Archive for Octubre, 2006

CON EL DINERO DE "LOS POBRES" CREYENTES

Viernes, Octubre 6th, 2006

ArgAtea: Observar y estar atento, esa es la consigna. La contradicción de los hechos, muestra como por un lado la iglesia católica tienen el discurso, hacer colecta para los más pobres y por el otro usan el dinero para hacer política sin escrúpulos y a la vista de todos. Está visto que las iglesias resultan una gran inversión y un buen dinero, pero que el dinero que recauda no va a los pobres.

La Asociación Civil Valores Religiosos: http://www.valoresreligiosos.com.ar/

Génesis

El suplemento Valores Religiosos surgió por iniciativa del presbítero Guillermo Marcó, director de la Oficina de Prensa del arzobispado de Buenos Aires. Marcó se inspiró en el suplemento Alfa y Omega, que semanalmente aparece con el diario ABC, de España, producto de un acuerdo entre el arzobispado de Madrid y el periódico. En la Argentina, Marcó presentó la idea a Clarín – el diario de habla hispana de mayor circulación en el mundo - que inmediatamente aceptó la propuesta.

Cómo se financia

El suplemento no persigue un fin de lucro. Pero requiere de recursos para su sostenimiento. La principal forma de financiamiento es la publicidad. Aunque también se reciben donativos. Entre los anunciantes, se cuentan grandes empresas que publican avisos institucionales o comerciales, colegios y universidades, organismos gubernamentales, cámaras empresariales y organizaciones sindicales, así como firmas que prestan servicios directa o indirectamente al mundo religioso.

Nuestros anunciantes

Entre los anunciantes se cuentan

La obra social ANDAR, de la Asociación de Viajantes Vendedores; las universidades Católica Argentina y Del Salvador; las empresas Daimler Chrysler, Repsol-YPF, Aerolíneas Argentinas y Zurich Seguros; los bancos Francés, Provincia y Ciudad; las editoriales Claretiana y Santa María; los colegios Ntra. Sra. de las Nieves y Champagnat; la Presidencia de la Nación y la AFIP, y el primero parque temático religioso del mundo “Tierra Santa”.

COHERCIÓN EN MATERIA DE FE

Jueves, Octubre 5th, 2006

ArgAtea:

UN TEMA NO TERMINADO, COHERCIÓN EN MATERIA DE FE. LO ESTÁ VIVIENDO ACTUALMENTE NUESTRA SOCIEDAD ARGENTINA, CON TODA SU VIOLENCIA. LA ORDEN FUÉ, IMPONER LA FE CATÓLICA APOSTOLICA ROMANA, SIN MEDIR SUS CONSECUENCIAS. CAIGA QUIÉN CAIGA.

Ratzinger echa su cuarto a espadas

Fuente: www.sinpermiso.info

Uri Avnery · · · · ·

01/10/06

“Cualquier judío honrado que sepa la historia de su pueblo no puede menos de sentir una profunda gratitud hacia el islam, que protegió a los judíos durante cincuenta generaciones mientras el mundo cristiano los perseguía y trataba no pocas veces de obligarlos ‘por la espada’ a abandonar su fe”

El ateo judío Uri Avneri reflexiona histórica, teológica y políticamente con su lucidez y perspicacia habituales sobre la “lección” del papa de Roma en la Universidad de Ratisbona.

Desde los días en que los emperadores romanos usaban echar cristianos a los leones, las relaciones entre los emperadores y los dirigentes eclesiásticos han experimentado muchos cambios.

Constantino el Grande, que llegó a emperador en el 306 –hace ahora exactamente 1700 años— favoreció la práctica del cristianismo en el Imperio, en el que se incluía Palestina. Siglos después, la Iglesia se escindió, con una parte oriental (ortodoxa) y otro occidental (católica). En occidente, el obispo de Roma, que adquirió el título de papa, exigió al emperador el reconocimiento de su superioridad.

La lucha entre los emperadores y los papas jugó un papel central en la historia europea y dividió a los pueblos. Hubo altos y bajos. Algunos emperadores destituyeron o expulsaron a un papa; algunos papas destituyeron o excomulgaron a un emperador. Uno de los emperadores, Enrique IV, “peregrinó a Canosa” y estuvo tres días plantado, pies desnudos sobre la nieve, ante el Castillo del papa, hasta que el papa se dignó a anular su excomunión.

Pero hubo tiempos en que los emperadores y los papas convivieron en paz. Así en el presente. Entre el actual papa, Benedicto XVI, y el actual emperador, George Bush II, existe una maravillosa armonía. El discurso de la pasada semana del papa, que desencadenó una tormenta planetaria, se compadece bien con la cruzada de Bush contra el “islamofascismo” en el contexto del “choque de civilizaciones”.

En la lección dictada en una Universidad alemana, el papa número 265 describió lo que para é les una gran diferencia entre el cristianismo y el islam: mientras que el cristianismo estaría fundado en la razón, el islam la negaría. Mientras que los cristianos ven la lógica de las acciones de Dios, los musulmanes niegan esa lógica en las acciones de Alá.

En mi calidad de judío ateo no puedo entrar en el fragor de ese debate. Rebasa por mucho mis humildes capacidades la comprensión de la lógica del papa. Pero no puedo menos de prestar atención a un paso que me afecta a mí también, como israelí que vive en las inmediaciones de la línea de fractura de esa “guerra de civilizaciones”.

A fin de probar la carencia de razón en el islam, el papa afirma que el profeta Mahoma ordenó a sus seguidores la difusión de su religión por medio de la espada. De acuerdo con el papa, eso no es razonable, porque la fe nace del alma, no del cuerpo. ¿Cómo podría incidir la espada en el alma?

Para argüir su tesis, de entre todas las gentes posibles el papa eligió citar a un emperador bizantino que pertenecía, obvio es decirlo, a Iglesia de la competencia, la oriental. A fines del siglo XIV, el emperador Manuel II Paleologo se refirió a un debate que supuestamente habría tenido con un académico persa musulmán cuyo nombre no mencionó. En el punto culminante de la argumentación, el emperador –según él mismo— espetó estas palabras a su adversario:

“Dime solo qué novedades ha traído consigo Mahoma, y no encontrarás sino cosas malas e inhumanas, como su imperativo de propagar por la espada la fe que él predicaba”

Palabras que dan pie a tres preguntas: 1) ¿Por qué las dijo el emperador? 2) ¿Responden a la verdad? 3) ¿Por qué las cita el actual papa?

Cuando Manuel II escribió su tratado, era la cabeza de un imperio agonizante. Llegó al poder en 1391, cuando solo quedaban ya unas pocas provincias del otrora ilustre imperio. Y esas provincias estaban ya bajo amenaza turca.

En ese momento los turcos otomanos habían llegado ya a las riberas del Danubio. Habían conquistado Bulgaria y el norte de Grecia, y habían derrotado ya dos veces a los ejércitos de auxilio enviados por Europa para salvar el imperio oriental. El 29 de mayo de 1453, solo unos pocos años después de la muerte de Manuel, su capital, Constantinopla –la actual Istanbul—, cayó en manos de los turcos, poniendo fin a un imperio que había durado más de mil años.

Durante su reinado, Manuel hizo giras por las capitales de Europa, tratando de buscar apoyo. Prometió la reunificación de la iglesia. Está fuera de duda que escribió su tratado religioso con la intención de incitar a los países cristianos contra los turcos y de convencerles para comenzar una nueva cruzada. El objetivo era práctico; la teología se ponía al servicio de la política.

Y en tal sentido la cita sirve exactamente a las necesidades del actual emperador, George Bush II. También él desea unir a la cristiandad contra el “Eje del Mal”, primordialmente musulmán. Además, los turcos están llamando de Nuevo a las puertas de Europa, esta vez pacíficamente. Es bien sabido que el papa apoya a quienes se oponen a la entrada de Turquía en la Unión Europea.

¿Hay algo de verdad en el argumento de Manuel?

El papa mismo tomó sus cautelas. En su calidad de teólogo serio y de renombre, no podía permitirse la falsificación de textos escritos. De aquí que empezara por admitir que el Corán prohíbe expresamente la propagación de la fe por la fuerza. Citaba la segunda Sura, verso 256 (extrañamente falible para ser papa, en realidad se refería al verso 257), que dice: “No debe haber coerción en materia de fe”.

¿Cómo puede ser ignorada una afirmación tan inequívoca? El papa arguye simplemente que este mandamiento fue sentado por el profeta al comienzo de su carrera, todavía débil e impotente, pero que luego ordenó el uso de la espada al servicio de la fe. Tal orden no existe en el Corán. Es verdad que Mahoma llamó al uso de la espada en su guerra contra las tribus enemigas –cristianos, judíos y otros— en Arabia, cuando estaba construyendo su estado. Pero eso era un acto político, no religioso; básicamente, una lucha por territorio, no por la propagación de la fe.

Jesís dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. El tratamiento dispensado por el Islam a otras religiones ha de juzgarse por una prueba muy sencilla: ¿Cómo se comportaron los dominadores musulmanes por más de mil años, cuando tuvieron el poder de “propagar la fe por la espada”?

Bien, lo cierto es que no lo hicieron.

Durante muchos siglos, los musulmanes dominaron Grecia. ¿Se hicieron musulmanes los griegos? ¿Acaso trató alguien de islamizarlos? Al contrario, los griegos cristianos ostentaron las más elevadas posiciones en la administración otomana. Los búlgaros, los serbios, los rumanos los húngaros y otras naciones europeas vivieron en uno u otro tiempo para la dominación otomana, manteniéndose en la fe cristiana. Nadie les obligó a convertirse en musulmanes, y todos siguieron siendo devotamente cristianos.

Es verdad que los albaneses se convirtieron al islam, como los bosnios. Pero nadie sostiene que lo hicieran bajo coerción. Se hicieron islámicos, buscando ser favoritos del gobierno y disfrutar de los frutos de serlo.

En 1099, los cruzados conquistaron Jerusalén y masacraron a su población musulmana y judía indiscriminadamente en nombre de Jesús. Por esa época, pasados 400 años de la ocupación musulmana de Palestina, los cristianos seguían constituyendo la mayoría del país. Durante ese largo período, no se hizo el menor esfuerzo para imponerles el islam. Sólo tras la expulsión de los cruzados del país comenzó la mayoría de sus habitantes a adoptar la lengua árabe y la fe musulmana: eran los ancestros del grueso de los actuales palestinos.

No hay la menor prueba de algún intento de imponer el islam a los judíos. Como es harto sabido, bajo la dominación musulmana, los judíos españoles florecieron de un modo que no tiene parangón en ninguna otra parte hasta casi nuestros días. Poetas como Yehuda Halevy escribieron en árabe, lo mismo que el gran Maimónides. En la España musulmana, los judíos fueron ministros, poetas, científicos. En el Toledo musulmán, los académicos cristianos, judíos y musulmanes trabajaron juntos y tradujeron los textos filosóficos y científicos de la Grecia antigua. Fue, en efecto, la edad de oro. ¿Cómo habría podido ser esto posible, si el profeta hubiera decretado la “propagación de la fe por la espada”?

Lo que pasó luego es todavía más elocuente. Cuando los católicos reconquistaron España a los musulmanes, instituyeron un reino de terror religioso. Los judíos y los musulmanes fueron puestos ante una cruel elección: o convertirse al cristianismo o ser masacrados o exiliarse. ¿Y adónde fueron a parar los centenares de miles de judíos que se negaron a abandonar su fe? Casi todos ellos fueron recibidos con los brazos abiertos en los países musulmanes. Los judíos sefarditas (“españoles”) se dispersaron por todo el mundo musulmán, desde Marruecos en occidente hasta Irak en el este, desde Bulgaria (entonces parte del imperio otomano) en el norte hasta Sudán en el sur. En ninguno de esos lugares fueron objeto de persecución. Jamás supieron de los tormentos inquisitoriales, ni de las llamas de los autos de fe, ni de los pogromos, ni de las terribles expulsiones masivas que se dieron en casi todos los países cristianos, hasta llegar al Holocausto.

¿Por qué? Porque el Islam expresamente prohíbe cualquier persecución de los “pueblos del Libro”. En la sociedad islámica se reserva un lugar especial para judíos y cristianos. No disfrutan por completo de iguales derechos, pero casi. Tienen que pagar un impuesto especial, pero están exentos del servicio militar –una compensación especialmente bienvenida para muchos judíos—. Se ha dicho que los dominadores musulmanes se abstenían de cualquier intento de convertir judíos al islam, ni siquiera mediante gentil persuasión, porque implicaba una pérdida de ingresos fiscales.

Cualquier judío honrado que sepa la historia de su pueblo no puede menos de sentir una profunda gratitud hacia el islam, que protegió a los judíos durante cincuenta generaciones mientras el mundo cristiano los perseguía y trataba no pocas veces de obligarlos “por la espada” a abandonar su fe.

La historia de la “propagación de la fe islámica por la espada” es una leyenda maligna, uno de los mitos que prosperó en Europa durante las grandes guerras contra los musulmanes: la reconquista de España por los cristianos, las cruzadas y la repulsión de los turcos, quienes estuvieron a pique de conquistar Viena. Yo sospecho que el papa alemán cree también honradamente esas fábulas. Lo que significa que la cabeza del mundo católico, que es un teólogo cristiano por derecho propio, no hizo el esfuerzo de estudiar la historia de otras religiones.

¿Por qué dijo esas palabras en público? ¿Y por qué ahora?

Es imposible entenderlo de otro modo que atendiendo al contexto de la nueva cruzada de Bush y sus partidarios evangelistas, con sus consignas de “islamofascismo” y “guerra global al terrorismo” (convertido “terrorismo” en sinónimo de “musulmanes”). Para los operarios de Bush, se trata de un cínico intento de justificar la dominación de los recursos petrolíferos mundiales. No es la primera vez en la historia que descarnados intereses económicos se visten con religioso traje talar; no es la primera vez que una expedición de ladrones se presenta como cruzada.

El discurso del papa ha de entenderse como una contribución a ese esfuerzo. ¡Quién sabe con qué terribles consecuencias!

Uri Avnery es un reconocido escritor y analista político israelí.

Traducción para www.sinpermiso.info: Amaranta Süss

Por ley, la educación sexual ya es obligatoria en las escuelas del país

Jueves, Octubre 5th, 2006

El Senado la sancionó ayer por mayoría

Por ley, la educación sexual ya es obligatoria en las escuelas del país

El Ministerio de Educación elaborará contenidos básicos que se incluirán desde el nivel inicial

Mientras la Legislatura porteña se apresta a aprobar, la semana próxima, una norma similar, el Senado sancionó ayer una ley que reconoce el derecho de los estudiantes de establecimientos nacionales y provinciales, públicos y privados, a acceder a contenidos básicos de educación sexual desde el nivel inicial.

Esos contenidos mínimos estarán plasmados en el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, que deberá elaborar el Ministerio de Educación en los 180 días posteriores a la promulgación de la ley, y que deberá aplicarse en todo el país de manera “gradual y progresiva” en los próximos cuatro años.

En rigor, se trata de un marco general y de lineamientos básicos que cada provincia incorporará y adaptará. De hecho, además de la norma que se aprobaría la semana próxima en la ciudad de Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos ya tienen sus leyes respectivas sobre el tema.

Tal como ocurrió cuando el proyecto superó el debate en la Cámara de Diputados (un voto en contra sobre 169 presentes), la ley fue sancionada en el Senado por una abrumadora mayoría de 54 votos a favor y el solitario rechazo de la puntana Liliana Negre de Alonso (PJ). Sentado en el recinto se encontraba el titular de la cartera de Educación, Daniel Filmus.

Como el programa de educación sexual está destinado a todos los establecimientos educativos desde el nivel inicial, los niños comenzarán a tener acceso a sus contenidos desde el preescolar, a los cinco años.

La iniciativa generó cierta polémica en ámbitos religiosos, con frecuencia reacios a incluir esa temática en la currícula educativa. Sin embargo, en el artículo 5° la ley habilita a la comunidad educativa de cada establecimiento a adaptar las propuestas básicas “a su realidad sociocultural, en el marco del respeto de su ideario institucional y las convicciones de sus miembros”.

Dado el amplio consenso que generó la ley en todas las bancadas políticas, el debate se desarrolló casi sin incidentes. Apenas si hubo lugar para la polémica cuando Negre de Alonso -apoyada por el salteño Ricardo Gómez Diez- reclamó que se incluyera de manera explícita el reconocimiento a los padres de su facultad para discutir los contenidos curriculares de cada escuela.

El pedido fue rechazado por la miembro informante del oficialismo, Silvia Gallego (PJ-La Pampa), quien le recordó que la ley federal de educación incluye a los padres al definir el concepto de comunidad educativa. Este cruce motivó la intervención de Cristina Fernández de Kirchner (FV-Buenos Aires), quien defendió la postura de su compañera de bloque y les reclamó a los legisladores que sinceraran su posición.

“La historia tampoco es una ciencia exacta y sin embargo no escucho a nadie pedir la participación de los padres. Entonces habría que decir que no estamos de acuerdo con la educación sexual en los colegios, que no está mal decirlo, y discutir sin disfraces y sin máscaras. Pero los padres están incluidos”, afirmó la primera dama.

La senadora Gallego destacó que el Estado “tiene la obligación de garantizar un piso de formación y de educación sexual” a niños y adolescentes para evitar dejarlos expuestos “a mensajes controvertidos, malintencionados o despreocupados”.

También en favor se manifestó el socialista Rubén Giustiniani, para quien la participación de los padres “está claramente manifestada” en la ley, y destacó la importancia que la educación sexual tiene para terminar “con el ciclo perverso de la reproducción de la pobreza” generado por los embarazos adolescentes, la violencia doméstica y el abuso sexual.

http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/cultura/nota.asp?nota_id=846465

Gustavo Ybarra

LA PATOTA CLERICAL HACE DECLARACIONES POLÍTICAS

Jueves, Octubre 5th, 2006

ArgAtea:

Para los adeptos a la iglesia católica, el día de mañana será muy facil perdonarse a si mismos cuando recuerden estas declaraciones con las que quieren “tirarnos a todos al río”, diciendo total “había de los dos bandos”, sabemos que esos curas tienen el cielo ganado aunque sean corruptos y proxenetas. Así con cada insinuación pública, como vulgares patotas los representantes de la iglesia católica critican y desacreditan nuestras instituciones.

Pero para un país que quiere igualdad para todos en igualdad de condiciones, no es tan facil porque ha decidido templarce respetando sus autoridades elegidas democráticamente, no es facil para el que sabe que la única forma es por la ley del derecho a decidir, sin discriminación ni privilegios de religión o credo.

04.10.2006 | Clarin.com | Ultimo Momento

23:01 | El obispo saliente de Iguazú también lanzó duras críticas contra Kirchner

Joaquín Piña, quien el lunes fue jubilado por El Vaticano, aseguró que el Presidente “tiene posturas que no favorecen la concordia entre los argentinos”. Y que con su viaje a Misiones, “nacionalizó” la polémica por el intento reeleccionista del gobernador Rovira.

El obispo saliente de Puerto Iguazú no se guardó nada. Esta noche, dos días después de ser jubilado por El Vaticano, lanzó duras críticas contra el presidente Néstor Kirchner, a quien acusó de “tener posturas que no favorecen la concordia entre los argentinos”.

“Yo creo que Kirchner tuvo duras posturas, que no favorecen la concordia entre todos los argentinos”, aseguró el obispo saliente de Iguazú en una entrevista con el programa “A dos voces”, que se emite por el canal de cable Todo Noticias. “Hace tiempo que vemos una tendencia autoritaria y totalitaria en el Gobierno”, agregó.

Piña también apuntó contra el jefe de Estado por la visita que realizó a Posadas la semana pasada, en apoyo al intento reeleccionista del gobernador Carlos Rovira. “Tuvo un discurso de campaña fuera de lugar y demostró desconocer la postura de la Iglesia de Misiones en tiempos de la dictadura”, dijo.

De esta manera, el obispo se sumó a los cuestionamientos lanzados ayer por el vocero del Arzobispado porteño, Guillermo Marcó. El religioso acusó al Presidente de “fomentar odios” tras la polémica surgida con la Iglesia por la participación de Piña en la campaña contra el intento reeleccionista del gobernador Rovira en Misiones.

Esta tarde, la Iglesia trató de bajarle el tono a la polémica y aseguró en un comunicado que los dichos de Marcó “fueron a título personal”. Piña, por su parte, aprovechó la oportunidad para criticar a Rovira: “El que ha propuesto esto es el gobernador, Kirchner nacionalizó el tema”, lanzó.

Ya de cara a la elección, Piña -quien se presenta como candidato a convencional constituyente por un frente opositor- reiteró que el reemplazo decidido por El Vaticano “deja más libertad” para actuar en los comicios. Pero reconoció que la medida llegó “en un momento inoportuno”.

http://www.clarin.com/diario/2006/10/04/um/m-01284275.htm

SI UN CURA FOMENTA CIERTAS DIVISIONES, TERMINA SIENDO PELIGROSO PARA TODOS

Miércoles, Octubre 4th, 2006

ArgAtea:
Y SI DESDE UN CREDO SE FOMENTA LA DESCALIFICACIÓN A LA AUTORIDAD DE UN GOBIERNO DEMOCRÁTICAMENTE ELEGIDO, QUÉ ES LO QUE SE FOMENTA? NO SERÁ QUE DETRÁS DE TODA ESTA ARTIMAÑA, SE ESCONDEN INTENCIONES INCONFESABLES?

LAS IGLESIAS QUE SE HAN INSTALADO EN NUESTRA SOCIEDAD RESPONDEN A ESTADOS EXTRANGEROS EN ESTE CASO: EL VATICANO, TAL PARECE NO ESTA DISPUESTO A RESPETAR LA SOBERANÍA DEL ESTADO ARGENTINO.

AL SOSTENER SU VOCERO : “decir que la Iglesia no hizo nada es injusto, porque la Iglesia somos todos, lamentablemente habí­a miembros en los dos bandos” ESTÁ ADMITIENDO Y RECONOCIENDO LA AUTORÍA DE CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD EN NUESTRO PUEBLO POR PARTE DE LA IGLESIA CATÓLICA. CALLAR LOS HECHOS COMETIDOS DESDE LA IGLESIA, ES INADMISIBLE. QUIÉN PUEDE CREER Y TENER FE EN UNA IGLESIA ASÍ?

EL VATICANO APROBO LA RENUNCIA DE PIÑA Y DESATO CRUCES CON EL GOBIERNO

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elpais/1-73975-2006-10-04.html

EL VATICANO APROBO LA RENUNCIA DE PIÑA Y DESATO CRUCES CON EL GOBIERNO

Desde el Papa hasta Macri en el baile

El vocero del Arzobispado dijo en relación a Kirchner que “no hay que alentar odios ni levantar el dedo acusador en busca de venganza”. El Vaticano desoyó nuevamente al Episcopado y designó a un cura amigo de Yabrán en reemplazo del obispo de Puerto Iguazú.

Por Luis Bruschtein
El presidente Néstor Kirchner con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.

La aceptación por parte del Vaticano de la renuncia del obispo de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, así como la designación de su sucesor, disparó duras expresiones hacia el Gobierno por parte del vocero del Arzobispado de Buenos Aires, Guillermo Marcó, quien advirtió “que si un presidente fomenta ciertas divisiones, termina siendo peligroso para todos” y que los problemas deben solucionarse “no mirando hacia el pasado, sino hacia el futuro, evitando seguir alentando odios y levantando el dedo acusador en busca de venganza”.

Al mismo tiempo produjo una polémica sobre las intenciones del papa Benedicto XVI al aceptar la renuncia del obispo antes de las constituyentes misioneras del 29 de octubre. El Gobierno no ocultó su satisfacción y el mismo Piña expresó su alivio, porque esta decisión le deja las manos libres para encabezar la lista de candidatos del Frente Unidos por la Dignidad, que se opone al intento del gobernador Carlos Rovira de incorporar a la Constitución provincial la reelección por tiempo indefinido. En el Episcopado el malestar era evidente, ya que no esperaban la designación del presbítero Marcelo Martorell, ex vicario general del arzobispo Raúl Primatesta y amigo del empresario Alfredo Yabrán, en reemplazo de Piña. En la diócesis misionera, la reacción de los sacerdotes también fue contraria a ese nombramiento (ver aparte).

Las fuertes expresiones de Marcó estuvieron relacionadas con la polémica que abrió el presidente Néstor Kirchner cuando llevó su apoyo a Rovira en Misiones y cuestionó la actuación de la Iglesia durante la dictadura. Marcó señaló a los periodistas que “decir que la Iglesia no hizo nada es injusto, porque la Iglesia somos todos, lamentablemente había miembros en los dos bandos”. Y agregó que “los problemas deben solucionarse no mirando al pasado sino al futuro, con la instancia superadora del amor y evitando seguir alentando odios y levantando el dedo acusador en busca de venganza”. Cuando se le preguntó si pensaba que Kirchner alentaba esos sentimientos de odio, respondió: “No digo que sea su intención, creo que debe estar lejos de eso, pero debe ser consciente de que es presidente de todos los argentinos y que tiene una responsabilidad mayor. Un presidente que fomenta cierta división termina siendo peligroso para todos”.

Esta última frase fue tomada más tarde por Mauricio Macri, atribuyéndolas al cardenal Jorge Bergoglio, para criticar a Kirchner. A su vez, el vocero hizo esas declaraciones cuando se esperaba el arribo de una delegación de senadores radicales que debían reunirse con el arzobispo Jorge Bergoglio. Marcó no solo se refirió a la política de derechos humanos del Gobierno, sino que también se introdujo en el camino abierto por Juan Carlos Blumberg. “Cuando uno camina por la calle tiene una sensación de inseguridad –aseguró– porque sabe que algún conocido, un vecino, escuchó tronar un arma o le secuestraron a un familiar” y aseguró que es necesario “restablecer la fraternidad social”. Sobre las posibles causas estimó que “son muchas, como la pérdida de valores, la droga y el clima enrarecido que vive la política”. “Sin duda que tiene que ver con muchas de las cosas que están pasando”, puntualizó Marcó cuando se le preguntó por la responsabilidad de Kirchner sobre ese “enrarecimiento”.

“La Iglesia tiene una larga tradición de miembros constituyentes, desde la Constitución de 1853”, señaló al referirse a la situación en Misiones y concluyó en que el hecho de que Kirchner “lea la candidatura de Piña como que la Iglesia forma un partido opositor, me parece que no corresponde”. “La realidad es que la Iglesia no tiene una mala relación con el Gobierno” –relativizó–, y destacó el vínculo con los ministros de Educación, Daniel Filmus, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó de “terribles” las afirmaciones de Marcó. “El vocero del Episcopado no puede decir que el presidente elegido por el pueblo argentino alienta los odios, porque no es así” y agregó que “lo que no hará el Presidente será responder a los designios de ninguna corporación”.

En medios vinculados a la Iglesia se señalaba ayer que la aceptación de la renuncia del obispo Piña podía tener dos lecturas. La primera era que de esta manera se favorecía al obispo, quien la había solicitado el 25 de mayo del 2005, al cumplir los 75 años, como lo establece el Derecho Canónico y porque además le dejaba las manos libres para su incursión en la constituyente. En breves declaraciones, Piña expresó que la decisión papal “me dará más libertad de acción para luchar contra los corruptos que intentan avasallar la democracia y convertir a la provincia en un feudo” (ver aparte). Esta visión quedó opacada, porque al mismo tiempo el Vaticano dispuso una suerte de “intervención eclesiástica” al designar al arzobispo de Corrientes, Domingo Castagna, como administrador de la diócesis hasta que asuma Martorell en noviembre. Lo normal hubiera sido que el obispo quedara a cargo hasta que asumiera su reemplazante.

La aceptación de la renuncia y la designación de Martorell reavivó el malestar del Episcopado argentino por los últimos nombramientos del Vaticano y en los medios eclesiásticos se estimaba que podía ser la última jugada del recientemente retirado canciller vaticano, cardenal Angelo Sodano, quien ha sido permeable a los consejos de Esteban Caselli, operador menemista en la curia romana. Aunque Martorell no fue propuesto por Bergoglio, tampoco se alinea en el sector más conservador referenciado por el obispo de La Plata Héctor Aguer, que ha sido el favorecido por los nombramientos del Vaticano. Muchos especulaban con que el nombre de Martorell fue acercado a Caselli por el ex director de Migraciones durante el menemismo, Hugo Franco, que fue también un hombre muy cercano a Primatesta.

También circularon versiones de que la aceptación de la renuncia de Piña obedeció a gestiones del oficialismo. Para los conocedores, esta línea de análisis no tiene consistencia porque la relación del Gobierno con el Vaticano no ha mostrado ese nivel de efectividad. De todos modos, el Gobierno no oculta su satisfacción por la decisión de Roma, pocos días después de que Piña tuviera un encontronazo con Kirchner.

Pero la designación de Martorell resultó polémica por su vínculo con Alfredo Yabrán. El nuevo obispo, que hasta ahora ejercía como párroco de la iglesia cordobesa Corazón Eucarístico de Jesús, fue vicario general y apoderado general y ecónomo del Arzobispado de Córdoba cuando Yabrán les donó un estacionamiento céntrico y se denunciaron presiones de la Iglesia para favorecer a la empresa OCA –de Yabrán– en una licitación. “Con Yabrán tuve una amistad que nunca negaré –declaró al periodismo–, los hombres de bien no negamos la amistad ni en las buenas ni en las malas.” Pese a que Martorell expresó su admiración por la obra de Piña, no forma parte, como éste, del sector progresista de la Iglesia. Su formación junto a Primatesta, un obispo de buenas relaciones con el dictador Luciano Menéndez, demostraría lo contrario.

Como corolario de este efecto cascada y en el marco de un país donde se multiplican las amenazas contra jueces, fiscales y testigos en los juicios contra represores de la dictadura, Mauricio Macri, que encabezó un acto en el café Tortoni, declaró: “Nos sumamos a las palabras del cardenal Bergoglio, quien habló a través de su vocero, Guillermo Marcó: Argentina necesita la pacificación interna, la conciliación”. Y agregó que “la agresión se transforma en violencia cuando se está perdiendo el respeto y vuelven los fantasmas del pasado que no terminamos de agitar, hay que dejar de alentar odios y levantar el dedo acusador”.

LA IGLESIA Y SU TAJADA EN LA FIESTA MENEMISTA

Domingo, Octubre 1st, 2006

SOCIEDAD

http://www.derechos.org/nizkor/arg/espana/menem.html

LA IGLESIA Y SU TAJADA EN LA FIESTA MENEMISTA

Benditos sobresueldos

Los obispos de confianza de Menem también cobraron sobresueldos, que obraron milagros. Interior los pagó con Aportes del Tesoro Nacional, concebidos para paliar desequilibrios transitorios de las provincias. José Luis Manzano puso a los obispos en la lista, práctica que continuaron Beliz, Rückauf y Corach, hasta cubrir 29 millones de pesos. Esto fue al margen de los pagos legales de la Cancillería por el culto, de las provincias por los colegios y de otros aportes negros de SIDE y Presidencia.

Por Horacio Verbitsky

Tiempos de sonrisas: Menem comparte la mesa festejando el Día Nacional del Niño por Nacer, uno de sus originales regalos a la Iglesia.

Entre 1991 y 1999 un reducido grupo de obispos de la Iglesia Católica Apostólica Romana recibió por lo menos 29 millones de pesos “por debajo de la mesa”, según la expresiva calificación del único prelado que rechazó esa dádiva arguyendo que no era transparente. Esta cifra surge del registro de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que se conserva en el ministerio del Interior, lo cual no excluye otros aportes, del mismo ministerio, de la SIDE y de la secretaría general de la Presidencia, que eran los demás organismos que en aquellos años manejaron las cadenas de la felicidad con las que el gobierno del presidente Carlos Menem aseguró la gobernabilidad mientras sacaba a remate a precio vil el patrimonio social acumulado por generaciones de argentinos.

Estas cuentas de fondos reservados se computan aparte de los 12 millones anuales que en forma legal transfirió a la Iglesia Católica el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, como parte de la obligación constitucional de sostener esa religión, y de los casi mil millones anuales que los ministerios de Educación de la Capital y las provincias aportan para el funcionamiento de 2200 colegios católicos en todo el país.

La cuestión fue suscitada esta semana por el responsable de asuntos sociales de la Iglesia, Carmelo Giaquinta, cuando dijo que “nos duele saber hoy que se pagaban sobresueldos en vez de generar empleos”. Giaquinta no puede ser acusado de doble mensaje. Durante su desempeño como presidente del Consejo de Asuntos Económicos del Episcopado pidió que se transparentaran los aportes estatales y que todos se canalizaran a través de la Secretaría de Culto. No encontró eco entre sus pares cuando propuso que la Iglesia renunciara al aporte estatal. Pero esta semana Giaquinta también dijo que poco había cambiado desde el derrumbe de 2001 y que la “pasividad ciudadana” era peor que la deuda pública, “que se puede renegociar, o las secuelas del terror de Estado de la dictadura, que se pueden llorar”.

El ranking:

Las transferencias legales fueron (y siguen siendo) de sumas fijas iguales para cada obispo. Cuando Menem dejó el gobierno eran de 2500 pesos, ahora de 4200 pesos mensuales.

En noviembre de 2000 el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se refirió al “trato preferencial, incluidas subvenciones financieras, que recibe la Iglesia Católica en comparación con otras confesiones, lo que constituye discriminación por razones religiosas en virtud del artículo 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.

Pero el relator de la ONU para la libertad religiosa, el tunecino Abdelfattah Amor, también consignó que durante su visita de inspección a la Argentina le explicaron que el sostenimiento del culto fue incluido en la Constitución para compensar la expropiación de propiedades eclesiásticas por el presidente Bernardino Rivadavia hace dieciocho décadas.

En cambio las transferencias que se pagaron con Aportes del Tesoro Nacional beneficiaron sólo a algunos prelados y sus sumas fueron variando según las conveniencias del gobierno nacional en cada momento.

Los principales fueron los obispos:

JORGE ARTURO MEINVIELLE (5,6 millones),

Emilio Ogñenovich (4 millones),

Antonio Baseotto y

Juan Rodolfo Laise (1,5 millón cada uno),

Raúl Francisco Primatesta,

Rubén Héctor Di Monte y

Alfredo Guillermo Disandro (1,2 millón cada uno),

Italo Di Stéfano (1,1 millón),

Martín de Elizalde (un millón),

Norberto Martina (630.000) y

Rómulo García (300.000).

Estos obispos, más Antonio Quarracino y Desiderio Colino, fueron el núcleo básico de apoyo eclesiástico al gobierno de entonces, con el respaldo del ex Nuncio Vaticano, Ubaldo Calabresi, y la coordinación de Esteban Caselli, funcionario en distintos cargos en los gobiernos nacional y provincial de Menem, Eduardo Duhalde y Carlos Rückauf.

“Debajo de la mesa”:

La Iglesia sabía que ese sistema sigiloso era incorrecto. Así lo hizo público en 1998 el obispo Rafael Rey, quien estaba a cargo de la organización de beneficencia “Caritas”. Rey dijo que el entonces ministro del Interior, Carlos Corach, le había ofrecido entregarle para sus obras de caridad 300.000 pesos por mes. Pero “no queremos dinero por debajo de la mesa”. Rey reclamó “que las donaciones sean transparentes tanto en su origen como en su aplicación”. No era el caso. El responsable de “Caritas” fue invitado por Caselli a reunirse con Corach luego de haber afirmado que eran mentirosas las cifras de pobreza citadas por Menem (quien pugnaba por forzar la interpretación constitucional para obtener una nueva rrreelección). En contestación a la protesta de Rey, Caselli dijo que “Caritas” también había recibido dinero del gobierno, por lo que no debía extrañarse por el ofrecimiento de una cuota mensual. En los registros del ministerio del Interior figura “Caritas” de Entre Ríos con 900 mil pesos recibidos en 1994 y también el Obispado de Zárate-Campana, que ocupaba Rey, con partidas por 150 mil pesos. El episodio terminó con la remoción del secretario de Culto, Angel Centeno, quien propiciaba que la relación entre el gobierno y la Iglesia fuera de autonomía y cooperación, con mutuo respeto y no manipulación.

También la revista Criterio, que desde su creación en la tercera década del siglo pasado expresó en forma extraoficial las posiciones del Episcopado, dijo que se hacían pagos por debajo de la mesa, como parte de una política “del amiguismo y de la dádiva”, de la que “el dinero no ha faltado”. Si en muchos casos el dinero se emplea “en obras encomiables, como la construcción de templos o seminarios”, la revista se preguntó “por qué no puede hacerse lo mismo abiertamente, como se espera de los hijos de la luz”. Agregó Criterio que sólo una minoría se prestaba a esa política. Es verdad que uno de cada diez obispos se beneficiaron de ese modo. Pero sólo uno declinó el ofrecimiento e hizo conocer su repudio. Dos meses después del episodio con Rey, Menem intentó congraciarse con la Iglesia por medios inmateriales, al crear por decreto un “Día del Niño por Nacer”, para lo cual atribuyó a la Constitución reformada en 1994 la condena del aborto que su gobierno promovió y los convencionales rechazaron. Entre quienes le contestaron estuvo su exposa, Zulema Yoma, quien contó que Menem la había acompañado a abortar.

Subasta de conciencias:

En 1988, la ley 23.548 de coparticipación federal creó un Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las Provincias, formado con el uno por ciento de la recaudación de los impuestos nacionales. Según la ley su finalidad sería “atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales”. El Ministerio del Interior informaría “trimestralmente a las provincias sobre la distribución de los fondos, indicando los criterios seguidos para la asignación”. La obligación de rendir cuentas no provocó ningún fanatismo y el Fondo se convirtió en un instrumento político discrecional para el Poder Ejecutivo. La transferencia a los obispados no estaba autorizada por la ley. Fue concebida en agosto de 1991 por el flamante ministro del Interior José Luis Manzano, y su subsecretario y jefe político, Juan Carlos Mazzón, en respuesta a un aluvión de críticas eclesiásticas. En marzo de ese año la Conferencia Episcopal había clamado por la “corrupción generalizada”, que Quarracino ejemplificó sin rodeos: “La coima, la justicia mal administrada y los negociados”. Al mes siguiente la Asamblea Plenaria sesionó en la Catamarca de las manifestaciones masivas contra el gobierno saádico por el asesinato de María Soledad Morales y allí denunció que “la brecha entre los más ricos y los más pobres se agranda” mientras la “corrupción generalizada se manifiesta en el comercio de drogas, la coima, el soborno”.

La plegaria fue oída: en agosto Manzano reemplazó a Julio Mera Figueroa y de inmediato hizo la primera transferencia, de medio millón de pesos. En la primera semana de noviembre, Menem se presentó sin previo aviso en la sede donde sesionaba la Asamblea Plenaria en San Miguel y al retirarse negó cualquier discrepancia con la Iglesia aunque dijo que le pidieron “un poco más de acción en el campo social”. El presidente había dicho que “en la Argentina no trabaja el que no quiere”. Al recibir a Menem, Quarracino destacó que “los más humildes” lo besaban y aclamaban. No sólo ellos: el presidente también se despidió del cardenal arzobispo de Buenos Aires con ese beso en la mejilla que en la última década se ha generalizado en la Argentina y que tanto llama la atención a los extranjeros. Ogñéñovich alabó a Menem ante sus pares y cuando se fue lo despidió con un aplauso.

Sectas y relojes:

Tras una semana de reuniones, la CEA resolvió no pronunciarse sobre la cuestión social. “No hemos tratado ese tema. Un problema que preocupa mucho a la Iglesia es la invasión de las sectas”, explicó Quarracino. En lo que quedaba del año las transferencias llegaron a los dos millones. El 16 de diciembre, el diario patronal Ambito Financiero publicó un comentario que vale la pena reproducir en su rústica textualidad, incluyendo la pintoresca grafía de algunos apellidos: “Cacho Caselli es un colaborador de Eduardo Bauzá, en apariencia, sólo de mañana (por la tarde se dedica a los negocios). Se propuso acercar la parte que domina el arzobispo Quarracino –con sus sacerdotes más devotos: Meinvielle, Ogñenovich, Biassotti, Di Monti, García– con un grupo de funcionarios: Anzorreguy, el propio Bauzá, Domingo Cavallo, Aráoz, Beliz. Todos en el departamento de Caselli. Esta línea interna de la Iglesia se preocupa por el traspaso de escuelas: teme que las provincias no le concedan los subsidios que, ahora a regañadientes, le suministra el Estado. Cavallo garantizó que no habrá problemas. Ogñenovich le obsequió un reloj a Bauzá.”

Ogñéñovich llevó esa relación al terreno de los negocios. Su hermano Danilo fue designado miembro del directorio del PAMI que encabezó la hoy injustamente olvidada Matilde Sbatetz de Menéndez. Todos ellos terminaron procesados por defraudación y violación de los deberes de los funcionarios públicos, por haber utilizado en préstamos a particulares amigos y sin garantías suficientes los excedentes por 17 millones de pesos que según la legislación deberían haber depositado en plazos fijos en bancos oficiales. Sólo se recuperó una parte de ese dinero. Cuando se volvió a reunir, en abril de 1992, la Asamblea Plenaria no emitió el documento crítico que atemorizaba al gobierno sino apenas un comunicado de prensa con genéricas expresiones de deseos sobre “honestidad, eficiencia y sensibilidad para con los más desamparados”. Durante la última plenaria de 1992, Primatesta hizo pública una llamativa reflexión. “¿Hay corrupción en la Iglesia? Depende de lo que se entienda por corrupción, porque si soy permisivo estoy alentando y aprobando la corrupción y no corrigiéndola.” Ese año fue el mejor remunerado para los obispos de confianza.

El precio de la amistad:

En sus dieciocho meses como ministro, Manzano repartió 12 millones. Otros 15 fueron distribuidos durante la gestión de Corach, desde enero de 1995 hasta la conclusión de la segunda presidencia de Carlos Menem, en diciembre de 1999. Del resto, dos millones y medio fueron repartidos por Carlos Rückauf (entre agosto de 1993 y enero de 1995) y un millón por Gustavo Beliz (entre diciembre de 1992 y agosto de 1993). Si se calcula según el tiempo de desempeño de cada funcionario, Manzano encabeza con comodidad el ranking, ya que dispuso para la Iglesia 800.000 pesos mensuales; Corach 250.000, pero durante cinco años; Rückauf 156.000 y Beliz 125.000 cada treinta días. Este método consigue milagros. En 1996 el vocero Vaticano Joaquín Navarro Vals llegó a rectificar las afirmaciones de Juan Pablo II sobre la desocupación, la corrupción y la impunidad en la Argentina, luego de una gestión del gobierno nacional ante sus obispos más próximos. La audacia de este grupo reconoció pocos límites.

En junio de 1997, Menem llegó a ofrecer al abogado del Opus Dei y embajador en el Vaticano, Francisco Eduardo Trusso, la oficina de Etica Pública. Antes de que llegara a asumir estalló el escándalo de su banco, que involucró gravemente al cardenal Quarracino. Esto mermó la influencia del grupo en el Vaticano y permitió que la nueva conducción episcopal (integrada por obispos no sobornables, como Estanislao Karlic, Bergoglio y Eduardo Mirás) intentara asumir la distancia del poder que la Iglesia no tuvo durante los años de Quarracino.

Según el presbítero cordobés José Guillermo Mariani la aceptación pasiva de todo el Episcopado a los sobresueldos con fondos reservados, se debió al apoyo de Menem a las posiciones del Vaticano y de los estados teocráticos musulmanes en la Cumbre sobre los Derechos de la Mujer realizada en Beijing en 1995. “Todo fue desde entonces muestras de amistad y reconocimiento eclesiástico” a Menem, escribió esta semana. A su juicio “las reacciones (eclesiásticas de los últimos meses) no responden evidentemente a los problemas que aparecen, sino a una disimulada actitud de resentimiento por no conservarse la situación de privilegio y amistad oficial con los dignatarios eclesiásticos, cultivada en la gestión precedente”, sostiene Mariani, ahora de 77 años, quien el año pasado confesó haber caído en su juventud en la tentación del sexo.

Mediaciones:

En septiembre de 1999, el ex ministro de Menem Roberto Dromi intervino como mediador entre el Ejército y la Iglesia, en la causa judicial iniciada luego de la quiebra del Banco de Crédito Provincial de La Plata. El Ejército había prestado 10 millones de dólares al Arzobispado, que desaparecieron en las maniobras del quebrado banquero Trusso. En el compromiso de pago, la firma de Quarracino no era suya, pero quien les entregó el contrato a los militares fue su asistente, quien además firmó dos cheques por cinco millones cada uno. Por esa causa estuvo detenido el monseñor Roberto Marcial Toledo. A la muerte de Quarracino, el cardenal Jorge Bergoglio recurrió a Dromi, quien llegó a un acuerdo por el cual el Ejército desistió de su reclamo económico y el arzobispado de una causa penal. El comunicado del Arzobispado dijo que “renace así un nuevo diálogo entre el Ejército y la Iglesia en un marco de paz judicial.” Era imprescindible saldar el litigio antes de que concluyera el mandato de Menem.

Durante la campaña electoral por la gobernación de Buenos Aires, Rückauf movilizó a los obispos amigos en su apoyo, luego de acusar a su oponente, Graciela Fernández Meijide de “atea, anticristiana y abortista”. Martina lo elogió por oponerse al aborto; Ogñéñovich apareció en un aviso de campaña de Rückauf y fustigó a Fernández Meijide; Laise emitió un documento laudatorio y Baseotto dijo que su actitud era encomiable. Rückauf distribuyó copias de todas esas declaraciones, más otras de Di Stéfano, de Elizalde y Mario Maulión, quienes, sin nombrar a Rückauf, exhortaron a votar por los candidatos que apoyaran las posiciones eclesiásticas. Maulión es el único de esa lista que no recibió ATN del ministerio del Interior. Duhalde y su esposa fueron los únicos dirigentes políticos que respaldaron a Rückauf en esa cruzada.

Sin desmentida:

Pocos días antes de dejar el gobierno, a fines de noviembre de 1999, Menem hizo una sorprendente revelación. Dijo que había consultado con Juan Pablo II el indulto a los militares procesados y condenados por crímenes de lesa humanidad y que al Papa “le pareció una medida que tendía a la pacificación de la Argentina”. No reveló por qué medio se habría efectuado la consulta. También dijo que lo había analizado “con todos los jerarcas de la Iglesia”. Se sabía hasta entonces que Quarracino propuso cuando concluía la dictadura tender un manto de olvido sobre sus crímenes, lo cual motivó una dura respuesta de los organismos de derechos humanos. También era conocida la preparación de una denominada “misa de la reconciliación”, que Ogñéñovich se proponía celebrar en la basílica de Luján. Pero el involucramiento directo del Papa fue una novedad absoluta. Nadie, ni en el Vaticano ni en la Argentina lo confirmó ni lo desmintió.

LA IGLESIA Y EL GOBIERNO INVOLUCRADOS

LA TIERRA PROMETIDA DE ALFREDO COTO

Por Catalina Vázquez y Juan Darune

El forzado kirchnerista Alfredo Coto, tendría en su pasado inmediato algunas poderosas razones para explicar el esfuerzo diario que realiza para evitar por parte del actual gobierno el mínimo fastidio, ya que de ocurrir esto, en la Casa Rosada con facilidad podrían empezar a preguntarse sobre los negocios inmobiliarios con tierras del Estado que tanto lo beneficiaron en la década pasada.

La Política Online presentará a continuación una investigación especial sobre el lado oscuro de uno de los empresarios más poderosos de la Argentina.

La Tierra Prometida

La repetida discrecionalidad en el manejo de tierras del Estado pusieron en evidencia a lo largo de esta investigación, un modus operandi que permitió la transferencia de costosas propiedades estatales ubicadas en el municipio de La Matanza, al empresario Alfredo Coto, y la consecuente “bonificación” de quienes hicieron posible el traspaso.

Los vértices del triángulo fueron, entonces, por un lado el Estado menemista entre el 95 y el 99, por el otro el empresario Alfredo Coto, representado por la empresa Gepal S.A, y por último los intermediarios que facilitaron el traspaso: en el primer caso el sindicato que agrupa al Personal Civil de la Nación (UPCN), en el segundo, el Obispado de San Justo, del partido de La Matanza.

En su sentido amplio la corrupción supone el aprovechamiento indebido de la administración de un patrimonio común. En los casos que siguen, el aprovechamiento ocurre en la más absoluta legalidad: escrituras, boletos de compra venta, intermediarios con nombre y apellido y hasta carteles con anuncios, son los documentos que enmascararon estos ilegítimos negociados.

El caso UPCN

El sindicato que agrupa al personal civil de la nación (UPCN), a través de su obra social OSPCN, recibió el 13 de diciembre de 1995 la donación de un predio estatal de 29 hectáreas, ubicadas en la localidad bonaerense de Isidro Casanova, a la altura del kilómetro 21 de la Ruta Nacional Nº 3, partido de La Matanza.

Aunque el traspaso fue realizado con el cargo de disponer el terreno para la prestación asistencial de sus afiliados, a tan sólo dos meses de la formalización de la donación del bien - en febrero de 1996- la Obra Social hipotecó el predio y se lo vendió a la empresa Sol Inversiones S.A. Casi un año más tarde, esta empresa le vendió el mismo predio a otra de nombre GEPAL S.A, propiedad de Alfredo Coto.

El terreno en cuestión, era propiedad del Estado nacional y lo usaba el Instituto de Obra Social (IOS) como centro polideportivo para las actividades de recreación de sus afiliados. La donación se realizó cumpliendo todos los pasos burocráticos previos.

Primero se conformó una comisión, integrada por la Obra Social sindical, UPCN, el Ministerio de Salud y Acción Social y la Dirección Nacional de Bienes del Estado, dependiente de la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía de la Nación, que redactó un informe para dejar sentado que el IOS usaba el predio para “el disfrute de sus afiliados” y se determinó que el inmueble fuese transferido a “título gratuito” a la OSPCN, con el cargo de continuar destinando el terreno al mismo uso.

Ratificando lo actuado por esta heterogénea comisión, el Poder Ejecutivo a cargo de Carlos Saúl Menem, emitió el decreto número 622, el 7 de junio de 1996, firmado por el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, el ministro de Salud y Acción Social, Alberto Mazza y el ministro de Economía, Domingo Cavallo.

El terreno se escrituró el 15 de julio de 1997 a nombre de la OSPCN y dos meses más tarde, el 18 de septiembre, se efectuó el cambio de denominación de la titularidad del predio a favor de la OSPCN. Ese mismo día, por la misma escritura y ante la misma escribanía, se hipotecó el bien a favor de la Obra Social en 3 millones de dólares. Y también ese mismo día y en el mismo acto, los “representantes” de los trabajadores del Estado le vendieron las 29 hectáreas a la empresa “Sol Inversiones S.A”.

Acaso para despejar toda duda sobre lo oportuno de la inversión, Sol Inversiones contrajo una nueva deuda por hipoteca de 6 millones de dólares, el 8 de julio de 1998, según la escritura número 224, firmada ante el escribano José M.R. Orelle -el escribano del hipermercadista-, momento en el que el inmueble fue vendido definitivamente a GEPAL S.A, propiedad, de Coto.

En el informe redactado años antes por la comisión, se establecía entre otros puntos que los bienes que componían el patrimonio de la Obra Social se transferían “no ofreciendo duda alguna que dicha transferencia se realiza con el fin de asegurar a la nueva Obra Social Sindical la posibilidad de continuar con las prestaciones a su cargo, mínimamente, de la forma en que se estaban desarrollando”.

En el mismo informe también se dejó asentado que: “Si bien la transferencia de bienes no incluyen reserva o condición alguna, sí existe una condición implícita, que es su afectación a la prestación de los servicios médicos asistenciales a su cargo”.

Pese a estas resoluciones, el cargo de la donación no fue cumplido y los afiliados de UPCN deben conformarse con ver en el predio que les pertenece, los andamios ya dispuestos para construir un “moderno centro comercial de última generación”, según reza el gran cartel apostado delante del predio, a la vera de la ruta tres, con el logo de Coto.

El caso Obispado de San Justo

El 4 de enero de 1999 -finales del gobierno de Carlos Menem- por ley 25.060 el Estado Nacional le dona al Obispado de San Justo un predio de quince hectáreas, ubicadas en la localidad de Villa Celina, partido de La Matanza. La cesión fue realizada con cargo de destinar el predio a la construcción de viviendas económicas, para la población de limitados y medianos recursos.

Sin embargo, a tan sólo unos días de recibir la donación, Monseñor JORGE ARTURO MEINVIELLE decide vender las tierras al empresario Alfredo COTO, en un millón seiscientos mil dólares, además de una gratificación mensual de cinco mil dólares pagaderos en cash al propio Obispo. El cargo nunca fue cumplido y la especulación inmobiliaria se convirtió en el verdadero negocio de la triangulación de estas tierras, hoy valuadas en cerca de 20 millones de dólares.

El proyecto de Ley ingresó en la Cámara de Senadores el 21 de noviembre de 1997, pero fue sancionado definitivamente -tras su aprobación en Diputados- el 26 de noviembre de 1998. El Poder Ejecutivo la promulgó el 4 de enero del 99, con las firmas de los Presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado, Alberto Pierri y Eduardo Menem, respectivamente y el texto fue publicado en el Boletín Oficial el 7 de enero del mismo año.

Casualmente el autor de dicho proyecto fue el ex - senador del PJ por la provincia de Mendoza, Eduardo Bauzá, hombre de confianza del ex presidente. En los fundamentos, Bauzá aseguraba que con esta donación de tierra “el Obispado de San Justo contribuirá a paliar en parte el déficit habitacional de la zona, creará mano de obra genuina, colaborando en la merma del índice de desocupación que aqueja a nuestro país y seguirá brindando su atención espiritual a la comunidad que cobija”.

Llamativamente el proyecto fue aprobado en una de esas sesiones maratónicas de fin de año en las que se votan paquetes enteros a mano alzada y sin mayor revisión. Aunque resultaba evidente que el obispado de San Justo, en tanto expresión de la Iglesia argentina, nada tenía que ver con una empresa constructora ni era capaz de enfrentar semejante cargo, a nadie pareció importarle.

Tampoco llamó la atención que el cargo dispuesto en la norma no contemplara un plazo de cumplimiento efectivo, ni que el bien haya pasado formalmente a manos de la Iglesia tan solo un mes después de su publicación en el Boletín Oficial.

Nunca en la historia del mercado inmobiliario una operación se realizó de manera tan eficiente: a tan sólo siete días de la escrituración del bien a nombre del Obispado, el 17 de febrero, el mismísimo monseñor Jorge Arturo Meinvielle y don Alfredo Coto, firmaron un boleto de compra-venta sobre el mismo inmueble. Nueve meses más tarde, el 2 de noviembre del 99, Menvielle vendió definitivamente el predio a la empresa GEPAL S.A., firma que pertenece como es sabido, a Coto, de acuerdo a la escritura firmada por el ya mentado escribano Dr. José M. R. Orelle .

A la fecha, la empresa propietaria de las tierras, GEPAL S.A, no cumplió con el cargo y ningún funcionario de las áreas de control del Estado ha intervenido. Evidentemente, por la proximidad de las fechas, tanto los promotores de la donación como sus favorecidos directos -el Obispado- e indirectos -GEPAL S.A./COTO-, actuaron en complicidad y se beneficiaron mutuamente. Sin duda, perdieron los mismos de siempre, los sectores de “la población con bajos recursos”, que aún esperan las viviendas económicas.

La diputada santafesina Alicia Tate, secretaria general del Bloque Radical, presentó este año un proyecto de Ley para revocar la donación, explicando en sus fundamentos que “no se construyó en el lugar ni una sola vivienda en las 15 hectáreas, valuadas hoy en el mercado inmobiliario en cerca de 20 millones de dólares, que pasaron a manos de GEPAL S.A., empresa de Alfredo Coto, a tan sólo 10 días de firmada la escritura de donación”. “Los hechos se encadenaron tan velozmente que hasta el más despistado tendría preguntas para hacer al respecto”, afirmó la diputada santafesina.

La iniciativa cuenta con el acompañamiento de los bloques del ARI y del Socialismo y lo firman los diputados nacionales Fernando Chironi (UCR, Río Negro), Elisa Carrió, Eduardo Macaluse y Marcela Rodríguez (ARI, Capital), Eduardo Di pollina (PS, Capital), Patricia Panzoni (UCR, Buenos Aires), Susana García (ARI, Santa Fe) y Laura Sesma. (PS, Córdoba).

Por su parte, desde el Arzobispado de Buenos Aires, manifestaron que se debe “mantener distancia de los años de corrupción” y avalaron las investigaciones “del caso de Coto y el Obispado de San Justo”.

EL EX OBISPO DE SAN JUSTO MEINVILLE,

EL SOCIO JUSTO

JORGE ARTURO MEINVIELLE.

Su Excelencia Reverendísima monseñor Jorge Arturo Meinvielle, ex Obispo de San Justo -localidad que tiene una población de 800 mil habitantes de los cuales el 90 por ciento se declara católico- murió el 3 de marzo de 2003 y fue reemplazado por el actual obispo Baldomero Carlos Martín.

El cura salesiano llegó al obispado de San Justo nombrado por Juan Pablo II en abril del 91 y tomó posesión como tercer obispo de esa Diócesis el 31 de mayo de ese año. No tardó mucho tiempo en hacer buenas migas con funcionarios menemistas y empresarios.

En un artículo publicado por Horacio Verbitsky titulado “Los obispos de confianza de Menem también cobraron sobresueldos”, se encuentran algunos antecedentes de Menvielle: “Entre 1991 y 1999 un reducido grupo de obispos de la Iglesia Católica Apostólica Romana recibió por lo menos 29 millones de pesos ´por debajo de la mesa´, según la expresiva calificación del único prelado que rechazó esa dádiva arguyendo que no era tan transparente”.

Según explica el periodista, esta cifra surge de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que se conservan en el Ministerio del Interior. “Estas cuentas de fondos reservados se computan aparte de los 12 millones anuales que en forma legal transfirió a la Iglesia Católica el Ministerio de relaciones Exteriores y Culto, como parte de la obligación constitucional de sostener esa religión, y de los casi mil millones anuales que los ministerios de educación de la capital y las provincias aportan para el funcionamiento de 2200 colegios católicos en todo el país”, agrega.

Dentro del “ranking” de beneficiarios de los ATN figura en primer lugar de un listado de doce prelados “VIP”, el obispo Jorge Arturo Meinvielle, que según la información consignada cobró una suma de 5,6 millones de pesos.

http://www.lapoliticaonline.com.ar/index.php?pagetype=detail&newid=920&seccion=1008