Reclusión perpetua por crÃmenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar en la Argentina
Sentencia histórica: el cura Von Wernich fue condenado a reclusión perpetua por delitos de lesa humanidad
El Tribunal Oral 1 de La Plata sentenció al ex capellán de la PolicÃa bonaerense por violaciones a los DD.HH. durante dictadura. El cura se mostró inmutable y la Iglesia Católica “conmocionada”
Es un fallo inédito de la Justicia argentina contra un religioso.
09.10.2007 | 19:38

Von Wernich, el primer cura juzgado y condenado por la Justicia en la historia de la Argentina. Fuente: Télam
La Plata – Christian Von Wernich, el ex capellán de la temible PolicÃa Bonaerense que comandó el general Ramón Camps, fue sentenciado esta noche a reclusión perpetua por crÃmenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar en la Argentina.
Asà lo dictaminó el Tribunal Oral 1 de La Plata presidido por el juez Carlos Rozanski, Norberto Lorenzo y Horacio Isaurralde, quienes encontraron al religioso culpable de todos los delitos por los cuales se lo juzgaba, incluyendo siete homicidios, 31 caso de torturas y 42 privaciones ilegales.
Von Wernich es el primer sacerdote de la Iglesia Católica condenado en un juicio oral y público por crÃmenes de lesa humanidad. La Iglesia Católica envió esta noche un comunicado en el que manifiesta su conmoción por la participación de un cura en delitos de lesa humanidad.
El ex capellán deberá cumplir su condena de 50 años en el penal de Marcos Paz, ubicado en la provincia de Buenos Aires. Aunque debido a que el año que viene cumple 70 años podrÃa solicitar el pedido de arresto domiciliario.
La sentencia fue emitida por los mismos jueces que condenaron a reclusión perpetua al ex Director de Investigaciones de la PolicÃa Bonaerense, Miguel Etchecolatz. El principal testigo de aquel proceso judicial, Jorge Julio López, permanece desaparecido desde hace un año, cuando finalizó su declaración en el recinto donde hoy fue celebrado el fallo contra el cura.
Tras conocerse el veredicto, decenas de manifestantes de distintas organizaciones de Derechos Humanos que aguardaban fuera del recinto estallaron en gritos y aplausos de euforia con la que celebraron el fallo.
Durante la lectura, Von Wernich mantuvo la calma y sólo intercambió algunas palabras con sus abogados defensores. El cura, fue ingresado al recinto esposado y antes de ubicarse en su silla le liberaron las manos.
Apenas una hora antes de la lectura, todos los funcionarios y empleados del edificio del tribunal tuvieron que ser desalojados por una amenaza de bomba anónima recibida en la lÃnea 911y que resultó falsa.
Von Wernich fue juzgado durante más de tres meses y con la presencia de un centenar de testigos. Al ex capellán se le imputó la coautorÃa en los homicidios calificados de Domingo Moncalvillo, MarÃa del Carmen Morettini, Cecilia Idiart, MarÃa Magdalena Mainer, Pablo Mainer, Liliana Galarza y Nilda Salomone, secuestrados y asesinados durante la dictadura.
Durante el juicio, algunos testigos remarcaron que el ex capellán instaba a los detenidos a que dieran información a sus torturadores “en beneficio de dios y de la patria†y para mejorar su condición de alojamiento, como relataron Julio César y Carlos Enrique Miralles, quienes fueron secuestrados en 1977 por fuerzas represivas de la dictadura.
Las querellas y la fiscalÃa habÃan pedido, con distintos matices jurÃdicos, la prisión y reclusión perpetua del primer sacerdote de la iglesia católica juzgado oral y públicamente por delitos de lesa humanidad. En casi tres horas de alegato, la fiscalÃa general, que encabezan Carlos Dulau Dumm y Felix Crous, pidió ayer la pena de reclusión perpetua para Von Wernich.
Las últimas palabras del cura. El ex capellán y mano derecha del general Camps intentó autoexculparse al asegurar que “en 2000 años de historia, ningún sacerdote de la Iglesia Católica Apostólica Romana violó los sacramentosâ€.
Al ejercer su derecho a pronunciar unas últimas palabras antes del veredicto, el sacerdote hizo una suerte de sermón litúrgico con citas bÃblicas e instó a ganar “la paz con reconciliación en la verdadâ€.
El ex cura también cuestionó a los sobrevivientes que atestiguaron contra él durante el juicio, asegurando que “el testigo falso es el demonio porque en él está la malicia, no está la verdad, está preñado de malicia concibiendo la maldadâ€.
Cuando el religioso tomó la palabra, grupos de organismos de derechos humanos intentaron abandonar la sala, pero vieron frustrada la intención cuando les fue advertido que si hacÃan eso no iban a poder regresar para la lectura del veredicto.
Poco antes, la defensa del ex capellán leyó su alegato y pidió su “absolución†por considerar que no se habÃa probado “las manifestaciones para arribar a un veredicto condenatorioâ€.
El abogado defensor Juan MartÃn Cerolini al fundamentar este pedido: “Son más las dudas que han quedado planteadas que las certezas a las que pueda arribar este tribunalâ€.
La defensa habÃa afirmado que el juicio contra el sacerdote “viola el principio de igualdad ante la ley, como los juicios de Nüremberg†y que el cura fue acusado en base a “testimonios livianosâ€.
Cerolini entendió que este tipo de juicios “está orientado a preferir acusados de relieve que puedan dar relavancia periodÃstica a la investigación, independientemente del grado de participación que hayan tenido o no en algún tipo de delito”.
El defensor dedicó una parte de su alegato a sugerir que un fallo contra Von Wernich podÃa estar condicionado o implicar prejuzgamiento por el hecho de que “el Presidente (Néstor Kirchner) haya exigido una condena ejemplificadora”.
Y agregó: “El señor Presidente mantuvo cercanÃa indisimulable con las vÃctimas de la represión estatal pero nunca expresó cercanÃa o preocupación por aquellos deudos o sobreviviventes de ataques terroristasâ€.
“Muchos testigos echaron a perder todo lo que sabÃan con todo lo que creÃan saber”, aseguró Cerloni en un tramo de su alegato, cuando rechazó las imputaciones contra Von Wernich por el caso del secuestro y torturas sufridas por Jacobo Timerman, y por la desaparición de los jóvenes conocidos como el “grupo de los siete”, detenidos en la Brigada de Investigaciones de La Plata.
Cerolini aseguró que su defendido “prestaba servicios sacramentales como capellán de la policÃa” a las personas detenidas durante la dictadura y dijo que esa actividad le permitÃa al sacerdote “entrar libremente a los centros de detención y comisarÃas”.
“La tarea de Von Wernich era ordenada por el capellán general y en consecuencia podÃa entrar y salir sin el contralor de nadie”, explicó el abogado defensor Cerolini al tribunal en su alegato.
http://www.perfil.com/contenidos/2007/10/07/noticia_0040.html
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Tags: dictadura militar, La Plata, Von Wernich
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