Archive for Diciembre, 2007

Misiones: Acá tenemos una iglesia imperial

Martes, Diciembre 18th, 2007

Politica 18-12-2007
“Acá tenemos una iglesia imperial con el obispo Marcelo Martorell”, dijo la hermana Helguera al desestimar denuncia de desfalco descomunal

Así declaró la hermana Helguera al periodista Nelson Castro de Radio del Plata esta mañana. Agregó que el obispo Marcelo Martorell de Iguazú –quien denunció “desfalco descomunal” de la Pastoral y Cáritas en la campaña por el No a Rovira- “se cree que es toda la Iglesia y quien marca la línea , aliada con el poder y con los capitalistas”, sostuvo al marcar la diferencia con el obispo emérito Joaquín Piña, cuya línea –agregó- “es estar junto a los pobres y así poder hacer el bien”.

Negó que ese haya gastado dinero de los pobres para la campaña de Piña en las constituyentes y como anécdota contó que una vez él “en un mes sólo había gastado cinco pesos porque le vivían invitando a comer de todos lados”.

Y comparó cómo vive actualmente el sucesor de Piña en la Diócesis de Iguazú y dijo que tiene un aire acondicionado en cada cuarto, una gran cocina, pileta y quinchos.
Observó que en Iguazú “tenemos una Iglesia imperial con el obispo Martorell y tenemos una lglesia que queremos sea la Iglesia de los pobres, esa es la lucha nuestra”.

Aclaró que el obispo Martorell aún no hizo ninguna denuncia penal, sino que anunció que lo hará, y “nosotros también la vamos hacer, no vamos a aceptar que nos diga lo que nos está diciendo, hay gente que tiene larga trayectoria”, añadió en referencia al ex director de la Pastoral Social echado por Martorell, Carlos Di Marco .
Comentó que a los 19 años llegó a La Rioja y trabajó con Angelelli, “lo siente como a un padre y le había dicho que salgan del país con el movimiento rural, se fueron a España y estuvieron exiliados hasta 1983”.

Respecto a la denuncia pública que realizó el actual titular de la Diócesis de Iguazú, la hermana Helguera señaló que “lo hemos leído ayer (lunes) en un periódico misionero Misiones On Line, sabíamos de la carta que circulaba por las parroquias y ahora es una denuncia por este medio y ha salido por todas las radios de aquí”.

Explicó que hubo intervenciones el pasado 17 de octubre a Cáritas de la Pastoral Social, se presentaron un escribano y abogados en la sede y dijeron con carta documento enviada por el Obispo que “relevaban a tres que estaban al frente de un programa de trabajo de tierras en defensa de los campesinos y al director de Cáritas, Carlos di Marco, tomaron posesión de la sede, las llaves e instalaron dos interventores que respondían a su línea”,

“Él hasta ese momento manifestó que estaba en desacuerdo con la línea trazada con el obispo Piña, decía una línea política, como si la política era lo que hizo Piña , no lo que hace Martorell de tirarse al poder actual y recibir dinero de ellos, cuando es de izquierda se llama política, cuando es de derecha se llama defensa de la Iglesia”, ironizó.
La religiosa continuó relatando que después de la referida intervención a Cáritas el 17 de octubre, ahora en diciembre “mandó a todas las comunidades religiosas, a las parroquias una carta que estaba sin fecha y sin firma dirigida desde el Episcopado a la Pastoral y Cáritas, y donde denunciaba un descomunal desfalco, él precisa distintas irregularidades, por ejemplo que estas personas que nombra con nombre y apellido cobraban por cada proyecto de tierras un salario, un sueldo módico, como eran varios proyectos llegaban a tener hasta 4.000 pesos como entrada mensual, esto él dice que es desfalco”.

“Por otro lado dice que habla de una cuenta en euros que está en rojo, y en efecto había una Diócesis de Alemania que sostenía proyectos sociales de la Diócesis de Iguazú, esa cuenta pagaba copas de leche o merenderos para las comunidades y se pagaba también lo que sería el sueldo de tres agentes de Cáritas, cuando el obispo se fue a Alemania llegó a cerrarla pero no había advertido que sacaba el dinero del mes y quedó en rojo, no se usó en ninguna campaña, están todos los comprobantes, es una trampa esa carta, aparentemente tiene muchos detalles concretos pero no lo puede probar porque no lo tiene con qué”.
http://www.misionesonline.net/paginas/detalle.php?db=noticias2007&id=105042

Misiones: El obispo de Iguazú acusó amonseñor Piña de un “desfalco descomunal”

Martes, Diciembre 18th, 2007

Marcelo Martorell, cercano a Yabrán, lo reemplazó en esa diócesis en 2006.

Por: Sergio Rubin

Un escándalo de proporciones estalló en las últimas horas en la Iglesia misionera, luego de que trascendiera que el obispo de Puerto Iguazú, Marcelo Martorell, denunció ante las autoridades de la Conferencia Episcopal que ex colaboradores de su antecesor, monseñor Joaquín Piña, desviaron fondos de la Pastoral Social y la Cáritas diocesana, aparentemente para la campaña con vistas a las elecciones de constituyentes realizadas en 2006 en la provincia. Y, en general, de malversar fondos para la ayuda social, supuestamente para provecho personal.

“Queridos hermanos en el Episcopado: estamos frente a un desfalco descomunal y un robo de dinero de los pobres, de las limosnas de la gente, que no nos está permitido dilapidar, descuidar y, mucho menos, que se lo robe, como aquí sucedió y sigue sucediendo”, dice Martorell en una carta enviada a los presidentes de la Pastoral Social nacional, el obispo Jorge Casaretto, y de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló. El texto fue publicado ayer por Misiones On Line y confirmado por fuentes eclesiásticas.

La denuncia de Martorell suscitó un enérgico descargo de Piña a través de otra carta a Casaretto y Bargalló publicada en las últimas horas en el portal de la ONG Misiones Movimiento Social. Allí, Piña defiende a sus antiguos colaboradores. A la vez que acusa a Martorell de venir a “destruir todo lo que se había hecho en los últimos 20 años hasta ahora”. Más aún: dice que la diócesis se encamina a ser “en vez de la Iglesia de los pobres, la Iglesia de los ricos, con escandalosas alianzas con el poder político y económico”.

Clarín confirmó que las cartas fueron analizadas en la reciente reunión de la cúpula del Episcopado, que sesionó en esta capital bajo la presidencia del cardenal Jorge Bergoglio, y suscitaron gran preocupación. Piña encabezó con éxito en 2006 una lista de constituyentes que se oponía al intento del gobernador Carlos Rovira, para que se habilitara la reelección indefinida. Como Piña había llegado entonces a los 75 años -la edad de retirarse- el Vaticano lo reemplazó por Martorell, en su momento hombre de confianza del empresario postal Alfredo Yabrán.

En su carta, Martorell acusa por el desfalco, entre otros, a quien fuera titular de la Pastoral Social, el laico Carlos Di Marco, quien terminó siendo este año candidato a vicegobernador del Frente para la Dignidad, que llevó como gobernador al camionero Adolfo Velásquez. También acusa a De Marco y a otros dirigentes, como la hermana Marta Helguera, de oponerse a su designación, tomar a la Iglesia como “una mera fuente de trabajo y de esparcir una ideología que dista mucho de lo bíblico”.

Con respecto a su acusación de que se usaron fondos de Cáritas para la campaña de 2006, Martorell afirma que incluso se contrajeron deudas que “no se han pagado y hoy nos reclaman”. Afirma que De Marco utilizó incluso fondos de ayuda social del exterior y que se comprobó sobre facturación de precios de los proveedores, superposición de listas de beneficiarios de la ayuda y acumulación de honorarios en las mismas personas por la participación en los planes sociales. Piña consideró las denuncias como “una grave calumnia” contra personas honorables.

http://www.clarin.com/diario/2007/12/18/elpais/p-01501.htm

La presencia musulmana en Chile

Domingo, Diciembre 16th, 2007

Opinión

Sea por casualidad o por acciones deliberadas la presencia musulmana en Chile ha crecido de manera importante desde mediados de los años 90 a la fecha. Aunque habían tenido alguna representación desde hace muchos años es a partir de la década de los 90 que se han hecho notables en Chile.

 Así es como actualmente existen activos centros islámicos en el país: la Mezquita As Salam, de la Sociedad Musulmana de Chile, el Centro Islámico de Santiago de Chile, la Mezquita Bilal de Iquique y el Centro Cultural Mohammed VI en Coquimbo. Junto con estas asociaciones formales existen otras agrupaciones más pequeñas, militantes e informales en Puerto Montt, Temuco y Concepción.

 Este crecimiento de la presencia musulmana en nuestro país coincide con la aparición de atentados como el de la AMIA en Buenos Aires, el 18 de julio de 1994 y los atentados al World Trade Center el 23 de febrero de 1993 y el 11 de septiembre de 2001.

 El objetivo de este breve artículo es entregar antecedentes que permitan determinar si hay relación directa entre el inicio de los atentados o si bien este crecimiento de actividades se debe a otros factores tales como la inmigración de personas que profesan esa fé o el mayor interés que ha aparecido entre la gente por conocer y acercarse a la religión islámica.

 Un breve repaso histórico nos muestra que los dos grandes objetivos de las actividades terroristas islámicas han sido Israel y Estados Unidos, mientras que son objetivos secundarios los países que se consideren aliados de los ya mencionados. Ello explica que los principales atentados en cantidad e impacto han ocurrido en orden decreciente en Israel, Estados Unidos, Argentina, Reino Unido, España y Arabia Saudita.

 La toma de la embajada norteamericana en Teherán de noviembre de 1979 marca un punto de quiebre que comenzó el conflicto asimétrico, esta vez no solo de grupos terroristas contra un estado, sino con el propio Estado de la República Revolucionaria de Irán contra Estados Unidos. La debilidad de la reacción de Estados Unidos bajo el gobierno de Jimmi Carter alénto el escalamiento de la agresividad de Irán así como de otros estados musulmanes como Siria, Libia e Irak, que perdieron el respeto que antes tenían para actuar en contra de una superpotencia.

 El conflicto asimétrico entre el fundamentalismo islámico y los países que consideran sus enemigos está hoy en camino a globalizarse con atentados incluso en los países más improbables como ocurrió en Argentina. El atentado de la AMIA es una muestra de la creciente globalización del conflicto. La aparición de grupos y mezquitas en países donde la religión musulmana tenía muy poca presemcia es otra consecuencia de la globalización del conflicto.

Volviendo a Chile, como en todo el mundo, los intereses musulmanes no son únicos ni obedecen a un solo objetivo, existe un amplio rango de distintos intereses y objetivos que van desde la simple práctica de la religión heredada o adquirida, hasta el encubrimiento de ayuda logística, creación de corporaciones que ocultan su origen musulman para operar como chilenas en lugares conflictivos y principalmente operaciones de lavado de dinero. El problema real es que las operaciones ilegítimas se encubren bajo el escudo de las pacíficas e inofensivas prácticas religiosas.

 Los musulmanes en Chile tienen distintos orígenes: inmigrantes desde Pakistán, India, Líbano, territorios ocupados y otros países mayoritariamente musulmanes que traen su religión. También existen descendientes de familias musulmanas asentadas en el país desde hace muchos años y finalmente existen los conversos; aquellos chilenos que se han convertido al Islam por razones espirituales o personales.

 A partir del atentado de la AMIA en Argentina, donde el Gobierno de Irán es el principal sospechoso y personal de su embajada en Buenos Aires de esos años hoy se encuentran con orden de captura internacional, comenzaron a aparecer los primeros grupos musulmanes en el sur de Chile, con un importante núcleo nacido en la Universidad de la Frontera en Temuco, generado por islámicos argentinos (descendientes de libaneses en su mayoría) y financiados por la Embajada de Irán.

 Al comienzo estos grupos crearon una corporacion cultural desdicada a mejorar la imágen del Islam en general y del gobierno de Irán en particular frente a la presión de los medios de prensa por los resultados de las investigaciones de la AMIA. Con el tiempo por disputas internas se disgregó en dos partes y los objetivos pasaron a ser más ambiciosos; la embajada financió viajes a Teheran y Libano a los chilenos conversos que lideraban estas corporaciones, quienes a su vuelta reforzaron las tareas de proselitismo y conversión, aprovechando los sentimientos anti imperialistas de mucha gente que quedó desilusionada con los partidos políticos de izquierda tradicionales.

El anti imperialismo ha sido una poderosa idea fuerza y arma de reclutamiento para estos grupos. Con el tiempo la fragmentación, las disputas internas y tal vez la falta de fondos ha ido produciendo una debilitación de la actividad pública de estos grupos, aunque todavía sirven como apoyo logístico en caso de necesidad para la importante comunidad Islámica de Argentina, así como núcleos para recolectar inteligencia local que pueda ser de interés para el gobierno de Irán.

Un grupo totalmente separado es el núcleo de inmigrantes pakistaníes que se concentran en torno a la Mezquita Bilal de Iquique y su hermana la Mezquita Bab ul Islam (la puerta de entrada del Islam) de Tacna, Perú. Estas mezquitas constituyeron grandes inversiones, lo que indica la voluntad de permanecer de los inmigrantes que las fundaron, dentro de una estrategia de largo plazo.

 Los empresarios pakistaníes que formaron ambas sociedades y son, de hecho, los dueños de las mezquitas son de bajo perfil al igual que sus empresas de venta de vehículos usados, sin embargo están ligados a empresas globales, basadas en Japón y con intereses en todo el mundo. De hecho han usado las empresas chilenas para abrir corporaciones y operar en lugares donde de otro modo habrían tenido muchas dificultades de hacerlo, como en Estados Unidos o en las propias zonas de conflito de Irak, de ese modo ocultan el origen islámico apareciendo como empresas chilenas que operan en mercados globales.

 Algunas grandes rematadoras de vehículos usados de Osaka han estado bajo sospecha desde hace muchos años de lavar dinero para los movimientos extremistas islámicos y varias de ellas tienen su fiial en las Zonas Francas de Iquique y Tacna mientras que operan en varios países del mundo como empresas de origen chileno.

 Mientras los grupos Islámicos del sur de Chile son de vertiente shiita y operan patrocinados por el Gobierno de Irán, las mezquitas de Arica y Tacna son sunitas wahabi o salafitas y se financian principalmente por las propias empresas que operan en las Zona Francas

 La mezquita y centros islámicos de Santiago son más bien dispersos tanto en su orientación como financiamiento que es heterogéneo. La mezquita y centro islámico de Coquimbo fue fianciada por el Rey de Marruecos y su control es objeto de permanentes disputas entre distintos grupos musulmanes.

 En conclusión podríamos afirmar que existen antecedentes que permiten afirmar que hay una relación entre el crecimiento de la actividad musulmana en Chile y las acciones de terrorismo y jihad de los grupos fundamentalistas, auque no todos lo sean.

 News http://www.klaxoncorporation.com/editorial.php

Fundamentalismo Islámico en América Latina

Domingo, Diciembre 16th, 2007

Ya están aquí (Primera parte)- Fundamentalismo Islámico en América Latina

http://www.offnews.info

Carlos Machado

A veces un hallazgo importante sucede por simple casualidad. A partir de allí se va profundizando en ese descubrimiento, se van subiendo escalones que a su vez derivan en nuevos hallazgos, y se va conformando un cúmulo de datos y de material que finalmente termina por constituir un tema listo para ser develado.

 

Cuando me reuní con todo el material que será expuesto aquí -al principio fortuitamente y luego al poder ingresar en ciertas recónditas páginas de Internet, sumando el aporte y las corroboraciones por parte de fuentes extranjeras- sólo se me ocurrió una palabra para calificarlo: espeluznante.

En un primer momento hasta puse en la balanza la posibilidad de que parte de la información reunida fuera obra de una broma de mal gusto de algunos internautas, pero los datos obtenidos posteriormente de ciertas fuentes de inteligencia y de las cancillerías de algunos países, más lo que demostraron los propios involucrados, revelaron que lamentablemente no se trata de una broma sino de algo que pronto puede constituirse en una pesadilla.

Lo que tendrá a su consideración el lector, que muy probablemente, a su término, coincida con ese calificativo, puede definirse con este pantallazo inicial:

1) el asentamiento, a partir de los últimos años, de grupos de militantes fundamentalistas islámicos de Hezbollah en ciertas zonas de Venezuela, extendiéndose a otros países latinoamericanos;

2) la actuación, paralelamente, de misioneros chiítas convirtiendo al islamismo a los indígenas Wayúu, habitantes de la península de La Guajira que comparten Colombia y Venezuela, y a grupos de Guajiros asentados en la Amazonia venezolana;

3) la instrucción a esos indígenas, aparte de la religiosa, de prácticas guerrilleras, del uso de armas y de los tristemente célebres explosivos que adosan a su cuerpo los militantes suicidas;

4) la profusión de comunicados en los que, “en el nombre de Dios”, se lanzan inflamados llamamientos a luchar contra el “Satanás” representado por Estados Unidos y sus aliados, y propiciando el “levantamiento de las masas oprimidas contra las superpotencias arrogantesy la aniquilación de los opresores”;

5) el llamamiento, aún más siniestro, a una Yihad (guerra santa) en toda América Latina, atacando los intereses norteamericanos e israelíes “en cualquier lugar” del continente;

6) la creación, como refuerzo con fines políticos, de una organización denominada “Partido Hizb Ul Islam”, cuyo nombre, según puede apreciarse, es muy similar a “Hezbollah” (el significado de este último es “Partido de Dios”, y el de su correlato latinoamericano “Partido del Islam”);

7) y la gran y terrible incógnita, como lo es el hallazgo, entre la documentación obtenida, de la escueta frase “Un nuevo trabajo: Argentina”. Sólo esa frase, sin más detalles, lo cual ensombrece aún más esa incógnita.

Expuesta ya esta introducción, pasaremos a exponer en detalle todo lo señalado, además de otros aportes relacionados con el tema, incluyendo en muchos casos el apoyo de fotografías.

Islamismo bolivariano
No hace mucho tiempo que la militancia de Hezbollah puso el pie en Venezuela. Se estima que lo hizo hace alrededor de uno o dos años atrás. Pero el terreno ya había sido preparado por el fundador de la “sucursal” en ese país del partido político-terrorista desde unos cuatro años antes. Fue así como el Sheidy (comandante) Teodoro Darnott dio origen a “Hezbollah América Latina”, secundado por Carmen Liliana Bula, coordinadora del Partido Hezbollah-División La Guajira.

Teodoro Rafael Darnott, quien posee cédula de identidad venezolana 5.558.381 (aunque se detectó que utilizaba dos cédulas distintas), nació en Ciudad Bolívar, en el estado venezolano del mismo nombre, y uno de sus últimos domicilios conocidos estaba ubicado en la comunidad indígena Santa Ana, de la ciudad de Maracaibo, en el estado fronterizo de Zulia.

Comenzó a actuar influenciado por la “teología de la liberación”, el concepto cristiano-marxista que tuvo amplio desarrollo en las décadas de 1970 y 1980, interviniendo en la ocupación de tierras a favor de indígenas y campesinos.

Posteriormente fundó el Movimiento Guaicaipuro de Liberación Nacional (MGLN), que proponía una guerrilla indígena al estilo zapatista, lo cual le acarreó problemas con las autoridades militares de la región, incluyendo detenciones y persecuciones. Al incrementarse los conflictos con propietarios de tierras y con las autoridades, se radicó durante cinco años en Colombia –Darnott tiene también la ciudadanía colombiana- y se unió a la insurgencia armada de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), donde aún se lo tiene registrado como “dirigente indígena” con el nombre de “Daniel González Epiaya”. También llegó a ser conocido como “Comandante Daniel”.

No se sabe cómo ni cuándo se decidió, pero Darnott se convirtió al islamismo, si bien incluyéndolo en una mezcla con su pasado marxista y su profesión de fe chavista. De hecho, nunca dejó pasar la ocasión para publicitar el voto favorable a Hugo Chávez en todo referéndum o contienda electoral bajo su gobierno, al igual que los enigmáticos visitantes islámicos que comenzaron a viajar a Venezuela.

En tanto, su Movimiento Guaicaipuro de Liberación Nacional se disolvió dando paso a Hezbollah América Latina y de inmediato a su versión local, Hezbollah Venezuela. Ello dio paso, a su vez, a que se iniciara la conversión de los indígenas Wayúu y Guajiros al islamismo y a su adoctrinamiento sobre las prácticas menos religiosas de Hezbollah como organización armada, para convertirlos en “muyahid”, también llamados “mujahidines”, los guerreros del Islam.

Como se mencionó anteriormente, La Guajira es una península compartida por Colombia y Venezuela, en el extremo noroeste de este país y cercana al Lago de Maracaibo. Los Wayúu han vivido en esa región desde el comienzo de su existencia, y se localizan en ambos lados de la frontera. Es una etnia que, a diferencia de otras de Sudamérica, logró resistir la conquista y dominación europea y logró mantener intactas su lengua, cultura y costumbres.

Actualmente, buena parte de sus sembradíos y cultivos en el lado venezolano son avasallados por el gran surco abierto en la tierra por la petrolera estatal PDVSA, iniciando el faraónico proyecto de Hugo Chávez de comenzar allí la construcción del súper gasoducto que, según su imaginación, debería atravesar el subcontinente para llegar hasta la Argentina. Un tremendo daño ecológico que además ni siquiera se ve compensado por los muy exiguos pagos otorgados a los indígenas por las tierras afectadas.

Esa misma zona fronteriza es la que recibió desde hace décadas –y lo sigue haciendo- la oleada de inmigrantes de origen árabe, especialmente desde el Líbano, los cuales siguiendo su ancestral tradición de hábiles comerciantes, han creado zonas libres donde transita todo tipo de mercaderías, que suelen ayudar a transportar los Wayúu a través de la zona desértica de La Guajira. El punto clave como zona de libre comercio es la ciudad de Maicao, en el lado colombiano de la frontera, que cuenta hoy con la segunda mezquita más grande de América Latina. Una versión local de la muy observada Ciudad del Este, en la Triple Frontera que comparten Argentina, Brasil y Paraguay.

Las buenas relaciones entre los Wayúu y los árabes desembocaron en una excelente amistad, y es muy común encontrarlos juntos en diversos locales de Maicao o de Riohacha, otra ciudad fronteriza colombiana, viendo las noticias en la señal de la cadena árabe Al Jazeera en lugar de las telenovelas de uno u otro país. Esa fuerte amistad es la que facilitó, también, la conversión de los Wayúu al islamismo, con todas sus secuelas.

Por su parte los libaneses chiítas pasaron, en los últimos años, de dedicarse sólo al comercio a establecer relaciones muy sólidas con su casa materna, Beirut, y paralelamente fueron apareciendo tanto el fluir de financimientos como logos de Hezbollah en prácticamente toda América del Sur. También aparecieron los misioneros chiítas, listos para convertir al islamismo a cuanto inocente indígena encontraran. Se dio así una segunda versión de lo sucedido más de 500 años atrás, solamente que no de aquella forma cruel, aunque con proyecciones mucho más siniestras.

Actualmente los jóvenes Wayúu alternan su aprendizaje del Corán con las prácticas con fusiles Kalachnikov y el manejo de explosivos en campamentos ocultos en la selva, preparándose para ser mujahidines, soldados de Allah, o mártires dispuestos a detonar explosivos en su cuerpo cuando sean requeridos para ello.
Quien le facilitó la entrada a los misioneros chiítas fue el presidente Hugo Chávez, si bien se cree que al principio no creía que esa conversión religiosa llegaría a los alcances terroristas que tiene actualmente, sino que más bien actuó haciendo gala de su sempiterna estupidez para no ver más allá de su adicción figurativa y para cimentar su amistad con el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad. Para comenzar a allanarles el camino, Chávez se deshizo de los numerosos misioneros evangelistas que pululaban en toda Venezuela, expulsándolos del país bajo acusaciones tan variadas como “espías” y “genocidas”. Una acusación que también está utilizando ahora Evo Morales en Bolivia.
Ni lerdos ni perezosos, Ahmadinejad y los ayatollahs y mullahs de Irán aprovecharon muy bien la oportunidad para lanzar sobre Venezuela una oleada de religiosos chiítas y a la vez crear nuevos bastiones de Hezbollah en Latinoamérica, un territorio convenientemente mucho más cercano a Estados Unidos que el lejano Mediterráneo como para encarar eventuales infiltraciones y atentados en las propias barbas de su odiado “Satanás de Occidente”.
Pero Ahmadinejad también aprovechó la fobia de Chávez hacia el gobierno norteamericano, y como ambos hacen causa común en este aspecto, progresivamente también fue “convirtiendo” al mandatario venezolano. A punto tal que éste no sólo ha ido haciendo la “vista gorda” respecto de las andanzas de Hezbollah en su país, sino que también está brindando refugio y un “santuario” en ciertos puntos de Venezuela, como la isla Margarita y otros estados, a los terroristas islámicos de diverso signo aunque unidos también en la causa común de la “guerra santa” contra Occidente –como Hezbollah, Yihad Islámica, Al Qaeda, etc.-, y hasta los provee de documentación venezolana, como veremos más adelante.

Historia del árabe pelirrojo

Es necesario hacer aquí un aparte para referirnos a un singular personaje, cuya historia, en especial los últimos tramos de la misma antes de desaparecer de la vista, tiene mucho que ver con el paso por Venezuela de individuos de alta peligrosidad. Tanta como que este personaje, por ejemplo, llegó a ocupar una posición de privilegio en la shura (consejo), el grupo que conforma la alta dirigencia de Al Qaeda.

Su nombre completo es Al Haj Mohamed Nassar, aunque en Occidente y en su Documento Nacional de Identidad figura el de Mustafá Setmarian Naser. Nació en la ciudad siria de Alepo en el verano de 1958 y es descendiente del imán Musa al Kadem, uno de los 12 imanes más importantes de los chiítas iraníes.

Setmarian es ciudadano español desde octubre de 1987, cuando se casó en Madrid con la española Elena Moreno y obtuvo su DNI 50.852.875. Pero también pertenece a la shura de Al Qaeda desde 1988, como representante o emir de los islamistas sirios. Es decir que se convirtió en lugarteniente de Osama Bin Laden un año después de casarse y obtener la nacionalidad española.

Según reseñó Antonio Rubio en el diario español “El Mundo”, en su edición del 3 de noviembre de 2005, en los nueve años en que Mustafá vivió, trabajó y se casó en España, entre 1985 y 1994,- tuvo tres hijos –uno de ellos se llama Osama en homenaje a su jefe-, y según el juez Baltasar Garzón creó en el país una célula de Al Qaeda. A partir de allí se dedicó a reclutar militantes islámicos que enviaba a Afganistán para que se convirtieran en auténticos soldados del Islam y llevaran a cabo la Yihad internacional contra los “infieles”. Pero “el Pelirrojo”, alias que le puso la policía por el color de su cabello y con el que es conocido –además de no parecerse en lo absoluto a un árabe, con su algo más de 1,70 de altura, tez blanca y ojos verdes (ver fisonomía en fotos más abajo)-, no sólo se dedicó, mientras vivió en España, a reclutar y enviar a Afganistán a islamistas europeos. También fue su instructor en los campamentos de Al Ghuraba y Derunta. Incluso llegó a tener un cargo en el ministerio de Defensa del gobierno talibán, y era considerado “el mejor instructor” de Al Qaeda, manteniendo además una excelente relación con el mullah Omar, máximo responsable de los talibanes.

Ello no le fue para nada difícil. El “jeque Mustafá”, como era llamado por sus seguidores, había recibido varios cursos de adiestramiento militar durante su juventud, como declaró al diario kuwaití “La Opinión General” en enero de 1999: “En 1981 fui con los Hermanos Musulmanes a Bagdad para hacer un curso de entrenamiento militar. El Ejército Popular Iraquí me instruyó y me enseñó estrategia bélica e ingeniería de explosivos”. Su formación militar se completó en Jordania, donde llegó a abrir en su capital, Amman, un instituto para entrenamientos militares, y además consiguió el cinturón negro de judo.

Así fue como el sirio-español Mustafá Setmarian Naser se convirtió en pocos años en uno de los mejores instructores militares que pasaron por los campamentos montados por Al Qaeda en Afganistán. El propio Setmarian reconoció que por esos campamentos llegaron a pasar más de 40.000 personas provenientes de todo el mundo, a razón de 40 por país. Resulta significativa la filosofía y argumentos empleados por el lugarteniente de Bin Laden sobre cómo utilizar a los futuros muyahidin: “Si de esos 40 morían 20, quedaban otros 20 que regresaban a su país de origen para formar una célula armada y para difundir las ideas propias de la Yihad”.
Por éstos y otros motivos los servicios secretos españoles estimaron en un principio que detrás de los atentados a los trenes de la estación madrileña de Atocha, el 11 de marzo de 2004, haya estado como ideólogo Mustafá Setmarian Naser. Lo mismo pensó la policía británica respecto de los atentados contra los trenes subterráneos de Londres del 7 de julio de 2005, aunque posteriormente esto fue progresivamente descartado.

Dejaremos de lado por el momento las especulaciones acerca de la participación o no de este personaje en los atentados de Atocha, ya que existe un excelente trabajo de investigación del sitio español “Paz Digital” desde ese mismo momento hasta hoy que demuestra la colaboración de militantes islámicos, aunque el mayor peso de la ejecución de ese acto terrorista habría estado a cargo de la organización separatista vasca ETA, en una conspiración a la que tampoco habría sido ajeno el partido actualmente en el gobierno de España, el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), con el fin de –como finalmente ocurrió- dar vuelta la intención de voto de los ciudadanos, volcando el resultado de las elecciones realizadas tres días después de los atentados, elevando al gobierno a José Luis Rodríguez Zapatero.
En octubre de 2004, el juez de la Audiencia Nacional española, Juan del Olmo, que investiga los atentados del 11-M en Madrid, solicitó a la Policía información sobre Setmarian, pero finalmente no llegó a imputarle en la causa.
De todas maneras, en las investigaciones policiales de la llamada “Operación Dátil”, que luego dieron lugar al sumario de la célula de Al Qaeda en España, surgieron varias referencias al Pelirrojo. Primero se indicó que fue el contacto que utilizó el también sirio-español Imat Eddin Barakat Yarkas, conocido como Abbu Daddah, cuando viajó a Afganistán. También se señaló que Setmarian Naser pudo haber ayudado a otro ciudadano español, Taysir Alony, periodista de la cadena Al Jazeera -vinculado luego a la célula española de Al Qaeda-, a conseguir la entrevista que le hizo en Afganistán a Osama Bin Laden. También en España -éste en Granada- vivía Mohamed Bahaiah, presunto correo de Al Qaeda en Europa y quien supuestamente presentara a Setmarian a Osama Bin Laden en un viaje que ambos hicieron en 1988 a Afganistán.
Donde la policía y la inteligencia española localizaban a Setmarian Naser durante el tiempo que vivió en España fue en la mezquita madrileña de Abu Baker, en la que solían reunirse la mayoría de los sirios que habían pertenecido a la organización radicalizada “Hermanos Musulmanes”. Allí el Pelirrojo repartía a sus visitantes material sobre la Yihad, incluyendo un libro que él mismo escribió: “La Yihad en Siria”. Otro libro de Naser, aún más belicosamente didáctico y titulado “El llamado a la resistencia internacional islámica”, explica en 1.600 páginas estrategias para atacar a los enemigos del Islam, como califica a israelíes, estadounidenses, británicos, rusos y todos los países de la OTAN. Durante sus últimos años pasados en España, el Pelirrojo se dedicó a dar clases de política y Al Sharíah –leyes islámicas- entre los musulmanes.

En 1997, Mustafá Setmarian Naser, su esposa española y sus hijos abandonaron Madrid para establecerse en Londres, donde comenzó a practicar otra de sus aficiones: el periodismo. Fue así como se convirtió en el director de la revista “Al Ansar”, órgano de los argelinos del Grupo Islámico Armado (GIA). Este grupo radical tenía como “maestro espiritual” a Omar Mahmoud Toman, alias “Abu Qutada”, representante de Al Qaeda en Gran Bretaña. A la vez, el Pelirrojo mantenía muy buenas relaciones con Abu Hamza, conocido también como “Capitán Garfio”, quien siempre sostenía que “la Yihad puede hacerse en el país en que uno vive”.

Se ha dado la circunstancia, seguramente nada casual, de que la mayor parte de los militantes islámicos acusados de pertenecer a la célula española de Al Qaeda o de estar vinculados a los atentados del 11-M en Atocha, se casaron con mujeres españolas. Es así como Abu Daddah lo hizo con Marisa, una progresista que en su juventud fue actriz y llegó a ser dirigida por Pedro Almodóvar, teniendo con ella seis hijos; Amer Azizi, marroquí y uno de los cabecillas del 11-M que logró escapar de la redada policial, también se casó con otra española, Raquel Burgos; y Jamal Ahmidan, apodado “el Chino” –uno de los que presuntamente se inmoló en un departamento del barrio madrileño de Leganés junto a otros tres compañeros haciendo detonar explosivos, aunque se sospecha que en realidad fueron “suicidados” por la propia policía española-, también tenía una esposa de esa nacionalidad.

En julio de 2003, meses antes de las explosiones en los trenes de Atocha, la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía había elaborado un informe basado en datos del confidente marroquí Abdelkader El Farssaoui, que revelaba, en relación a algunos árabes residentes en el país, que “tienen una consigna para conseguir la nacionalidad española: comprar casas y bienes y tener hijos. Muchos de ellos están casados con españolas y todo ello con el fin de ir insertándose de alguna manera en el pueblo”.
Según parece, ese plan tuvo éxito. Muchos de ellos no sólo se insertaron convenientemente entre los españoles sino que también, tras aprender bien el idioma, ello les facilitó movilizarse por otros países de habla hispana. Así fue como otros amigos de los antes nombrados, entre ellos Mustafá Setmarian Naser, el Pelirrojo, comenzaron a trasladarse a otro punto al que consideraron estratégico: Latinoamérica.
Antes de ello, según llegó a comentarse, Mustafá se había relacionado –no se sabe aún si en forma directa o a través de allegados- con otros exponentes de la diáspora siria, entre ellos el millonario traficante de armas y drogas Monzer Al Kassar y, dicen, hasta con la ex esposa del entonces presidente argentino Carlos Menem, la musulmana Zulema Yoma y sus hermanos, todos ellos naturales de la ciudad siria de Yabrud.

En cuanto al lugarteniente de Bin Laden, su pista se perdió en Kabul en 2001, poco después de los atentados contra las Torres Gemelas. Algunos servicios de inteligencia ubicaban al Pelirrojo en Pakistán y otros en Irak, junto al sanguinario número dos de Al Qaeda, Abu Musab Al Zarqawi, muerto en junio de 2006. Lo cierto es que Setmarian Naser residía en 2001, en los meses anteriores a los atentados del 11-S, en Afganistán. La policía española aseguraba que el Pelirrojo y la red de militantes islámicos que dirigió durante años en España dieron en su momento apoyo a Mohammed Atta y Ramzi Binalshibn, respectivamente autor y coordinador del 11-S, para llevar a cabo un encuentro en Tarragona unas semanas antes de los ataques terroristas en Nueva York. Posteriormente su esposa, Elena Moreno, y sus hijos, fueron detectados en 2003 en Kuwait, se dice que viviendo ilegalmente allí, mientras Mustafá había renovado su afición viajera moviéndose por varios países.

También a partir de esa época, la Oficina de Recompensas de Estados Unidos decidió poner precio a la cabeza del Pelirrojo: el imán Al Haj Mohamed Nassar, o si lo prefieren, como consta en su versión del DNI español, Mustafá Setmarian Naser, pasó a cotizarse en cinco millones de dólares, vivo o muerto. La décima parte de lo ofrecido por Osama Bin Laden.
Y así llegamos al punto que generó esta historia preliminar del Pelirrojo: su paso por Venezuela. Hace dos años, el 30 de septiembre de 2005, en el Canal 41 América TV, de Miami, un ex agente de inteligencia venezolano denunció en el programa “A mano limpia”, del periodista Oscar Haza, que Mustafá Setmarian Naser estaba refugiado y protegido por el gobierno de Hugo Chávez, viviendo en el estado de Bolívar y no en las montañas fronterizas entre Afganistán y Pakistán, como creían los agentes antiterroristas de Estados Unidos y España.
El denunciante, Johann Peña, puede ser considerado como una fuente calificada ya que perteneció a la Dirección del Servicio de Inteligencia y Prevención de Venezuela (DISIP) con el grado de comisario. En el citado programa, además de revelar las conexiones entre las inteligencias cubana y venezolana, Peña se refirió a Setmarian Naser –de quien le fueron exhibidas fotografías- como el encargado de coordinar a grupos y acciones terroristas, afirmando tajantemente que se encontraba en esos momentos “en Venezuela bajo la protección del gobierno de Hugo Chávez”.

Ampliando los datos, Peña dijo que Setmarian Naser estaba viviendo en el estado de Bolívar, bajo la tutela de un alto funcionario del gobierno de Chávez llamado Carlos Lanz Rodríguez, asegurando que éste había participado en algunos oscuros episodios en su país y que en esos momentos ocupaba el cargo de asesor del Ministerio de Educación venezolano, siendo a la vez comisario de la DISIP. Según Peña, el terrorista hispano-sirio estuvo refugiado primero en la Isla Margarita, donde existe una importante colonia musulmana, pero luego fue trasladado a su residencia en Bolívar por motivos de seguridad.

Por su parte, dos años después, el 19 de septiembre pasado, el experto en lavado de dinero y seguimiento de actividades delictivas Kenneth Rijock, en uno de sus habituales trabajos para el organismo de inteligencia financiera World Check se refirió a algunos aspectos coincidentes con las afirmaciones del ex agente venezolano Johann Peña.

Resulta muy interesante lo que señala Rijock como para transcribirlo textualmente: “El ideólogo de Al-Qaeda Mustapha Setmarian Naser vivió abiertamente en Venezuela a la vez que estaba solicitado por Interpol. Se cree que es el autor intelectual de la voladura de los trenes en Madrid, y posee las nacionalidades siria y española. Naser iba diariamente a la principal mezquita de Caracas escoltado por guardaespaldas armados del gobierno en una Hummer negra. Fue visto en la Isla Margarita, y también en unas instalaciones portuarias donde cargueros registrados en Panamá parten rumbo a Irán regularmente. ¿Están estos cargueros transportando uranio para el programa nuclear iraní?. No podemos asegurarlo, pero Naser ha sido relacionado a Carlos Rafael Lanz Rodríguez, el ex terrorista de carrera quien es actualmente presidente de la Compañía Nacional de Aluminio, ALCASA, de propiedad estatal, sobre la cual algunos ingenieros de minas sospechan que está extrayendo y traficando uranio”.

Para finalizar con la historia del árabe pelirrojo, diremos que debido probablemente a que su estadía en Venezuela había sido revelada al finalizar septiembre de 2005 por el ex agente de la DISIP Johann Peña, en aquella entrevista televisiva en un canal de Miami, y a que tanto su seguridad como la colaboración que le prestaba el gobierno de Hugo Chávez podían verse comprometidas, Mustafá Setmarian Naser partió de Venezuela al poco tiempo con destino entonces desconocido.

Finalmente, según dejó trascender una fuente de los servicios secretos pakistaníes, el Pelirrojo habría sido detenido el 3 de noviembre de ese mismo año, 2005, junto a otros dos militantes islámicos fugitivos en Quetta, ciudad de Pakistán ubicada cerca de la frontera de ese país con Irán y Afganistán. La noticia nunca pudo ser confirmada oficialmente.
Lo cierto es que nada volvió a saberse de Mustafá Setmarian Naser. Algunos prefieren suponer que, de ser cierta su detención en Pakistán, hoy puede estar alojado en la base naval norteamericana de Guantánamo, en Cuba, donde van a parar desde los atentados terroristas del 2001 en Nueva York muchos terroristas, o sospechosos de serlo, arrestados en cualquier lugar del mundo, o bien en alguna de las cárceles secretas que el gobierno de Estados Unidos, a través de la CIA, instaló en varios países, principalmente europeos.
Lo único que ha quedado del árabe pelirrojo es su paso, a través de algo más de veinte años, como instructor de mujhaidines, creador de células terroristas, miembro de la cúpula de Al Qaeda, lugarteniente de Osama Bin Laden, imán que impartía enseñanzas sobre religión islámica, autor de libros en los que incitaba a la Yihad y presunto colaborador intelectual en los atentados de Atocha, en el Madrid de aquel fatídico 11 de marzo de 2004.

PeriodicoTribuna de Periodistas (Argentina)

fecha titulo
24/10/2007 ¿Gran Bretaña: ”Islam es Paz”?
11/10/2007 Semana de Sensibilización del Islamofascismo
04/10/2007 Economía islámica - ¿qué significa?
20/09/2007 Islam, the Marxism of Our Time
19/08/2007 Los nuevos Hermanos
07/08/2007 Cuando los conservadores debaten sobre el Islam
07/06/2007 Terrorists Use Mexico to Enter U.S.
05/06/2007 The World’s Gravest Terrorist Threat
23/04/2007 Del uso de referencias culturales islámicas para la acción yihadista en Europa
16/04/2007 Un aliado en la lucha contra el islam radical
   

Otras Notas del Autor

fecha Título
06/11/2007 | Fundamentalismo Islámico en América Latina - Ultima Parte
04/11/2007 | Fundamentalismo Islámico en América Latina - Parte II - La red venezolana
10/09/2007 | Argentina - De Skanska a Odebrecht . Otro escándalo de sobreprecios
28/02/2007 | ¿Ayuda Nuclear Argentina a Irán? El largo viaje de un reactor atómico

Santa Fe: Con muy pocas evocaciones a dios y a los evangelios

Miércoles, Diciembre 12th, 2007

Santa Fe | Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

 

Rasino juró por “el presente y el futuro de nuestros niños y jóvenes” y “Chiqui” por una formula aún más original: por “la Patria, la infancia, la imaginación y la memoria”. Y estallaron los aplausos.”

Sólo los ministros que no son del PS utilizaron la fórmula tradicional. El de Trabajo no pudo jurar.

Por Juan Carlos Tizziani

http://static.pagina12.com.ar/fotos/rosario/20071212/notas_o/2A.JPG

Binner toma juramento a Antonio Bonfatti, su gran amigo. Es ministro de la Reforma, un cargo clave del gobierno.

Hermes Binner recibió ayer el juramento de once ministros y un secretario de Estado y estrechó en un abrazo al ministro que no pudo jurar: El médico Carlos Rodríguez, quien oficiará en la cartera de Trabajo hasta que cumpla con el requisito constitucional que exige dos años de residencia en la provincia para asumir el cargo. “El valor del doctor Rodríguez está mucho más allá de una designación”, dijo el gobernador.

Y explicó que “así como tenemos un Ministerio de la Producción también es importante un Ministerio de Trabajo para bregar por la responsabilidad social empresaria y el trabajo decente”. Ese será el desafío de Rodríguez. Binner se ajustó al protocolo hasta que le tocó el turno a las dos mujeres del gabinete: la ministra de Educación, Elida Rasino y su colega de Innovación y Cultura, María de los Angeles González.

Rasino juró por “el presente y el futuro de nuestros niños y jóvenes” y “Chiqui” por una formula aún más original: por “la Patria, la infancia, la imaginación y la memoria”. Y estallaron los aplausos.

Binner y la vicegobernadora Griselda Tessio llegaron al Teatro Municipal, escenario de la ceremonia, como lo habían hecho antes desde la Legislatura a la Casa Gris. Fue la segunda caminata por las cuatro cuadras del paseo San Martín Sur hasta el teatro, rodeados de una pequeña multitud que los acompañó en el trayecto. Desde los balcones, algunos santafesinos sumaron sus saludos y aplausos a la euforia. Ya a la salida, en las puertas de la Casa Gris, Binner recibió el primer reclamo. “¡Haga sacar las vallas!”, le pidieron. El gobernador ya dijo que extirpará el cerco metálico que separa la plaza de Mayo de la sede del poder.

En el teatro, el acto fue todo protocolo. La firma y lectura de los decretos y las actas del escribano de Gobierno lo hizo más tedioso, quizás por que ya apretaba el calor santafesino. El primero en asumir el cargo fue el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, quien juró por “la Patria y la Constitución”. Una fórmula que ï·“con variantesï·“ eligieron algunos de sus pares: el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Héctor Superti, lo hizo por “la Patria y el honor” y su colega de Economía, Angel Sciara “por la Patria, la Constitución y las leyes”.

La fórmula cívica dejó paso al tono religioso con el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, que juró por “Dios y la Patria”, igual que el de Salud, Miguel Angel Cappiello. Los ministros de Desarrollo Social, Pablo Farías; de Obras Públicas y Viviendas, Hugo Storero y de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, optaron por “Dios y los Santos Evangelios”. Y el de Producción, Juan José Bertero, por “Dios, el pueblo de Santa Fe y los Santos Evangelios”.

La serie se rompió con la ministra Rasino, quien decidió jurar por “el presente y el futuro de nuestros niños y jóvenes” y con su colega “Chiqui” González que lo hizo por “la Patria, la infancia, la imaginación y la memoria”. La fórmula despertó una exclamación en la sala y después un aplauso interminable. Binner y su ministra se estrecharon en un aplauso. “¡Vamos Chiqui!”, gritó un pibe desde uno de los palcos. El último fue el secretario de Estado de Innovación, Ciencia y Tecnología, David Asteggiano, que volvió al fórmula de Bonfatti: juró “por la Constitución y las leyes”.

Once ministros y un secretario ya habían jurado. Pero faltaba uno. Binner se acercó entonces al micrófono y lo mencionó: “Agradezco al doctor Carlos Rodríguez”, dijo. Otra salva de aplausos lo detuvo unos segundos, pero el gobernador aclaró que el problema de la falta de residencia del ministro se va a solucionar muy pronto. “Nosotros damos fe que hace más de 20 años que trabajamos juntos al doctor Rodríguez, en distintas áreas. Es más, el doctor Bonfatti y yo somos médicos especialistas en medicina laboral gracias al doctor Rodríguez, con él hemos presentado proyectos de cátedras de Medicina del Trabajo en la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, con él hemos llevado adelante tareas y cursos vinculados a la salud de los trabajadores. Con el él hemos trabajado todos estos años, de manera que no nos cabe ninguna duda que el valor que tiene el doctor Rodríguez está mucho más allá de una designación, el valor lo da él con su presencia aquí, que sabiendo de esta dificultad, se encuentra con esta comunidad que lo abraza con todas sus fuerzas porque lo sabe plenamente necesario para comenzar un nuevo tiempo en la provincia de Santa Fe. Así como tenemos un Ministerio de la Producción también es importante un Ministerio de Trabajo para bregar por la responsabilidad social empresaria y el trabajo decente”, dijo.

Binner agradeció a quienes colmaron el teatro. “Seguramente vamos a estar atentos a las opiniones de todos, no para que nos feliciten, sino para que nos ayuden a interpretar la compleja realidad que tenemos”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/10-11522-2007-12-12.html 

10 de Diciembre del 2007 Día Internacional de los Derechos Humanos

Lunes, Diciembre 10th, 2007

 

“…toda persona tiene derechos a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…”

 

Los derechos económicos, sociales y culturales (DESC) son parte de los derechos humanos, definidos éstos como “atributos y garantías que corresponden al ser humano o a las personas, al margen y por encima de las leyes, los cuales por lo menos deben ser reconocidos y protegidos.

Este reconocimiento se ha establecido universalmente a través de distintos instrumentos: convenciones, conferencias, declaraciones, pactos y protocolos que obligan a los Estados a protegerlos y materializarlos”

Fue en 1966, más de veinte años después de emitida la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuando se dividieron formalmente estos derechos en dos grupos: los civiles y políticos, y los económicos, sociales y culturales.

Los derechos humanos tienen carácter de universalidad, son indivisibles e interdependientes, ya que el ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos sólo puede tener lugar en contextos que aseguren condiciones de vida dignas y humanas.

Los derechos considerados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), aprobado en diciembre de 1966 por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, son:

• El derecho a la libre determinación de los pueblos

• La obligación de no discriminación

• El derecho a la igualdad entre hombres y mujeres en el gozo de los DESC

• El derecho a un trabajo libremente escogido y aceptado

• El derecho al goce de condiciones de trabajo justas, equitativas y satisfactorias

• El derecho a la libre sindicación

• El derecho a la seguridad social

• El derecho a la más amplia protección y asistencia posible a la familia

• El derecho a un nivel adecuado para si y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuadas y a una mejora continua de las condiciones de existencia

• El derecho al más alto nivel posible de salud física, mental y social

• El derecho a la educación

• El derecho a los beneficios de la cultura y del progreso científico y tecnológico

Dentro del marco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el llamado Protocolo de San Salvador –aprobado en noviembre de 19983– recoge los contenidos principales del PIDESC y los amplía para la región de América Latina y el Caribe, agregando a los anteriores los siguientes derechos:

• El derecho a un medio ambiente sano

• Los derechos de la niñez

• Los derechos de protección de los ancianos

• Los derechos de protección de los minusválidos, respetando los términos que se utilizan en dicho Protocolo

Respecto de todos los derechos enlistados, las obligaciones de los Estados son:

Respetar. El Estado no debe interferir en la libertad de acción y uso de los recursos propios de cada individuo y de las colectividades.

Proteger. El Estado debe otorgar garantías para prevenir que los derechos sean violados o restringidos por la acción de terceros.

Satisfacer. El Estado tiene la obligación de asegurar de manera plena el disfrute de los derechos y debe adoptar las medidas necesarias para garantizar a todas las personas que se encuentran bajo su jurisdicción la oportunidad de satisfacer adecuadamente las necesidades reconocidas en los instrumentos de derechos humanos, que no pueden alcanzar mediante el esfuerzo personal.

Las obligaciones de respetar, proteger y satisfacer son las fundamentales; pero también el Estado debe sancionar a los servidores públicos y personas que en actos de corrupción violen los DESC.

Tiene, asimismo, la obligación de no ejercer discriminación; la de adoptar medidas inmediatas una vez que ratifica los pactos; la de garantizar niveles esenciales de derechos, aun en periodos de limitaciones graves de recursos, y la obligación de progresividad, así como la prohibición correlativa de regresividad en la procuración de la plena efectividad de los derechos.

La otra cara de la Iglesia

Domingo, Diciembre 9th, 2007
LOS PASIONISTAS: LA CONGREGACION QUE COBIJO A LAS MADRES

En la Santa Cruz se reunían los familiares de desaparecidos durante la última dictadura. Allí nacieron la APDH y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Allí también fueron secuestradas las Madres fundadoras de Plaza de Mayo. Una parroquia que mantuvo en estos treinta años su compromiso con los problemas sociales.

Por Diego Martínez

La palabra refugio flota en el aire de la Santa Cruz. ¿Por qué se reunían las Madres aquí? ¿Por qué les abrimos las puertas?, titula el padre Carlos Saracini en la revista de la parroquia. ¿Los pasionistas están locos? “Sí, decididamente locos. Dicho con humildad, conociendo nuestras fragilidades, incoherencias, miedos y cobardías”, responde. Igual que hace treinta años, cuando la pluma del padre Federico Richards denunciaba desde The Southern Cross las atrocidades que la Conferencia Episcopal silenciaba, los escritos de la Congregación de Misioneros Pasionistas van por carriles alejados de la jerarquía. Desde sus páginas aún predican Angelelli, Mugica, Freire y se celebra la autocrítica del almirante Godoy: ESMA como “símbolo de barbarie e irracionalidad”, un descenso al fango de la historia imprescindible “para explicar las consecuencias de colocar el corazón y los pies entre los pobres”.

El padre Carlos tiene 43 años. Aparenta menos. Se crió en la manzana Santa Cruz, que incluye parroquia, colegio y la Casa Nazareth, cobijo de perseguidos de dictaduras del Cono Sur aun antes del golpe. En 1991 se ordenó sacerdote, vivió el menemato desde Montevideo y en 1998 volvió “a Potenciar –con mayúsculas escribe– la manzana”. Desde entonces vive “años pasionistas, muy apasionados”.

¿Certezas? Apenas tres: ser coherentes con el modelo de Iglesia que predica, hacer memoria de la pasión de Jesús y vivir una fe adulta, responsable de su libertad.

La historia

El lunes 3 el padre Bernardo Hu-ghes cumplió 74 años. Como agradecimiento escribió una carta a sus amigos. “Siento como un don del Espíritu haberme encontrado con Madres y Abuelas: no me permitieron ser indiferente”, apuntó. La espera incluye un bautismo a un joven que lucha por dejar la droga. Bernardo arma una ronda, conversa y se calza “la maxifalda” para cumplir con el rito. Después busca una habitación y se dispone al diálogo.

–¿Cuándo ubica los primeros refugiados?

–Cuando cae (Salvador) Allende, las familias chilenas. Muchos terminan en Suecia.

–¿Había espacio para todos?

–Sí, la manzana tiene varias bocas de expendio. La escuela, frente al pasaje que llamo “Historia Argentina” porque nace en Independencia y termina en Estados Unidos; el templo, el local de Alcohólicos Anónimos que los curas no usamos, el servicio social y la Casa de Nazareth, treinta habitaciones con baño.

Sin proponerlo la charla se desvía hacia Perón. “Fuimos a recibirlo las dos veces: la primera con lluvia, la segunda con sol y tiros. Los muchachos del barrio le dieron sentido religioso, me invitaron a rezar la noche anterior. En el camino una columna nos advirtió: ‘nos robaron la fiesta’.”

–¿Cuándo sintió miedo por primera vez?

–La violencia nos rozó con (Juan Carlos) Onganía. A pocas cuadras, en Filosofía y Letras, fue la Noche de los Bastones Largos. Después cuando involucraron al cura (Alberto) Carbone con el secuestro de Aramburu. Invitamos a orar y vino la policía. “¿Qué significa tercermundistas? ¿Quieren casarse?”, preguntó un cana. “Para eso no hace falta tanto lío”, le explicamos. No había que distraerse, era sacar el foco del problema.

Hughes fue párroco de la Santa Cruz durante nueve años, hasta mayo de 1976. La historia oficial dice que se exilió. “No me dijeron las intenciones”, relativiza. Cuando masacran a los palotinos le advirtieron “no vuelvas, va carta”. En Bogotá conversó con Eugenio Delaney, teólogo que tenía a su cargo la Casa de Nazareth, donde una bomba había servido de advertencia. “Ahí me desayuno que en Argentina hay centros clandestinos, parecía imposible”, recuerda.

El 8 de diciembre de 1977 Bernardo estaba en Montevideo. Como párroco lo había reemplazado Mateo Perdía, hermano del montonero. Junto con Delaney, el padre Richards, el rector del colegio Carlos O’Leary y el sacerdote Jorge Stanfield, Perdía –amigo de Adolfo Pérez Esquivel– fue quien abrió las puertas de la Santa Cruz a las primeras Madres. Allí nacieron el Movimiento Ecuménico (MEDH) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). También la Asociación de Trabajadores del Estado.

Y allí siguen firmes, junto con los obreros de Brukman, en la Multisectorial Vecinos de San Cristóbal o exigiendo desprocesar a los trabajadores del Hospital Francés, copado por gendarmes. Como señal de alerta, un documental que hizo el grupo de jóvenes del Area Social de la parroquia por los 30 años de los secuestros arranca con un graffiti de 1976, “Fuera curas comunistas”, y otro de 2007, “Viva Videla” junto con la placa que recuerda a los doce secuestrados de aquella noche.

El padre Bernardo tampoco baja los brazos. Pelea “en medio de esa guerra brutal entre pobres que es el negocio de la droga” en el barrio San Cayetano, a mitad de camino entre Zárate y Campana. “Es un barrio cerrado, porque no tiene entrada, y privado, privado de todo”, lamenta.

–La sacamos barata –concluye cuando mira hacia atrás–. El secuestro de esas doce personas no fue un golpe a nosotros. No es que sea insensible. Quiero decir que si hubieran querido también nos habrían llevado.

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elpais/1-95949.html 

“Entrar en el Vaticano es como lavarse en un mar de hijoputez”

Domingo, Diciembre 9th, 2007

Domingo, 09 de Diciembre de 2007

DAVID YALLOP, ESCRITOR INGLES, CRITICO ACERRIMO DE LA IGLESIA

Vino a Buenos Aires a presentar su último libro, El poder y la gloria, un estudio lapidario del reinado de Juan Pablo II. Es un experto en la Iglesia como institución del poder, de sus complicidades y de funcionarios como Pío Laghi, el nuncio durante la dictadura, “que no sé cómo hace para dormir con su conciencia, no debe tener una”. Por Washington Uranga

http://static.pagina12.com.ar/fotos/20071209/notas/NA21FO01.jpg

Para David Yallop no hay mayor diferencia entre Benedicto XVI y Juan Pablo II. Es más. Asegura que el Papa actual “es la prueba patente de que existe la vida después de la muerte”. Sostiene que “Ratzinger es Wojtyla sin carisma” y esto no representa ningún elogio para el Papa actual, si se tiene en cuenta el crítico perfil que el escritor británico hace de Juan Pablo II, como un hombre ambicioso de poder. “La Iglesia es una organización carente de ambición política; en secreto, sin embargo, y a veces no tanto, invariablemente tiene una agenda política”, escribió Yallop en su último libro, El poder y la gloria. Juan Pablo II: ¿santo o político? Verborrágico, Yallop habla, argumenta, pregunta y se contesta aportando datos y refiriendo anécdotas mientras saborea un té (“por favor, con leche fría”), elogia a Buenos Aires y se queja de los fotógrafos que “me sacan a pasear y todos quieren una foto especial, cada una más extraña”. Teme que el próximo Papa sea “del Opus Dei”, aunque él preferiría que sea “del Tercer Mundo” o, mejor aún, “una mujer negra”. En el diálogo salen los temas más diversos: teología de la liberación, pedofilia, homosexualidad, celibato, las dictaduras latinoamericanas, Ronald Reagan y Leonardo Boff. Pero todas las alusiones giran en torno de la Iglesia y el poder.

–En varios de sus trabajos usted vincula de distintas maneras a la Iglesia Católica Romana con el poder. ¿Por qué insiste en el tema del poder en relación con la Iglesia?

–Una famosa expresión respecto del poder dice que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe en forma absoluta”. Yo creo que de eso se trata cuando uno observa a la Iglesia Católica Romana: de la búsqueda del poder a través de muchos cientos de años. Después de haber perdido los estados pontificios, el poder terrenal de la Iglesia quedó reducido a unas tierras del tamaño del parque St. James de Londres. Desde 1927, cuando se firmó el Tratado de Letrán con Italia (que dio origen al Estado Vaticano), creo que la Iglesia quiere compensar la falta de territorio extendiendo los brazos y aliándose con quienes tienen poder. Es el típico ejemplo que cito en el libro acerca de la relación entre el papa Juan Pablo II y Ronald Reagan, cada uno con su propia agenda. En algunas áreas, pero no en todas, la filosofía de ambos coincidía. Por ejemplo, respecto de Polonia o en relación con la Teología de la Liberación, ambos coincidían. Justamente la teología de la liberación y el apoyo del Papa a las políticas de Reagan en los años ’70, fueron las principales razones que me movieron a escribir este libro. Porque como resultado de esa alianza y de que el Papa haya hablado públicamente a favor de lo que Reagan estaba haciendo, mucho más cientos de miles de personas murieron asesinadas en Centro- américa. Es un crimen perfecto. A diferencia de los asesinatos y de los homicidios de Ruanda, esto es algo que no se ha reconocido. Creo que antes de este libro nadie estableció la conexión entre la bendición del Papa y lo que implicaba esa bendición. Parte de las pruebas son documentos que no han visto la luz antes. Por ejemplo: entré a la biblioteca de Reagan y encontré tres cartas que prueban lo que digo. Me llama mucho la atención el abuso del poder que hacen los gobiernos y la falta de democracia que se desprende de esas acciones.

–Si observamos el escenario mundial podemos ver que cada vez más el ejercicio del poder está vinculado con discursos religiosos, no sólo católicos. Hay muchas acciones relacionadas con el poder que se apoyan en justificaciones religiosas de distinto signo. Bush utilizó argumentos cristianos para avanzar sobre Irak. Si esto es así, ¿por qué solamente elegir al Papa y a la Iglesia Católica Romana?

–Porque el Papa tiene más seguidores que todos los demás juntos. Durante gran parte de mi vida, y antes todavía más, y admitiendo que esa realidad está cambiando hoy, la influencia de la Iglesia ha llegado muy lejos. Y esa influencia en muchos casos ha sido contraproducente y destructiva. Con toda pasión sostengo que los dos grandes males a los que yo he estado expuesto durante mi vida son el nacionalismo y el fundamentalismo religioso.

–¿No hay posibilidad de procesos de liberación vinculados a fenómenos o experiencias religiosas?

–Depende de quien conduzca esas experiencias religiosas. Por ejemplo: distinto sería si el padre Leonardo Boff hubiera sido Papa. Creo que con esto ya le contesté la pregunta. En mi fantasía el Papa debería ser alguien así, como Leonardo Boff. En una entrevista me preguntaron ¿quién le gustaría que sea el próximo Papa? Contesté: una mujer negra. Se rieron. Sé que me estoy yendo del tema, pero insisto en que sería bueno tener un Papa del Tercer Mundo.

–El Papa y la Iglesia institucional criticaron la Teología de la Liberación. Usted lo marca en el libro. Pero también hay muchos cristianos comprometidos en procesos de liberación y en procesos revolucionarios como el de Nicaragua.

–Pero ya vio lo que pasó con eso. El Papa silenció la cosa…

–Es verdad. Pero en Nicaragua además del cardenal Miguel Obando existe también Ernesto Cardenal, que también es cristiano.

–Absolutamente cierto. Usted está abonando mi teoría. Por oposición a este Papa “mala cabeza”, una gran parte del movimiento de liberación en América latina era cristiano. Pero el Papa nunca lo aceptó. El quería control, no creía en la democracia. De hecho más de una vez se lo ha escuchado hablar en contra de la democracia, señalándola como una forma inferior. Después de todo él rige un estado totalitario. Pienso que las acciones de la Iglesia no hablan de crecimiento sino de una implosión. Es la destrucción de la Iglesia. Y creo que esto no es del último tiempo. Tengo 70 años y he visto la declinación del poder de la Iglesia a lo largo de mi vida. Es impresionante. La gente deja de ser católica para hacerse evangelista porque considera que, bien o mal, esa estructura les brinda más libertad. El Papa actual, en una actitud que demuestra qué lejos está de la realidad, ya ha condenado por lo menos en diez ocasiones al rock como algo demoníaco. Yo veo todos los días la cantidad de menores de 25 años que dejan de ser católicos. Esto trae más y más destrucción.

–En el libro usted establece relaciones entre Iglesia Católica, dictaduras, narcotráfico y centros de poder mundial. ¿Qué es hoy entonces la Iglesia Católica Romana? ¿Una suerte de cobertura de la alianza entre todos esos factores?

–Una multinacional. Hay un capítulo en mi libro que se titula “Vaticano Sociedad Anónima”. Hay intereses que se comparten entre la Iglesia, el narcotráfico… con el apartheid en Sudáfrica, por ejemplo. El régimen sudafricano de ese momento invirtió mucho en el Vaticano y el Vaticano, a su vez, invirtió mucho en el régimen a través del banco del Vaticano. Cuando uno piensa en el apartheid y piensa en los principios de la Iglesia, no se lo puede explicar. Albino Luciani (Juan Pablo I) quería volver a los principios del cristianismo. Lamentablemente lo callaron antes de poder dar el primer paso. El comportamiento de la Iglesia actual es muy poco cristiano si observamos los principios de los orígenes del cristianismo.

–En varias ocasiones usted se refirió críticamente al cardenal Pío Laghi, que fue nuncio en la Argentina y que ha sido seriamente cuestionado aquí por sus relaciones con la dictadura.

–Varios regímenes de derecha en América latina fueron alentados por cardenales como Jorge Medina (Chile), Angelo Sodano (n. de r: ex nuncio en Chile), que después se convirtió en secretario de Estado, y Pío Laghi. A ellos hay que agregar el cardenal alemán Hofmann. Este grupo convenció al Papa de la peligrosidad de la Teología de la Liberación. Si uno mira las relaciones de Pío Laghi en la Argentina queda clara cuál era la intención. Lo mandaron a la Argentina en los setenta, en el momento pico de la represión. Como nuncio papal tuvo actividades inusuales mientras estaba en Buenos Aires. En 1976 habló ante la Armada y justificó, desde la perspectiva de la Iglesia Católica, la idea de la guerra justa. Laghi es un hombre que se opone a la teología de la liberación. No me puedo imaginar cómo puede vivir con su conciencia. Yo creería que no la tiene.

–En su libro usted sostiene que el 20 por ciento de las promociones internas en el Vaticano tienen que ver con relaciones homosexuales. ¿Qué tiene que ver este tema con el estilo de gobierno de la Iglesia y con la institución del celibato?

–La conexión con el celibato es que el celibato es para otros. No para ellos. No sé si en este grupo al que se refiere hay una conexión de tipo político. Lo que tienen en común es la búsqueda del poder y la forma efectiva de conseguirlo es establecer una vinculación homosexual con un obispo o un cardenal o ciertos miembros destacados de la curia, de tal manera que esa persona se transforme en su mecenas. Y de esta manera se comienza a subir la escalera. Es el poder, otra vez el poder. Hace poco salió a la luz la situación de un monseñor del Vaticano que reconoció su homosexualidad y amenazó con decir todo lo que sabe sobre el tema. De hecho, si lo hace, le va a doler la garganta. No tengo ninguna objeción a la condición homosexual, lo que me importa es la hipocresía. Salvo en una marcha gay, nunca he visto tanta concentración de homosexuales como en el Vaticano y en las universidades americanas e inglesas. Entrar en el Vaticano es como lavarse en un mar de hijoputez. Juan Pablo II se paraba en la Plaza de San Pedro y a los gritos hablaba contra la homosexualidad, y en el mismo momento detrás de él la estaban practicando. Y cuando alguien estaba a punto de ser denunciado públicamente él los protegía. Es el caso del padre Marcial Maciel, mexicano y fundador de los Legionarios de Cristo. Cuando la gente lo denunció ante el Papa por pedofilia, a través de las declaraciones juradas de siete hombres, lo que hizo Juan Pablo II fue ponderarlo diciendo que era un hombre influyente para bien. Es muy perverso decir esto cuando se están aportando pruebas de que ese hombre abusa sexualmente de los jóvenes que llegan hasta él. Hay muchos amigos cercanos del Papa que eran pedófilos, muchos identificados públicamente, y sin excepción la actitud fue protegerlos, defenderlos, enojarse e injuriar a aquellos que los señalaban.

–¿Cuál es la diferencia entre Benedicto XVI y Juan Pablo II?

–Ninguna. Es la prueba latente de que existe la vida después de la muerte. Este es Wojtyla. Ratzinger y Wojtyla eran culo y calzón cuando Juan Pablo II vivía. Y este hombre lleva hoy adelante una agenda que es la de Juan Pablo II. Ratzinger es Wojtyla sin carisma. Al Papa le hicieron una operación y le sacaron el carisma. Lo que queda es una versión no carismática de Juan Pablo II. Lo que me preocupa es la fuerza creciente del Opus Dei en la Iglesia. Ellos son los que sostienen a Ratzinger y si no tenemos cuidado quizás ellos, los del Opus Dei, sean el futuro de la Iglesia. Si no tenemos cuidado vamos a tener un Papa miembro del Opus. Quizás esto sería bueno, porque serviría para acelerar la destrucción que ya está en marcha.

–¿Usted es religioso?

–Me pregunta algo muy profundo. Es como preguntarme qué es la vida. Depende de lo que quiera decir “religioso”. Si por eso se entiende ir a misa, no soy religioso. No voy a misa. Soy una persona que creció en la fe católica, que fue a una escuela católica, con una gran influencia de mi madre católica. Pero no me es fácil contestarle. Durante muchos años dije que era agnóstico. Mi mujer no es católica, es presbiteriana. Ella me ha preguntado: ¿si te mueres, tengo que llamar un sacerdote? Yo dije: no estaría mal. Pero quiero que tengas la seguridad de que no es un reaccionario. Yo quiero un sacerdote con pensamiento liberal, democrático. Si ser religioso es intervenir, como un “buen samaritano”, en favor de una persona a la que alguien está atacando en la calle, me considero religioso. Si por religioso se entiende alguien ortodoxo, debo decirle que hay muy poco de ortodoxo en mi. Estaría muy contento de volver a la mirada de Cristo, esa que han abandonado los papas.

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/dialogos/21-95930-2007-12-09.html 

“Antes el aborto era un acto de rebelión”

Jueves, Diciembre 6th, 2007
EL DIRECTOR RUMANO CRISTIAN MUNGIU HABLA DE “4 MESES, 3 SEMANAS, 2 DIAS” El ganador de la última Palma de Oro del Festival de Cannes y pionero de la nueva ola del cine rumano explica cómo, durante la dictadura de Nicolae Ceausescu, el aborto perdió su connotación moral y se percibió como un acto de resistencia femenina contra el régimen.

Por Luciano Monteagudo

http://static.pagina12.com.ar/fotos/espectaculos/20071206/notas_e/na23fo01.jpg

“No quise que el punto de vista fuera del cineasta, sino el de la mujer que se enfrentó a esa situación.”

La llamada telefónica es a Bucarest. En la capital rumana ya son más de las siete de la tarde y, avanzado el otoño, es fácil imaginar una noche fría y cerrada. Sin embargo, la oficina productora de Cristian Mungiu parece estar en plena actividad: las distintas líneas están permanentemente ocupadas. A los 39 años, Mungiu es uno de los directores más jóvenes en haber ganado la Palma de Oro del Festival de Cannes: en mayo pasado, su segundo largometraje, 4 meses, 3 semanas, 2 días, obtuvo el premio de mayor prestigio del mundo del cine, y desde entonces la película –producida con recursos mínimos, financiada por él mismo– lo ha llevado por todo el mundo. Cuando finalmente Mungiu se pone al habla con Página/12 cuenta que acaba de llegar de Taipei y de Berlín, donde 4 meses… recibió el premio de la Academia Europea del Cine a la mejor película del año. El nuevo cine rumano está en su apogeo y Mungiu –uno de los pioneros de este movimiento, con su ópera prima Occidente (2002)– surfea bien la cresta de la ola: habla un inglés impecable y se prodiga en festivales y entrevistas, como la charla que mantiene con Página/12 a miles de kilómetros de distancia.

–¿Cuál fue el punto de partida de 4 meses, 3 semanas, 2 días? ¿El tema del aborto?

–No, en realidad fue el deseo de contar una historia acerca de mi generación. Porque soy parte de una generación bastante especial: nací en 1968 y pertenezco al período del baby boom que hubo en Rumania por aquella época, desde que en 1966 en mi país se prohibieron por ley el aborto y todo tipo de anticonceptivos. La consecuencia fue que –desde 1967 hasta 1972 sobre todo– hubo cantidad de nacimientos. Pero la paradoja es que la mayoría de esta gente, a comienzos de los años ’90, siguió el camino del exilio y me encontré con muchos de ellos en el exterior, cuando empecé a viajar a festivales con mi primera película, Occidente, que trataba precisamente sobre eso, sobre aquellos que habían dejado Rumania por una vida mejor en el mundo desarrollado y no siempre la habían encontrado. Muchos se sintieron identificados y me dijeron que querían seguir viéndose reflejados en el cine. Y cuando estaba pensando de qué manera abordar de nuevo a esta generación y ya había empezado a escribir otro guión, me encontré con una chica que me contó su propia historia. Es una historia real, sucedida unos veinte años atrás, en el final de la dictadura de Nicolae Ceausescu. Yo ya conocía esta historia, a través de otra de las mujeres involucradas, pero no había pensado en llevarla al cine hasta que escuché su versión, que me impresionó mucho. Descubrí todas las emociones y frustraciones que había concentradas allí, me di cuenta de todo lo que significaba esa experiencia personal para mi generación y me puse a trabajar en el guión de lo que ahora es 4 meses, 3 semanas, 2 días con la consigna de ser lo más fiel posible a esa historia, sin imponerle cambios en función dramática, porque me parecía que ya estaba todo en el relato original.

–¿El aborto es todavía tema de debate en Rumania?

–No, la verdad es que ahora me di cuenta de que es un tema sensible en muchos otros países, pero ya no lo es en Rumania, donde actualmente nadie lo discute. Como le explicaba, en 1966 en Rumania impusieron una ley prohibiendo el aborto. El efecto fue inmediato: hasta los años setenta las generaciones de niños eran varias veces más numerosas que las generaciones antes del ’66. El número promedio de niños en un aula creció de 28 a 36. El número de clases en los colegios pasó de 2 o 3 a 9 o 10. Ante esta situación, las mujeres pronto comenzaron a acudir al aborto ilegal. Para el fin del comunismo, fuentes confiables indican que más de 500.000 mujeres murieron como resultado de los abortos clandestinos. Eso sin contar las que murieron sin acudir a un hospital y, por lo tanto, no están contabilizadas. En ese contexto, el aborto perdió su connotación moral y se percibió más como un acto de rebelión y resistencia contra el régimen. Después de 1989, una de las primeras medidas de la Rumania libre fue legalizar nuevamente al aborto. La consecuencia fue casi de un millón de abortos en el primer año: el número más grande, por lejos, de cualquier país europeo, sobre todo considerando que la población era de diez millones de mujeres. Aún hoy, el aborto todavía es utilizado como un método anticonceptivo en Rumania, con más de 300.000 casos anuales.

–El régimen de Ceausescu era comunista, pero en el tema del aborto ¿tuvo una influencia la religión católica?

–No, de ninguna manera. Es una confusión habitual, somos ortodoxos pero no católicos. En la decisión de Ceausescu no hubo ninguna motivación religiosa. Fue una medida puramente política y económica: le parecía que así podía desarrollar más y mejor al país. Ceausescu era un megalomaníaco y pensaba que Rumania podía pasar a ser un país de mayor importancia regional si aumentaba la tasa de natalidad y crecía la población. Decidió que nos teníamos que multiplicar para que él pudiera tener más poder sobre una nueva generación de socialistas.

–¿Qué les pasaba a la mujeres si se descubría que se habían practicado un aborto?

–Bueno, un aborto no se podía hacer legalmente, en un hospital, a menos que se tuvieran muy buenas conexiones con el poder. Por supuesto, había gente cercana al poder que no corría riesgos. Pero si no se tenían conexiones, hacía falta que alguien ayudara a la mujer que se quería hacer un aborto, como se ve en la película. Pero en la mayoría de los casos sucedía que terminaban en el hospital, porque alguien tenía que terminar lo que otro había empezado. Y los hospitales tenían instrucción de no atender a la paciente hasta que hubiera declarado antes frente a la policía. Y la policía impedía la intervención de los médicos hasta que la paciente no confesaba el nombre de quién había ayudado en el aborto. Y nadie quería confesar porque las penas eran más duras para quienes ayudaban que para las mujeres que abortaban. Por eso murieron tantas mujeres, porque no querían entregar a sus amigas o familiares o a sus maridos. Y entonces las dejaban desangrar hasta que morían.

(more…)

Fernando Savater: Laicismo: cinco tesis

Miércoles, Diciembre 5th, 2007

Fernando Savater*

1. Durante siglos, ha sido la tradición religiosa -institucionalizada en la iglesia oficial- la encargada de vertebrar moralmente las sociedades. Pero las democracias modernas basan sus acuerdos axiológicos en leyes y discursos legitimadores no directamente confesionales, es decir, discutibles y revocables, de aceptación en último caso voluntaria y humanamente acordada. Este marco institucional secular no excluye ni mucho menos persigue las creencias religiosas: al contrario, las protege a las unas frente a las otras. Porque la mayoría de las persecuciones religiosas han sucedido históricamente a causa de la enemistad intolerante de unas religiones contra las demás o contra los herejes. En la sociedad laica, cada iglesia debe tratar a las demás como ella misma quiere ser tratada… y no como piensa que las otras se merecen. Convertidos los dogmas en creencias particulares de los ciudadanos, pierden su obligatoriedad general pero ganan en cambio las garantías protectoras que brinda la Constitución democrática, igual para todos.
2. En la sociedad laica tienen acogida las creencias religiosas en cuanto derecho de quienes las asumen, pero no como deber que pueda imponerse a nadie. De modo que es necesaria una disposición secularizada y tolerante de la religión, incompatible con la visión integrista que tiende a convertir los dogmas propios en obligaciones sociales para otros o para todos. Lo mismo resulta válido para las demás formas de cultura comunitaria, aunque no sean estrictamente religiosas, tal como dice Tzvetan Todorov: «Pertenecer a una comunidad es, ciertamente, un derecho del individuo pero en modo alguno un deber; las comunidades son bienvenidas en el seno de la democracia, pero sólo a condición de que no engendren desigualdades e intolerancia» (Memoria del mal).
3. Las religiones pueden decretar para orientar a sus creyentes qué conductas son pecado, pero no están facultadas para establecer qué debe o no ser considerado legalmente delito. Y a la inversa: una conducta tipificada como delito por las leyes vigentes en la sociedad laica no puede ser justificada, ensalzada o promovida por argumentos religiosos de ningún tipo ni es atenuante para el delincuente la fe (buena o mala) que declara. De modo que si alguien apalea a su mujer para que le obedezca o apedrea al sodomita (lo mismo que si recomienda públicamente hacer tales cosas), da igual que los textos sagrados que invoca a fin de legitimar su conducta sean auténticos o apócrifos, estén bien o mal interpretados, etcétera…: en cualquier caso debe ser penalmente castigado. La legalidad establecida en la sociedad laica marca los límites socialmente aceptables dentro de los que debemos movernos todos los ciudadanos, sean cuales fueren nuestras creencias o nuestras incredulidades.Son las religiones quienes tienen que acomodarse a las leyes, nunca al revés.
4.En la escuela pública sólo puede resultar aceptable como enseñanza lo verificable (es decir, aquello que recibe el apoyo de la realidad científicamente contrastada en el momento actual) y lo civilmente establecido como válido para todos (los derechos fundamentales de la persona constitucionalmente protegidos), no lo inverificable que aceptan como auténtico ciertas almas piadosas o las obligaciones morales fundadas en algún credo particular. La formación catequística de los ciudadanos no tiene por qué ser obligación de ningún Estado laico, aunque naturalmente debe respetarse el derecho de cada confesión a predicar y enseñar su doctrina a quienes lo deseen. Eso sí, fuera del horario escolar. De lo contrario, debería atenderse también la petición que hace unos meses formularon medio en broma medio en serio un grupo de agnósticos: a saber, que en cada misa dominical se reservasen diez minutos para que un científico explicara a los fieles la teoría de la evolución, el Big Bang o la historia de la Inquisición, por poner algunos ejemplos.

5. Se ha discutido mucho la oportunidad de incluir alguna mención en el preámbulo de la venidera Constitución de Europa a las raíces cristianas de nuestra cultura. Dejando de lado la evidente cuestión de que ello podría entonces implicar la inclusión explícita de otras muchas raíces e influencias más o menos determinantes, dicha referencia plantearía interesantes paradojas. Porque la originalidad del cristianismo ha sido precisamente dar paso al vaciamiento secular de lo sagrado (el cristianismo como la religión para salir de las religiones, según ha explicado Marcel Gauchet), separando a Dios del César y a la fe de la legitimación estatal, es decir, ofreciendo cauce precisamente a la sociedad laica en la que hoy podemos ya vivir. De modo que si han de celebrarse las raíces cristianas de la Europa actual, deberíamos rendir homenaje a los antiguos cristianos que repudiaron los ídolos del Imperio y también a los agnósticos e incrédulos posteriores que combatieron al cristianismo convertido en nueva idolatría estatal. Quizá el asunto sea demasiado complicado para un simple preámbulo constitucional…

Coda y final: el combate por la sociedad laica no pretende sólo erradicar los pujos teocráticos de algunas confesiones religiosas, sino también los sectarismos identitarios de etnicismos, nacionalismos y cualquier otro que pretenda someter los derechos de la ciudadanía abstracta e igualitaria a un determinismo segregacionista. No es casualidad que en nuestras sociedades europeas deficientemente laicas (donde hay países que exigen determinada fe religiosa a sus reyes o privilegian los derechos de una iglesia frente a las demás) tenga Francia el Estado más consecuentemente laico y también el más unitario, tanto en su concepción de los servicios públicos como en la administración territorial. Por lo demás, la mejor conclusión teológica o ateológica que puede orientarnos sobre estos temas se la debo a Gonzalo Suárez:

“Dios no existe, pero nos sueña. El Diablo tampoco existe, pero lo soñamos nosotros” (Acción-Ficción).
Copyright © 2004 Fernando Savater

Se permite la reproducción de este texto por cualquier medio siempre que sea sin fines comerciales y esta nota se mantenga.