homilía del Papa durante su viaje a Alemania declaró: el Pontífice “quiere cultivar una actitud de respeto y diálogo hacia las otras religiones y culturas, y evidentemente también hacia el Islam”.

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17.09.06, Assyrian International News Agency (IQ)

Ya entrado el siglo XXI, ocho de cada diez argentinos se definen como religiosos, en un mapa de devociones que se entrecruzan y alimentan mutuamente.

El monopolio del catolicismo en los sectores populares está en jaque, como lo muestra la proliferación de cultos dedicados a santos paganos, que no integran el santoral oficial pero con frecuencia comparten el altar personal con otras figuras de la iglesia católica.

“Religiones híbridas”, las llama el sociólogo Fortunato Malimacci, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Argentina (Conicet).

Según este académico, la identidad argentina no es ya sinónimo de identidad católica, sino que refleja un complejo entramado de transformaciones en otros ámbitos de la sociedad que se transmiten al terreno espiritual.

Para conocer la perspectiva antropológica de este fenómeno, en BBC Mundo dialogamos con Pablo Semán, investigador de la Universidad Nacional de San Martín, y Eloísa Martín, doctorada en la Universidad Federal de Río de Janeiro. Ambos son también investigadores del Conicet, dedicados a explorar el universo de la religiosidad popular.

Desde la antropología, ¿qué es lo que define a estas formas de devoción?

Pablo Semán: La civilización a la que nosotros pertenecemos, la Occidental, se basa en la separación entre hombres y dioses. Este es un fundamento de la vida urbana y moderna.

Pero una parte de la población - en gran parte de los sectores populares, aunque no exclusivamente- no tiene un universo simbólico que presuponga la separación de los hombres y los dioses.


La posibilidad de desarrollar un perfil de santidad tiene que ver con cómo se conecta esa persona de leyenda con un lugar y una época. Es lógico que un grupo de migrantes, vinculados a tradiciones folklóricas de larga data, se identifique más con el Gaucho Gil
Pablo Semán, antropólogo

Para ellos, los milagros no son intervenciones sobrenaturales, sino parte de lo cotidiano, porque los dioses forman parte de la experiencia de vida de los devotos. Así, se sostiene una forma de creencia que no está “en el más allá” y que no es puramente espiritual, sino que se basa en milagros que obran en el cuerpo y en la cotideaneidad: en la salud, el bienestar, el dinero, el sexo…

Este parece ser un fenómeno que se define a través de lo popular como una cuestión de clase…

Eloísa Martín: Sí, tradicionalmente la religiosidad popular ha sido definida a partir de su contraposición con la Iglesia católica, sobre todo en los países de América Latina, o bien como la religiosidad de los más pobres, en oposición a la religión de las clases medias o dominantes.

Los devotos son mayoritariamente de clases populares porque es una práctica que se aprende en el seno de la familia, y eso se da más en las clases bajas o medias-bajas. Pero en realidad tiene poco que ver con la iluminación “intelectual”, diríamos, y con la división de clases.

PS: Es un universo simbólico diferente, no quiere decir que sean menos educados. Los devotos de los santos populares presuponen que el mundo de sus cosas está integrado a la acción de los dioses. En la religiosidad popular este vínculo hombre-dioses, que rompió la Modernidad, está intacto.

¿En qué difiere el modelo de santidad que proponen figuras como la Difunta Correa, el Gaucho Gil o Gilda, y el que rige a los santos de la Iglesia católica?

PS: La posibilidad de desarrollar un perfil de santidad tiene que ver con cómo se conecta esa persona de leyenda con un lugar y una época determinados. Se presenta un personaje que es verosímil , y por eso puede obrar como un agente que hace intervenir a las fuerzas divinas en la vida cotidiana.

EM: El principal foco de interés está en el milagro, que no necesariamente es entendido como algo extraordinario. Puede ser curarse de cáncer, pero también pasar de año en el colegio, no perder el trabajo o mantener a la familia unida.

La “consagración” de estos santos se da a partir de los relatos de milagros, que se repiten una y otra vez, y que dan cuenta no sólo del poder del santo para obrar en el mundo de los vivos, sino también de la fe de otros devotos, lo que funciona como elemento convalidante de los poderes milagrosos del personaje.

¿Y qué importancia tiene el “elemento trágico”, que todos estos santos comparten, en la narrativa de santidad?

EM: La muerte trágica es considerada como una ruptura en el ciclo natural y, a partir de ese punto, se hace posible la entrada del poder sagrado en el mundo de los vivos. Para los creyentes católicos, todos los muertos son capaces de obrar en el mundo de los vivos, pero éstos que mueren trágicamente se acredita que pueden actuar en ciertas áreas en las que eran “especialistas” antes de morir, o que tienen que ver con las razones por las cuales murieron.

Gilda, por ejemplo, en las cuestiones artísticas, porque era cantante, y en el amor, porque tuvo una vida amorosa complicada. El Gaucho Gil, en cuestiones de justicia, aunque no necesariamente una justicia entendida como lo hace el catolicismo.

La religiosidad popular puede ser definida como la “religión de la inmediatez”, como la llamó el estudioso católico Lluis Dulch, quien veía en las formas populares de la fe una práctica expresada a través de lo sensorial. ¿Cómo se refleja esto en el culto?

EM: Son cultos en los que lo corporal tiene gran importancia: se tocan las imágenes, se expresa con el cuerpo a través del baile, se usa la mediación de objetos materiales que representan el vínculo con el santo… Hay música, color, y toda una serie de estímulos sensoriales.

PS: La leyenda que construye la supuesta santidad de estas figuras determina las características del culto. Por ejemplo, el del Gaucho Gil es muy festivo, refleja la tradición musical de la región y se le pueden pedir cosas que tienen que ver con la masculinidad. El de la Difunta, en cambio, es más lúgubre y angustiante, y se le piden favores relacionados con la maternidad. Y la otra dinámica importante es la de la reciprocidad: yo le pido algo al santo y le tengo que dar algo. Esto, para aquellos que piensan que el único intercambio con la divinidad es a través de la palabra, hace ver a la religiosidad popular como mágica.

Muchos opinan que la crisis socio-económica que afectó a Argentina en 2001 actuó como elemento clave para expandir estos cultos. ¿Creció el número de devotos, o sólo se hizo más visible?

PS: Creo que se trata de una mayor visibilidad: porque la sociedad se volvió más democrática y este modelo de religiosidad tan diferente al de las clases medias llama la atención, y también porque en el Gran Buenos Aires hay una población relativamente nueva, una nueva camada de migrantes que llevó el culto desde sus provincias de origen hasta el llamado conurbano.

Las clases medias no tienden a pensar que las cosas se causan por un determinismo divino, mientras que las clases populares sí. Por eso, si hay más problemas, hay más recurso a la divinidad, y lo que nos gusta llamar “crisis” le dio más motivos de expresión a esa visión cosmológica.

EM: La crisis también se verifica en el tipo de cosas que las personas piden. Desde el 2001 se hacen pedidos especialmente por la patria… Pero éstos están englobados dentro de las experiencias cotidianas de las personas, porque si el país está bien, todo el resto se va a ir dando: trabajo, salud, bienestar, etcétera.


La política de la Iglesia argentina depende de cada diócesis, que no tiene que ver con lo que ocurre a nivel provincial o nacional. En algunos lugares se fomenta el culto a los santos paganos y desde ahí se trata de evangelizar, como ocurre en Corrientes con el Gaucho Gil
Eloísa Martín, antropóloga

Y los medios han jugado un papel fundamental: se ocupan más de reflejar este fenómeno, que pasa de ser presentado como un producto de la ignorancia, a ser una manifestación legítima de la cultura popular.

¿Qué importancia tiene el lugar de culto, sobre todo los santuarios junto a las rutas, en la difusión de estas expresiones de fe?

EM: Los santuarios son puntos de llegada de peregrinaciones. El santuario es un cruce del tiempo y el espacio: el tiempo marcado por festividades y peregrinaciones regulares, y el lugar donde murió el santo, donde se dio el pasaje de la vida a la muerte. Por eso se acredita que en ese lugar el pedido que el devoto hace al santo tiene más fuerza.

Y también son espacios de encuentro donde se comparten historias, y se refuerza la fe del devoto al compartirla con sus pares.

La Iglesia católica ha ido redefiniendo su posición ante estos fenómenos. ¿Creen que puede haber un acercamiento mayor, sobre todo si atendemos a que estos devotos de santos no oficiales se definen a sí mismos como católicos?

PS: Bueno, el catolicismo funciona mucho más allá del Papado, y siempre hay disputas entre lo que dice Roma y lo que hacen los católicos. La iglesia debe negociar permanentemente la definición de lo que es católico con cada una de las poblaciones donde se implanta, lo que diversifica enormemente al catolicismo, más allá de que éste tenga pretensiones de uniformidad universal. Así ocurre en todos los países de América Latina y de Africa donde hay catolicismo.

La mayor tolerancia del catolicismo actual se refleja, por ejemplo, en el proceso gradual de reconocimiento que ha tenido el movimiento carismático dentro de la Iglesia. Indirectamente, la legitimación de los carismáticos beneficia el culto a estos santos, porque muchos de sus principios son similares.

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/specials/2006/rituales_de_la_ruta/newsid_5006000/5006406.stm

ABORTO Y EXCOMUNIÓN: SEGUIREMOS SIENDO MUJERES AUNQUE AL VATICANO LE PESE

Sábado, Septiembre 2nd, 2006

ArgAtea:

DESDE EL VATICANO
“Según el Derecho Canónico, “quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión (automática) latae sententiae”, sin necesidad de la intervención de un tribunal eclesiástico.

DESDE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD:

A pesar del notable aumento de uso de anticoncepción en las últimas tres décadas, se estima Que 40-50 millones de abortos ocurren anualmente, cerca de la mitad en circunstancias Inseguras.

Globalmente, alrededor del 13% de todas las muertes maternas se deben a complicaciones de abortos inseguros. Además de las 70.000 mujeres que mueren por año, decenas de miles sufren consecuencias a largo plazo, incluyendo infertilidad.

Aun donde existe amplio acceso a la planificación familiar, los embarazos ocurren como consecuencia de fallas en la anticoncepción, dificultades con su uso, falta de uso o a causa de un incesto o violación.

El embarazo puede representar una amenaza para la vida de la mujer o para su salud física y mental. Reconociendo estas circunstancias, casi todos los países del mundo han aprobado leyes que permiten interrumpir un embarazo bajo ciertas condiciones.

En algunos lugares el aborto es legal sólo para salvar la vida de la mujer; en otros el aborto se permite a requerimiento de la mujer.

Los sistemas de salud necesitan dar respuesta a las distintas circunstancias. El papel de la Organización Mundial de la Salud es desarrollar normas y estándares y asesorar a los estados miembros de manera tal de fortalecer la capacidad de los sistemas de salud. Por más de tres décadas, la OMS ha asistido a gobiernos, agencias internacionales y organismos no gubernamentales en la planificación y entrega de servicios de salud materna, incluyendo el manejo de las complicaciones del aborto inseguro y la provisión de servicios de alta calidad en planificación familiar.

En la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, desarrollada en Junio de 1999, los Gobiernos acordaron que “en circunstancias donde el aborto no sea ilegal, los sistemas de salud deben entrenar y equipar a los proveedores de los servicios de salud y tomar otras medidas para asegurar que los abortos sean seguros y accesibles. Deben tomarse medidas adicionales para salvaguardar la salud de las mujeres.”

Este documento provee una guía para transformar ese compromiso en una realidad:

http://www.who.int/reproductive-health/publications/es/safe_abortion/text_es.pdf

Los brebajes de Chamberlain

Sábado, Septiembre 2nd, 2006

Los brebajes de ChamberlainAgo-24-06 - por Rodolfo Pandolfi
Pocas personas, sobre todo cuando son jóvenes, creen que van a morir. Al mismo tiempo, la gran mayoría de la gente –una encuesta habla más del 80% de quienes tienen menos de 50 años -no creen que la vida tenga sentido, que sea algo más que una pasión inútil, como decían los viejos existencialistas.
No es una casualidad que el más talentoso de los filósofos nazis, Martín Heidegger afirmara que “el hombre es un ser para la muerte”.
Si el hombre es un ser para la muerte y la vida no tiene sentido, poco interesa que se asesinen judíos, que se linchen negros, que reaparezca la esclavitud con una ferocidad asombrosa.

El Islam fundamentalista no tiene ningún ideal posterior a la Edad Media. No cree en la felicidad humana, ni en el diálogo, ni en el liberalismo, ni en los derechos humanos, ni en el socialismo. Piensa que la vida, esa pasión inútil, se justifica a través de la muerte y en primer lugar de la propia muerte. Es una idea tremenda de autoculpabilidad, como si morir asegurase las delicias del cielo. Parece imposible luchar contra alguien que quiere ser destruido, ganarle a quien busca perder, ser convincente, racional, apaciguador, con los fanáticos.

Si llega la tercera guerra mundial, una posibilidad fuerte pero que nadie quiere conocer, la lucha será muy despareja. Sin embargo, la victoria de la cultura occidental, judía y cristiana es una certeza. El arma secreta de los japoneses fueron los kamikases, pero perdieron. Cierto cine francés emocional buscó profundizar la sensibilidad de los países democráticos con la trágica historia de Hiroshima. Una película típica de la guerra fría y que hoy se sospecha fue, en parte al menos, financiada por la URSS.

Muy pocos conocen que la guerra atómica surgió de las entrañas mismas del nazismo, que la preparaba en sus túneles, que luego algunas de esas bombas pasaron a Japón y que según documenta Paul Johnson, el gran historiador católico de Gran Bretaña, hubo seis ataques atómicos a Estados Unidos, que fracasaron por la situación estratégica general, la enorme distancia que obligaba a extender el recorrido con globos, el atraso tecnológico.

Pero el fracaso no es una virtud y las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki pueden haber ahorrado más de dos millones de muertos japoneses.

El Japón fanático y fundamentalista se rindió, aunque en sus libros de texto se sigue enseñando el rencor. También se desmoronaron otros fundamentalismos, porque la muerte pone todas sus esperanzas en la muerte y no en la producción cultural, la persuasión racional, la comunicación, la protección de los habitantes.

Georges Bush es una figura muy discutible. Llegó por primera vez al poder en comicios sospechados, pero fue reelecto por abrumadora mayoría pese a tener más del 90% de los medios en contra. En Estados Unidos existen voraces monopolios, ricos aberrantes -aunque no en la misma medida que en China Comunista donde deben estar con frac quienes ingresan a las grandes bolsas de Pekín y de Shangai-, hubo muchos negros aplastados contra quienes siguen pesando prejuicios, pero es quizás el país menos racista del mundo, menos discriminador y una mujer negra y pobre, nacida en Bronx, desorienta con sus conocimientos y su percepción de la realidad, abonada con cinco títulos universitarios. Sucede a un general negro y rico, también de fastuosa cultura, que antes comandó a los ejércitos de los Estados Unidos, nada menos.

Si el odio a USA justifica todo, inclusive la alianza con el nazismo, ahora a los crimines cometidos por los fanáticos fascistas del Islam, el progresismo tendrá que buscar la forma de compatibilizar su opción con la idea, que aún no han abandonado, sobre la perversidad de Adolf Hitler. Ya hay un periódico argentino –un site, en realidad- perteneciente a un grupo terrorista que predica la paz y la alianza con todos los enemigos de Estados Unidos, sean de extrema derecha o de extrema izquierda, para reunir fuerzas.

Hebe Bonafini, compañera y amiga del Presidente de la Nación, es un paradójico ejemplo en ese sentido: es ferviente admiradora del dictador venezolano, general Hugo Chávez y de los genocidas de Bali, de Sudán, de Argelia y de todos los países a los que ama porque odian en su misma sintonía.

¿Cómo puede ser que el anticuado progresismo al uso, tan igualitario, se enganche con los destructores de la dignidad de la mujer, con los enemigos de la cultura, con los monaguillos de una intolerancia llevada al absurdo, con los partidarios del miedo?.

No son románticos, ni bucólicos, ni naturalistas, sino personas que repiten hoy en forma explícita, el Viva la Muerte de Millán de Astray. Los Saramango, los Chomsky, han traicionado su tarea como intelectuales. Los incendiarios de bibliotecas, quienes prohíben religiones e ideologías disidentes, están vetando todas las posibilidades de amor humano y de cariño hacia los próximos, la propia familia.

Pilar Rahola dice que para los fundamentalistas islámicos los partidarios de Israel no se preocupan por los musulmanes muertos.

La CNN dedica mucho tiempo a mostrar a un chico con diversas madres, llorando en el Líbano. La escena aparece en los intervalos de la publicidad en favor de López Obrador.

Los muertos musulmanes que también deben interesar son el millón de desaparecidos por manos integristas en el Sudán, sin que se conozcan reclamos de los jueces derechos y humanos con jurisdicción planetaria. A los amigos de Israel también le preocupan los 20.000 masacrados por Afees El Asad, los 100.000 tragados por la tierra en Argelia, los muertos en Marruecos, el asesinato masivo de católicos en el Líbano, el Septiembre Negro de Jordania, la masacre de Munich, la AMIA, la celebradísima destrucción de las Torres Gemelas, la Shoá misma, el exterminio de kurdos por Hussein, que se dedicaba a cazar y matar comunistas pero ahora parece que es de izquierda.

La traición de muchos intelectuales y periodistas es inaudita. Desde ese campo no se oyen, casi, quejas por la castración de las mujeres, ni una observación por el superCromagnón de Bali, donde los chicos y las chicas bailaban en situación de pecado, según los fanáticos.

Torquemada se sonrojaría humillado ante la nueva Inquisición, pero nadie lo ha incorporado, hasta ahora, al campo progresista.

Ante los kamikaze islámicos y sus aliados es imposible una política de apaciguamiento. Atila, el rey de los hunos, dialogó y se dejó convencer por el Papa para que no destruyera a Roma pero es terrible encontrarse ante quien se niega a dialogar.

Neville Chamberlain hizo la prueba. Después de hablar con Adolfo Hitler volvió a Londres con un trozo de papel firmado, según creía, para salvar la paz por una generación. El acuerdo de Munich entregó Checoslovaquia a las fieras en la misma época en que el gobierno de Londres se rendía también ante Francisco Franco y lo reconocía como autoridad legal. Un gran conservador, Winston Churchill, rojo de indignación, clamó en la Cámara de los Comunes: Vergüenza, Vergüenza. Para no perder tiempo, José Stalín se alió entonces a Hitler y entre ambos se dividieron Polonia. El primero de octubre de 1939, el gobierno soviético cantó loas a la acción conjunta con los alemanes. Cuando comprendió que era un error, ya resultaba demasiado tarde.

Chamberlain tuvo su momento de gran popularidad, pero cuando las bombas y luego los cohetes comenzaron a demoler Londres el pueblo dejó de amarlo.

Existió una Europa cobarde, apaciguadora, luego brotó la Europa de los maquis y de los partisanos, pero la indiferencia general de estos días, cuando no la complicidad, de Occidente lleva el sello de Chamberlain.

Los crímenes fundamentalistas, como los cometidos en Sudán, en Bali, en Atocha, en Nueva York o en Londres, buscan ser explicados muchas veces a través de la diversidad cultural, lo que quiere decir al fin y al cabo que ellos pueden matar porque son incapaces de dar la batalla cultural, porque están atrasados, y merecen compasión.

Hay pueblos que tienen prohibido, desde el punto de vista ético, el genocidio, la censura de libros, la esclavitud, el aplastamiento de las mujeres, la utilización de los niños como bombas humanas, y hay países en guerra que no pueden interceptar las comunicaciones telefónicas de sus enemigos. Esa soberbia de intelectuales y juristas occidentales es del todo cobarde y consiste en absorber los brebajes de Chamberlain.

Ahora existe cierta desilusión por las debilidades de Saramango, de Gunther Grass, de Bertolt Bretch, de otros. Lastiman sus contradicciones, pero entre los intelectuales es común ser dulces humanistas cuando pueden y perros falderos cuando no pueden.

Al considerar al fanatismo islámico como un dato peculiar de la diversidad se incurre en una terrible discriminación antiarabe, se finge que los musulmanes no llegan a diferenciar el bien del mal. Esta glorificación del particularismo es asombrosa en aquellos a quienes les corresponde ser los intelectuales por excelencia: los hombres de la Iglesia. Es notable ver a quienes durante siglos han exhortado a los hombres a aminorar en sí el sentimiento de las diferencias, para aprehender la Divina Esencia que los reúne a todos, dedicarse a dejar de marcar las diferencias que enfrentan.

Considerar inimputables a unos y justiciables a otros, según su origen o cultura, es una de las formas mas pedantes del racismo, es una manera de usar el paraguas de Chamberlain.

Estadísticas: NUEVE DE CADA DIEZ ENCUESTADOS ESTÁ A FAVOR DEL DIVORCIO Y LA MITAD APOYA EL ABORTO Y LA PENA DE MUERTE

Viernes, Septiembre 1st, 2006

31.08.2006 | Clarin.com | Sociedad

TENDENCIAS

ENCUESTA POLEMICA


El aborto, la pena de muerte y el divorcio dividen al creyente porteño

Una amplia mayoría profesa la fe en un Dios único. Muchos respaldan el aborto y la pena de muerte. El divorcio parece haber quedado ya fuera de discusión. La generación menos creyente es la de los 30 años.

La adhesión a una fe religiosa y la asunción de ciertas posiciones filosóficas o morales respecto al derecho a la vida no siempre van de la mano. Al menos, en Buenos Aires. Así lo revela una polémica encuesta privada, según la cual nueve de cada diez encuestados está a favor del divorcio y la mitad apoya el aborto y la pena de muerte, posiciones contrarias a los mandatos religiosos de algunos ritos que se profesan en el país.

Las reacciones de la Iglesia Católica, que representa a la mayoría de los fieles del país, no se hicieron esperar. El sacerdote jesuita Ignacio Pérez del Viso dijo ayer: “Es difícil evaluar estos resultados sin tener mayores precisiones. Que haya tantos partidarios de la pena de muerte es desalentador, pero habría que ver si se refieren a algún caso raro, como el rapto de menores seguido de muerte, o a muchos. Si se trata de pocos casos, no es para alarmarse tanto, aunque discrepemos. Lo mismo podríamos decir del aborto. No lo aprobamos en ningún caso, pero no es lo mismo decir que es propuesto para cualquier circunstancia o en algún raro caso. En cuanto al divorcio, el ideal es casarse para siempre, pero la realidad nos recuerda la debilidad humana.”

El estudio, titulado “La fe y los valores del imaginario porteño”, fue realizado por la Universidad Abierta Interamericana, que recogió la opinión de 603 personas mayores de 18 años residentes en Capital. Lo primero que confirma es el auge que tiene la religiosidad entre los porteños: casi el 80% se confesó creyente.

Otros datos interesantes surgen cuando las respuestas se desagregan por edad. La generación menos creyente, según la encuesta, es la de los treintañeros, entre quienes el porcentaje de los que creen en Dios cae al 65%. A la inversa, la fe aumenta cuando la edad avanza.

“Se podría inferir que la proximidad de la muerte aumenta la necesidad del sujeto de pensarse trascendente. Pero esta hipótesis se cancela cuando vemos la frecuencia de adhesión a la fe entre los menores de 29: o aún no les llegó el momento del desencanto o la crisis de valores de los últimos años está llegando a su fin de la mano de una generación que retoma los valores de sus abuelos”, dice el licenciado Raúl Aragón, al frente de la investigación y del Programa de Estudios de Opinión Pública de la UAI.

Pero los resultados más polémicos se vinculan a un tema que los sociólogos vienen planteando desde hace tiempo: el acelerado proceso de secularización que se evidencia en la sociedad. Al indagar sobre la vigencia de posiciones o convicciones que, según recita el imaginario popular, estarían reñidas con cualquier adhesión religiosa, encontraron que el 87% de los encuestados está de acuerdo con el divorcio; que el 63% está a favor del aborto; que también está de acuerdo con el aborto el 55% de los creyentes; y que el 51% de todos los encuestados respalda la pena de muerte.

Una proyección de esas cifras revela que el 68% de los creyentes está a favor del divorcio y que el 40% de ellos avala la aplicación de la pena de muerte.

Las razones que habilitan la convivencia entre ser creyente y desoír ciertas normas son una incógnita. “La fe sigue vigente, pero las interpretaciones que hacen las instituciones religiosas respecto a lo que es vivir la fe y practicar un rito están alejadas de las condiciones de vida de los porteños, no tienen que ver con su realidad y eso genera una ruptura”, sostiene Aragón.

El sociólogo Fortunato Mallimacci habla de un marcado proceso de desinstitucionalización y apropiación personal de la fe. “La mayor secularización no supone una descomposición de lo religioso sino una reestructuración de lo que significa creer: hoy, creer no es pertenecer.

El antropólogo Alejandro Frigerio, investigador del Conicet, asegura: “La gente cree y, sin embargo, hace décadas que no adhiere a la ortodoxia religiosa. Lo que probablemente había antes era un conformismo tácito: si alguien no estaba de acuerdo con ciertas normas no lo manifestaba porque quedaba mal ir en contra de algunas posiciones. Eso cambió con el retorno democrático, cuando todos empezamos a expresar diferencias con menos temor a ser juzgados”.

El relevamiento se hizo entre el 21 y el 25 de agosto, una semana en la que aborto e inseguridad ocuparon la agenda pública. Para Frigerio, estos llamativos porcentajes, “se dan en un contexto en que hubo un fuerte debate en torno al aborto de chicas discapacitadas mentales que habían sido violadas y en el marco de una ola de inseguridad, real o mediática”, dice. La gente cree más de lo que pertenece porque se ha roto la ligazón entre adhesión y participación”.

http://www.clarin.com/diario/2006/08/31/sociedad/s-02801.htm

 

LEY DE CULTOS: “En la gestión del presidente Kirchner todas las religiones son iguales”

Viernes, Septiembre 1st, 2006

23.04.2006 | Clarin.com | Zona

REPORTAJE AL SECRETARIO DE CULTOS, GUILLERMO OLIVERI

“En la gestión del presidente Kirchner todas las religiones son iguales”

Clarín.com

Desde que Néstor Kirchner asumió el poder, las riendas de la Secretaría de Cultos de la Nación están en manos diferentes a las que solían conducir esta área más que sensible en la relación del Gobierno con la cúpula eclesiástica.

El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, militó en la Juventud Universitaria Peronista en los 70, estuvo preso en la ESMA durante la dictadura y hoy se define como “católico no practicante” y “defensor acérrimo de la libertad religiosa”. Y su segundo, el abogado Alejandro Grossman, es judío, algo inédito en ese cargo.

“Queremos un cambio profundo de la Ley de Cultos —que es de la época de Videla— y de otras normas que también fueron promulgadas bajo dictaduras, porque tienen exigencias discriminatorias que chocan con tratados internacionales incorporados a la Constitución”, anticipó Oliveri a Clarín. La tarea ya comenzó: el año pasado, una nueva reglamentación de la Ley de Cultos eliminó requisitos de inscripción “incompatibles con los derechos constitucionales”.

¿A qué apuntan los cambios que propone la nueva ley?

—Queremos cambiar el paradigma que supone: nos gustaría desterrar la desconfianza hacia los cultos no católicos, respetar la libertad religiosa y promover la convivencia de todos los credos.

¿La ley actual hace algunas concesiones al culto católico, ¿serán modificadas?

—La Constitución establece el sostenimiento del culto católico y se respetará ese mandato. Pero hay decisiones de gobierno en las que antes la Iglesia tenía injerencia y no nos parece justo. Hay y habrá espacios de diálogo, pero no de connivencia. Defendemos la libertad religiosa en el marco de la defensa y promoción de los derechos humanos y, desde ese lugar, todas las religiones son iguales para esta gestión.

¿Hubo ya treinta intentos frustrados de cambiar la Ley de Cultos. ¿Qué probabilidades ve usted de que esta vez se logre?

—Hace más de un año que estamos discutiendo el proyecto con los distintos credos, y se están escuchando todas las propuestas. Queremos encontrar la mejor ley para todos los cultos, no sólo para uno. Todavía se está puliendo el proyecto. Después, deberá ser considerado por el Presidente.

¿Cuáles serán los cambios?

—En la ley de Videla todo gira en torno al control social. Los cultos debían inscribirse y tener un reconocimiento oficial para poder funcionar. Queremos eliminar esa desconfianza, volver voluntaria la inscripción y crear una personería jurídica cuyo objeto sea el religioso.

¿La nueva ley estaría este año?

—No lo sé, estamos trabajando en el proyecto. Hay una férrea voluntad de caminar en esa dirección. En Argentina hay mucho diálogo interreligioso, algo poco frecuente en otros países. Es un valor de nuestro país que queremos estimular.

¿Qué puede hacer el Estado cuando se denuncian abusos por parte de grupos religiosos?

—El Estado no puede intervenir si no hay una denuncia penal previa. Pero desde el 2003 no tenemos denuncias ni bajas por problemas legales. Ahora, si usted pregunta por las “sectas”, le recuerdo que en general no se inscriben en el Registro.

http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/04/23/z-03401.htm