Archive for Julio, 2009

El Inadi pedirá explicaciones a la Iglesia por sus dichos sobre el manual de educación sexual

Viernes, Julio 31st, 2009

Lubertino dijo que los comentarios del arzobispo “resultan violatorios a los marcos jurídicos universales”; el ministro de Educación aseguró no tener intenciones de “discutir” con el prelado y recordó su obligación de cumplir con la ley.

La Presidente del INADI y legisladora electa María José Lubertino, dijo que presentará un pedido de informe para que monseñor Aguer “ratifique o rectifique sus dichos”, en referencia al duro documento emitido por el titular de la Comisión Episcopal de Educación Católica, el arzobispo Héctor Aguer, contra el contenido de un documento del Gobierno sobre educación sexual, al que calificó de “neomarxista” y “totalitario”.

Se trata del manual Material de formación de formadores en educación sexual y prevención del VIH/Sida, de 302 páginas, que procede de los ministerios de Educación y de Salud, y se basa en programas de lucha contra el sida de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales.

“Es un retroceso importante que haya sectores que se opongan a estos temas que cuentan con un claro consenso democrático”, opinó Lubertino, y agregó que “habiendo tantas situaciones de violencias de género, situaciones de abuso sexual infantil, sigue habiendo sectores que se oponen a que se hable de estos temas en las escuelas”.

“La ley es ley”. El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, advirtió hoy que “la ley es la ley” y por lo tanto, normas como la referida a la educación sexual en las escuelas deben cumplirse, aunque admitió que luego, en cada colegio privado religioso, las respectivas confesiones pueden dar a sus alumnos las orientaciones que deseen.

Según explicaron a lanacion.com fuentes del ministerio de Educación nacional, el manual es un material para que los formadores discutan en las capacitaciones docentes. El documento fue confeccionado en el 2007 y contiene una compilacion de artículos de distintas organizaciones como la OMS y UNICEF y de especialistas en los temas de edcuacion sexual.

“Es para maestros que forman maestros. Ahí hay una serie de diversos textos que tienen enfoques distintos, para ser discutidos en las capacitaciones docentes”, indicó Sileoni esta mañana en diálogo con La Red.

Aguer, cuyas expresiones fueron respaldadas por fuentes cercanas al presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, adjudicó a dicho manual una visión reduccionista, sin referencia al amor y la ética; constructivista, porque “detesta la distinción y complementariedad de los dos sexos”, y neomarxista, por interpretar la sexualidad “según la dialéctica del poder”.

El Episcopado criticó fuertemente algunos de los contenidos de los artículos del texto oficial. Le adjudicó una potencialidad destructiva del orden familiar, que se manifiesta, por ejemplo, en el enunciado “la perspectiva de género requiere de un proceso comunicativo que la sostenga y la haga llegar al corazón de la discriminación: la familia”. Estimó que la brecha estipulada entre género y sexo explica que en el documento “jamás se hable de amor. El sexo, al parecer, no tiene nada que ver con el amor”.

“Ni amor, ni responsabilidad, ni matrimonio, ni familia como proyecto de vida -puntualizó Aguer-. Se confiesa explícitamente que la educación sexual excluye la formación en las virtudes, el aprecio y respeto de los valores esenciales que constituyen a la persona en su auténtica perfección”.

Desde el ministerio de Educación consideraron que la polémica desatada en las últimas horas es “extemporánea” ya que el manual fue generado hace dos años y estimaron que las controversias podrían responder a la asunción de Sileoni como ministro, por ser una figura vinculada a la resolución de la ley de educacion sexual del 2006.

En tanto, el ministro dijo no tener intenciones de “discutir con monseñor Aguer o con la Iglesia” católica, pero advirtió que “la ley, en este país, no es una opinión más, la ley es la ley” y el Estado tiene la obligación de hacerla cumplir en todas las escuelas del país, tanto públicas como privadas.

Respecto a las críticas por los contenidos del manual, Sileoni dijo que “hay algunos artículos más extremos que hablan de la construccion social del género pero también hay otros que confrontan a esas posiciones” y recordó que “el documento no es para las escuelas”. Nosotros no queremos meternos en los ideologismos.

El funcionario enfatizó que la opinión oficial del ministerio de Educación son los Lineamientos curriculares para la educación sexual integral, aprobado por el Consejo Federal de Educación el año pasado, a partir de la responsabilidad que le asignó al Estado la ley 26.150 para garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a recibir educación sexual en la escuela.

“Los lineamientos trabajan promoviendo valores, con una concepcion integral de la sexualidad. Para nosotros la sexualidad no es mera genitalidad. Estamos respondiendo a una ley y nosotros como Estado tenemos la obligacion de hacer cumplir esta ley”, dijo Sileoni.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156633

Pueblos autóctonos: Los mapuches impiden funcionar a una capilla católica en Neuquén

Jueves, Julio 30th, 2009

Impiden el uso de una capilla en el Sur

Una estatuilla de la Virgen de Luján sobre el altar de madera posa sola en el enorme salón. Las puertas de la capilla en la Villa Quila Quina están cerradas. Nunca se abrieron. Un conflicto entre la Iglesia Católica y la Comunidad Mapuche Curruhinca aún espera una solución y el edificio, poder ser utilizado.

Por Soledad Maradona - Diario La Nacion Foto: Alfredo Leiva

La capilla está situada en un lugar paradisíaco, a 18 kilómetros de San Martín de los Andes, en la Villa Quila Quina, a menos de 200 metros de la costa del lago Lácar, con un muelle a la vista y, de fondo, una imponente montaña boscosa. Alrededor hay una docena de casas de veraneo con grandes parques, que, generalmente, en esta época, permanecen cuidadas por caseros y, a 50 metros, un alambrado determina que allí comienza el territorio mapuche.

El problema se remonta al 8 de diciembre de 2008 cuando referentes de la comunidad Curruhinca, encabezados por el lonco Ariel Epulef, impidieron el ingreso en la capilla construida por donaciones del empresario y vecino Gregorio Perez Companc. Ese día, evitaron la celebración de misa y la bendición que iba a realizar el obispo de la diócesis de Neuquén, monseñor Marcelo Melani, quien encabezaba la peregrinación de fieles para conmemorar el Día de la Inmaculada Concepción.

“La comunidad plantea que con la capilla en ese lugar se profundiza la invasión cultural. Dicen que hay libertad de culto, y lo reconocemos, pero van a pregonar su creencia en nuestra propia casa y no hubo una consulta previa. En ningún momento, quisimos generar este enfrentamiento con la Iglesia y pedimos disculpas a los creyentes”, dijo el lonco Epulef.

Además, destacó que el planteo comenzó un mes antes de la peregrinación en el Día de la Virgen, cuando expresaron a los curas párrocos de la ciudad, Carlos Martín y Fabián Rainone, que pretendían discutir “el uso de la capilla” para que el edificio tuviera otra utilidad en beneficio también de la comunidad mapuche, que cuenta con alrededor de 70 familias que residen en las inmediaciones.

La congregación eclesiástica local argumentó la “libertad de culto” que avalan la Constitución nacional y provincial, y defendió la legalidad de la obra y su destino (celebrar la eucaristía y otras actividades eclesiásticas) conforme lo establece la cesión realizada por el Parque Nacional Lanín.

Pasaron siete meses y no hubo mayores avances. Las partes se reunieron en más de una oportunidad para buscar una solución con la mediación del Parque Lanín -debido a que la capilla está situada en su jurisdicción, en tierras cedidas por la Administración de Parques Nacionales (APN) y al Obispado (ver aparte). Desde ese organismo cuestionan que no exista “diálogo” entre el Obispado y la comunidad mapuche.

La judicialización del caso se inició por la denuncia del Obispado tras el fracaso de las conversaciones y esto afectó aún más la relación. Ahora, la comunidad indígena tiene prohibido realizar cualquier actividad que perturbe el uso de la capilla, pero hasta el momento la Iglesia no regresó para darle utilidad al edificio y celebrar la eucaristía.

“Preocupa que no haya una solución porque, así como nosotros entendíamos que el enfrentamiento no resolvía el conflicto, mucho menos con la judicialización de la situación”, dijo a LA NACION, Martín Rodríguez, coordinador del Area Logística del Parque Nacional Lanín y mediador en esta discusión.

El 30 de abril pasado, el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería Nº 1 de Junín de los Andes, a cargo del juez subrogante Andrés Luchino, ordenó a los Curruhinca a no innovar y les prohibió “realizar actos que [tuvieran] por fin perturbar o molestar el libre acceso al predio, a los fines de mantenimiento y uso para retiros espirituales por parte de los miembros de la parroquia San José o el Obispado de la diócesis de Neuquén”.

El obispo Melani destacó ante LA NACION : “La Justicia nos dio la razón y dijo que la capilla se puede usar normalmente. Ahora preferimos no revolver el avispero, creemos que el paso del tiempo sanará el problema”. Por su parte, la comunidad Curruhinca espera volver a reunirse con las autoridades eclesiásticas locales para consensuar sobre la problemática desatada. “Queremos buscar una alternativa a través del diálogo”, dijo Epulef.

El enfrentamiento entre las partes generó malestar de la ciudadanía con uno y otro sector. Meses atrás en pleno debate del conflicto las radios locales retransmitían opiniones de vecinos que cuestionaban el accionar de la comunidad mapuche y profesaban la libertad de culto, mientras que otro sector expresaba su desconcierto con la “falta de entendimiento” de la Iglesia Católica.

A siete meses del inicio del conflicto, en San Martín de los Andes pocos quieren hablar del tema. Incluso, desde la parroquia San José, indicaron ante la insistencia de LA NACION que era “un tema delicado” y preferían no emitir opinión, sólo lo haría el párroco Fabián Rainone, quien se encuentra ausente de la localidad.

http://www.avkinpivkemapu.com.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=912&Itemid=15

APOSTASIA (Entre Ríos): . La larga historia de la petición de Renzo Righelato: Accede la Iglesia a borrar bautizados de sus registros

Jueves, Julio 30th, 2009

DECISIÓN. “El planteo mío es un rechazo a las instituciones que nos oprimen, y es un planteo político”, sostuvo Righelato.
(José Carminio)
Inició su trámite de apostasía de la fe católica en noviembre de 2007, aunque recién en junio último le informaron que habían aceptado el pedido.

De ese modo, consiguió que lo borraran de los libros de bautismo de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, donde había sido asentado ni bien nació.

R.L.

La Iglesia es, como toda institución, también burocrática. La burocracia la recorre por sus cuatro costados, y todo trámite que inician los bautizados, los agnósticos, los casados, los divorciados, los unos, los otros, deberá sortear indefectiblemente trámites, burócratas, funcionarios, clérigos.
Eso le pasó a Renzo Antonio Righelato que en noviembre de 2007 inició una petición ante la Iglesia Católica: pidió que sea borrado de los registros eclesiásticos como bautizado.
Al arzobispo Mario Luis Bautista Maulión se lo planteó formalmente por escrito, y le dijo que su pretensión era dejar de formar parte “de estadísticas que avalen una religión oficial en la Nación en la que vivo, no pretendo delegarles ningún tipo de poder de representación, ya que no creo en sus ideas y dogmas”.
“Me considero un ciudadano autónomo, constituido por la cultura, pero conciente que el sistema perverso en el que vivimos (el que ustedes fomentaron, es decir el mercantilismo burgués) nos da la idea de que tenemos la libertad de poder modificar algunas de nuestras conductas y ésta es una de ellas”, eso le dijo.
En buen romance, esto: “Es objeto de esta carta solicitarle a usted que tramite mi apostasía a la fe católica, ya que por motivos ideológicos y pragmáticos no coincido con los dogmas de la Iglesia Católica, Apostólica, Romana”.

ASI NO.

Fue y vino a la sede de la Curia. Así anduvo, yendo y viniendo, y nada, la carta, aquella carta, parecía condenada al olvido. Nadie había reparado en aquel texto, por párrafos, esa carta, incendiaria, por párrafos, panfletaria, por tramos, una clara declaración de principios de un muchacho de Paraná, nacido y criado en Paraná, un muchacho que quiere apostatar de la fe católica sin ninguna postura teológica ni filosófica. Sólo por un planteo político.
-Lo mío es político- reafirma.
El 26 de julio de 2008 volvió con una nueva presentación ante el Arzobispado, conciente de que aquella primera carta no tendría futuro. En vano esperó una respuesta: nunca llegó. La carta, esa carta, su pedido de apostasía, se perdió en los pliegues de la burocracia, y un buen día un burócrata le dijo que ése no era el camino, que había que hacer una tercera carta, y entregarla en las manos apropiadas.
El 26 de junio de 2009 Renzo Righelato pisó por enésima vez los mármoles blancos del ingreso a la Curia, y le pidió al arzobispo Maulión, “en su carácter de responsable de los archivos de registros bautismales de la República Argentina, y en atención a los deberes y atribuciones que le confieren los cánones 381.1 y 393 del Código de Derecho Canónico, con el objetivo de solicitarle se sirva ordenar que todo registro relativo a mi persona actualmente mantenido por la Iglesia Católica Apostólica Romana sea eliminado de inmediato, y que esa institución se abstenga de establecer en el futuro cualquier nuevo registro”.
Y que en ejercicio de derechos constitucionales había resuelto, eso le dijo al jefe de la Iglesia Católica local, “en plena conciencia, y con entera libertad, he resuelto que no deseo pertenecer a la Iglesia Católica Apostólica Romana, ni estar vinculado a ella de manera alguna, ni autorizar a esa institución a que lleve registro alguno sobre mis creencias”.
En representación del arzobispo, esa presentación, la tercera presentación de Renzo Antonio Righelato, la recibió el secretario canciller de la Curia, el sacerdote Hernán Quijano Guesalaga, y a los quince días la respuesta estaba lista, enviada por correo, formal la respuesta, concisa la respuesta, poco más de cuatro líneas.
Así: se comunica a Renzo Righelato que, atendiendo a su pedido, “se ha emitido el Rescripto Nº DI 05/09 del Sr. Arzobispo de Paraná por el cual se determina este cambio registral en su acta de bautismo en el Libro de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de la ciudad de Paraná: Acto formal de Defección de la Iglesia, 26/06/2009”.

SIGNIFICADOS.

Los formalismos, bien leídos, pueden esconder secretas proposiciones. En la versión digital del diccionario de la Real Academia Española –ww.rae.es—se encuentra, sin ambages, el significado de aquella palabra inscripta en el documento eclesiástico firmado por el secretario canciller. Defección: “1. f. Acción de separarse con deslealtad de la causa o parcialidad a que se pertenecía”.
De apostatar, en cambio, el diccionario brinda los siguientes significados: “(Del lat. apostatâre).
“1. intr. Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo.
“2. intr. Dicho de un religioso: Abandonar irregularmente la orden o instituto a que pertenece.
“3. intr. Dicho de un clérigo: Prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado.
“4. intr. Abandonar un partido para entrar en otro, o cambiar de opinión o doctrina”.
La palabra “apostasía” está incluida en el Código de Derecho Canónico (canon 751) como “el rechazo total de la fe cristiana” y “el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice”.
La apostasía es la renuncia a la fe cristiana recibida por medio del bautismo. Es decir, la renuncia explícita y voluntaria a las creencias y dogmas de la Iglesia que, según la creencia cristiana, son recibidas en el bautismo por medio del Espíritu Santo, aunque en ese instante no se tenga conciencia de ello, ni se posea capacidad crítica para decidir si estará o no dispuesto algún día a abrazar voluntariamente dicha fe.
No habiendo en el cuerpo jurídico que rige la vida de la Iglesia, el Código de Derecho Canónico, un procedimiento claro para esa renuncia, las personas que quieren seguir ese camino, deben hacer una presentación formal ante el obispo diocesano en la que lisa y llanamente requieren que sus datos filiatorios personales sean eliminados de los registros, básicamente de los libros de bautismo.
Que además esa renuncia se haga mediante un instrumento jurídico que dé cuenta de la apostasía, y para eso se amparan en la Ley de Habeas Data, y que ese acto sea comunicado por escrito al peticionante. La Ley Nº 25.326, de Protección de Datos Personales, o Habeas Data, protege los datos personales asentados en archivos, en este caso, los asientos parroquiales de los bautizados.
“El planteo mío es un rechazo a las instituciones que nos oprimen, y es un planteo político. Yo no quiero cargar con este tipo de instituciones. Pero también hay una crítica a lo que es la Iglesia Católica, que este año va a recibir 26 millones de pesos del Estado argentino. Cada uno puede creer lo que quiere y en lo que quiera, o pensar lo que quiera. Yo quiero cuestionar estas estructuras, y pensar qué hacer de acá en adelante, y si queremos seguir subordinados a esta moral, a esta política, a esta ética, a estas normas”, dice.
—¿Vos cómo te definís?
Ateo. Pero yo no planteo un debate teológico. Hago un planteo político. Yo no quiero sostener estas estructuras. Esa es la idea.

La apóstata

Jorgelina Londero es una periodista que se desempeña en Santa Fe y que también siguió el mismo sendero que Renzo Righelato, y consiguió que la Iglesia le diera una respuesta favorable a su pedido.
“El pedido de apostasía de mi parte tiene que ver con una divergencia ideológica que mantengo hacia la postura de la Iglesia, con esta iglesia verticalista, jerarquizada y patriarcal”, señala.
En ese sentido, recuerda que el clero “ha manifestado públicamente que quienes somos bautizados no podemos estar de acuerdo con el uso del preservativo, que no podemos estar de acuerdo con el derecho de la mujer a decidir qué hacer con su cuerpo y que además debemos negar las distintas identidades sexuales”.
“No puedo seguir siendo un número dentro de una institución que está muy lejos de mi postura ideológica. Pedí la apostasía porque no acuerdo con estos mandatos, porque como feminista tenía que decir que no es posible que en pleno siglo XXI y en los tiempos que vivimos, que con violencia eliminamos lo que otros desean, o necesitan o quieren, que no podemos seguir negando derechos de semejantes”, señala.
Aunque admite que “lo pensé muchísimo” señala que cuando pudo finalmente iniciar el trámite cayó en la cuenta que resulta muy fácil conseguir la apostasía, y celebró la posibilidad de que otros en su misma situación y pensamiento puedan seguir el mismo camino.
En realidad, es un trámite simple en relación a otros trámites en otras instituciones. Ojalá muchas otras personas se decidan a hacerlo. De otra forma, el número le sirve a la iglesia para decir que el 90 % de los argentinos estamos de acuerdo con lo que pueden decir el Vaticano o los obispos en determinado tema o momento”, puntualizó.

http://www.eldiario.com.ar/textocomp.asp?id=174768

Argentina “Edad Media”: El torquemada del Episcopado

Jueves, Julio 30th, 2009

La voz del Episcopado
Jueves 30 de julio de 2009

Las quejas de monseñor Héctor Aguer al documento oficial sobre educación sexual dirigido a la formación de maestros reflejan el sentir de la Iglesia y no una posición aislada, explicaron ayer a LA NACION fuentes cercanas al cardenal Jorge Bergoglio.

Insistieron, además, en que el arzobispo de La Plata no habló en su calidad de pastor diocesano, sino como presidente de la Comisión de Educación Católica del Episcopado.

“Las críticas no apuntan a los contenidos de educación sexual que se impartirán en las aulas, que fueron consensuados durante 2007 con distintos sectores, entre ellos la Iglesia, y aprobados el año pasado, sino a un documento propiciado por los ministerios de Educación y de Salud, basado en orientaciones de las Naciones Unidas, para ser discutido en los institutos de formación docente”, explicó José María de Corral, de la Vicaría de Educación del arzobispado porteño.

“El enfoque allí planteado no tiene el mismo nivel de consenso y apertura que los acuerdos reflejados cuando se discutieron los contenidos”, precisó De Corral, quien también reclamó a la cartera educativa que tuviera en cuenta las visiones y aportes de otros organismos e instituciones, como la Iglesia y otros credos religiosos, para que hagan llegar sus perspectivas a los institutos de formación docente.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156548

Sileoni defendió la utilidad del manual y recordó “la ley es la ley”.

Jueves, Julio 30th, 2009

Sileoni defendió la utilidad del manual sobre educación sexual y relativizó la discusión desatada

El ministro de Educación dijo no tener intenciones de “discutir con monseñor Aguer o con la Iglesia” y recordó su obligación de cumplir con la ley; aclaró que cada colegio determina la orientación que ofrece a sus alumnos
El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, advirtió hoy que “la ley es la ley” y por lo tanto, normas como la referida a la educación sexual en las escuelas deben cumplirse, aunque admitió que luego, en cada colegio privado religioso, las respectivas confesiones pueden dar a sus alumnos las orientaciones que deseen.

Sileoni salió así a responder al duro documento emitido por el titular de la Comisión Episcopal de Educación Católica, el arzobispo Héctor Aguer, contra el contenido de un documento del Gobierno sobre educación sexual, al que calificó de “neomarxista” y “totalitario”.

Se trata del manual Material de formación de formadores en educación sexual y prevención del VIH/Sida, de 302 páginas, que procede de los ministerios de Educación y de Salud, y se basa en programas de lucha contra el sida de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales.

Según explicaron a lanacion.com fuentes del ministerio de Educación nacional, es un material para que los formadores discutan en las capacitaciones docentes. El documento fue confeccionado en el 2007 y contiene una compilacion de artículos de distintas organizaciones como la OMS y UNICEF y de especialistas en los temas de edcuacion sexual.

Es para maestros que forman maestros. Ahí hay una serie de diversos textos que tienen enfoques distintos, para ser discutidos en las capacitaciones docentes“, indicó Sileoni esta mañana en diálogo con La Red.

Aguer, cuyas expresiones fueron respaldadas por fuentes cercanas al presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, adjudicó a dicho manual una visión reduccionista, sin referencia al amor y la ética; constructivista, porque “detesta la distinción y complementariedad de los dos sexos”, y neomarxista, por interpretar la sexualidad “según la dialéctica del poder”.

El Episcopado criticó fuertemente algunos de los contenidos de los artículos del texto oficial. Le adjudicó una potencialidad destructiva del orden familiar, que se manifiesta, por ejemplo, en el enunciado “la perspectiva de género requiere de un proceso comunicativo que la sostenga y la haga llegar al corazón de la discriminación: la familia”. Estimó que la brecha estipulada entre género y sexo explica que en el documento “jamás se hable de amor. El sexo, al parecer, no tiene nada que ver con el amor”.

“Ni amor, ni responsabilidad, ni matrimonio, ni familia como proyecto de vida -puntualizó Aguer-. Se confiesa explícitamente que la educación sexual excluye la formación en las virtudes, el aprecio y respeto de los valores esenciales que constituyen a la persona en su auténtica perfección”.

Desde el ministerio de Educación consideraron que la polémica desatada en las últimas horas es “extemporánea” ya que el manual fue generado hace dos años y estimaron que las controversias podrían responder a la asunción de Sileoni como ministro, por ser una figura vinculada a la resolución de la ley de educacion sexual del 2006.

En tanto, el ministro dijo no tener intenciones de “discutir con monseñor Aguer o con la Iglesia” católica, pero advirtió que “la ley, en este país, no es una opinión más, la ley es la ley” y el Estado tiene la obligación de hacerla cumplir en todas las escuelas del país, tanto públicas como privadas.

Respecto a las críticas por los contenidos del manual, Sileoni dijo que “hay algunos artículos más extremos que hablan de la construccion social del género pero también hay otros que confrontan a esas posiciones” y recordó que “el documento no es para las escuelas”. Nosotros no queremos meternos en los ideologismos.

El funcionario enfatizó que la opinión oficial del ministerio de Educación son los Lineamientos curriculares para la educación sexual integral, aprobado por el Consejo Federal de Educación el año pasado, a partir de la responsabilidad que le asignó al Estado la ley 26.150 para garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a recibir educación sexual en la escuela.

“Los lineamientos trabajan promoviendo valores, con una concepcion integral de la sexualidad. Para nosotros la sexualidad no es mera genitalidad. Estamos respondiendo a una ley y nosotros como Estado tenemos la obligacion de hacer cumplir esta ley”, dijo Sileoni.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156633&pid=6984796&toi=6256

Encuesta: ¿Cómo evalúa la crítica de la Iglesia por la educación sexual?

Jueves, Julio 30th, 2009

Cultura | 30.07.2009 al 06.08.2009 | 1468 votos

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156633&pid=6984796&toi=6256

Argentina “Edad Media”: Hablar de sexo espanta a monseñor

Jueves, Julio 30th, 2009

Jueves, 30 de julio de 2009

El arzobispo de La Plata consideró “neomarxista” un manual oficial sobre educación sexual

Hablar de sexo espanta a monseñor

Es un manual de los ministerios de Educación y Salud para instruir a formadores en educación sexual y prevención del sida. Héctor Aguer lo tildó de “ateo” y “reduccionista”. Sileoni advirtió que el material responde a los lineamientos de la ley.

http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090730/notas/na19fo01.jpg

Aguer aprovechó la asunción del equipo ministerial para criticar un documento de 2007.

Un manual elaborado por expertos de los ministerios de Educación y Salud de la Nación dio pie a un exaltado “mensaje” del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, quien puso si no el grito al menos el texto en el cielo, ante lo que consideró de “inspiración neomarxista”. Aún más: el Material de Formación de Formadores en Educación Sexual y Prevención del VIH/sida –que fue avalado por organismos internacionales– resulta “reduccionista” y “constructivista” para monseñor. Consultado por este diario, el flamante ministro de Educación nacional, Alberto Sileoni, advirtió que no era su intención polemizar: “El que critica Aguer es un documento que se desprende de una ley, la 26.150, de Salud Sexual Integral. Y para este ministerio la ley no es una opinión, sino una disposición normativa que da la sociedad y hay que cumplir”.

“Reduccionista”, porque la idea de la sexualidad no contempla el bien integral de la persona ni menciona el amor. “Constructivista”, porque no reconoce la existencia de una naturaleza de la persona, ni la de sus actos. Finalmente, “neomarxista”, porque interpreta la sexualidad según la dialéctica del poder. Esas son las principales falencias que Aguer achacó al Material en un comunicado dado a conocer el mismo día en que asumían las nuevas autoridades del Ministerio de Educación, comenzando por su titular, Alberto Sileoni, aun cuando la piedra (o quizá habría que decir el cuadernillo) del escándalo date de 2007, haya tenido circulación restringida en una zona del país y tuviera como destinatarios, pura y exclusivamente, a adultos formadores de otros adultos.

Aguer también encontró que la recopilación de materiales, en la cual “la ideología de género se expresa (…) con el máximo rigor”, tiene un “designio profundo”: la “‘desconstrucción’ (sic) de una concepción de la sexualidad de acuerdo con el orden natural y con la tradición cristiana”. Se trata, en suma, de un texto ateo, con espíritu coercitivo, que atropella la libertad de conciencia, la de enseñar y también la de aprender. “Resulta una especie de religión secular, ajena a la tradición nacional y a los sentimientos cristianos de la mayoría de nuestro pueblo.”

“La de monseñor es una posición conocida en ese sentido”, señaló el ministro Sileoni a este diario. “Sin ánimo de polemizar –continuó–, simplemente decimos que no creemos que sea neomarxista y ateo. No es un material que alienta la genitalidad exclusivamente. Nosotros somos el Ministerio de Educación y sostenemos la enseñanza de valores. Entre los valores que para nosotros son muy importantes está el amor, el respeto al otro, el respeto a la interioridad de las personas, a sus ideas. Y lo reitero: el ministerio se limita a cumplir con una ley nacional.”

Originalmente, el Material (en rigor, un compendio de materiales de orígenes diversos, desde instituciones internacionales hasta especialistas de Argentina y el extranjero, pasando por documentos emitidos por la OMS y organismos estatales) tenía como destino auxiliar y facilitar herramientas a formadores de docentes del Noroeste del país. Fue producido y enviado en 2007, y cumple con los lineamientos curriculares que el propio Ministerio de Educación emitió tras la construcción de consensos del Consejo Federal de Educación. “¿Por qué hacemos esto?”, se preguntó Sileoni en diálogo con Página/12 al referirse a la participación que la Ley de Educación Sexual asignó al Ministerio de Educación, y explicó: “En primer lugar, para trabajar en la prevención de enfermedades de transmisión sexual. En segundo, para tratar de trabajar, desde la escuela, en contra del embarazo temprano, que en la zona a la que fueron destinados los materiales en 2007 es del 25 por ciento. Y tercero, porque la información también disminuye la incidencia del abuso infantil. Esas son nuestras peleas, y por eso no queremos entrar en otras discusiones que distraen”.

Por su parte, la capacitadora, docente y asesora de instituciones educativas Marta Weiss, quien trabajó en la compilación del Material, señaló que “es preciso tomar distancia y no caer en la misma trampa”. “En realidad –agregó–, reduccionista es el comunicado, porque la ley nacional instala tres ejes alrededor de los cuales se nuclea todo lo demás: la integralidad de la sexualidad humana, la perspectiva de derechos humanos y el cuidado de la salud. De todas maneras, la reacción de Aguer me sorprende, porque yo misma he sido llamada por escuelas católicas, a través del ministerio, para que explicara los alcances y la implementación de la Ley de Educación Sexual, en su momento. Claro que la Iglesia no es una institución monolítica, y Aguer representa sólo uno de sus sectores.” Algo de sorpresa, reconoció Mirta Marina, coordinadora del Programa Nacional de Educación Sexual Integral, despertó el exabrupto de monseñor: “Sabemos que hacer cumplir la ley es un desafío y sigue habiendo resistencias, pero esperábamos discutir por lo que estamos haciendo hoy, no por un material del que no renegamos pero que pertenece a otra etapa.”

Hay lugar para uno más

Jueves, Julio 30th, 2009
Por Sandra Russo

El mensaje del arzobispo de La Plata contiene todos los tópicos previsibles de la jerarquía eclesiástica que viene, desde hace siglos pero más puntualmente desde la Cumbre de Beijing, en 1995, perdiendo la batalla frente a la idea de género. Fue entonces que en documentos de las Naciones Unidas comenzó a imponerse ese concepto, para expresar que lo que entendemos por hombres en tanto hombres y mujeres en tanto mujeres no es “natural”, sino una construcción de sentidos sociales, históricos, políticos.

Efectivamente, esa batalla la Iglesia ya la perdió en la realidad. Aunque no lean estudios sobre género ni documentos de la ONU, millones de hombres y mujeres en todo el mundo viven sus vidas interrogándose sobre su ser mujer o su ser hombre. Lo que hace algunas décadas y desde siempre fue vivido como “natural” estalló por los aires. Y no precisamente por lo que Aguer llamaría “ideologías foráneas” ni por la “intervención totalitaria del Estado”, sino más bien por la época. Quizá podría llamársele historia. Y si es la nuestra, la de Occidente, es la historia del capitalismo globalizado.

La noción de género fue el ariete para que innumerables derechos fueran vividos, para que se acotara la discriminación contra las minorías sexuales y para que nuestras vidas privadas dejaran de estar permanentemente iluminadas, bajo los faros de la disciplina religiosa. Sobre todo a aquellos que no son religiosos. Jamás me explicaré por qué no se considera “totalitaria” a una religión que pretende consustanciarse con un Estado en el que conviven otros credos y ninguno.

Pero si la noción de género corrió como un reguero entre las personas comunes y corrientes, es porque interpretó un malestar de época profundo. En las sociedades líquidas, lo masculino de sí y lo femenino de sí, inquietan. Los varones y las mujeres que ve la Iglesia son solamente la cáscara de las criaturas culturales que somos, perforadas por mensajes contradictorios y paradójicos.

Pero eso sí. En una semana en la que se reivindicó a Martínez de Hoz y se le cayó otro velo a la ultraderecha que tira de la derecha, no podía faltar la contribución de Aguer, y estas ideas precarias, menos medievales que de Guerra Fría. Tenía que llegar el arzobispo que tirara su adjetivación sobre el Estado, y que dejara entrever beneplácito con otros ataques al Estado. La clásica.

El adjetivo “ateo” es uno que faltaba, pero ya lo tenemos a mano para los debates de la tele. Qué tal un arzobispo en la radio a la mañana, aunque bueno, sea Aguer. Tampoco hay que andar revisando el pedigrí de los entrevistados. Alcanza con que hablen del “totalitarismo del Estado”. Tiene punch.

Sileoni: “El Estado debe hacer cumplir la ley de educación sexual” escolar

Jueves, Julio 30th, 2009

10:43

De este modo, el ministro de Educación respondió a las críticas que el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, lanzó contra los contenidos de un manual de capacitación docente elaborado por el Ministerio. Lo había tildado de “reduccionista” y “marxista”.

Por: Clarín.com

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, salió a responderle hoy al polémico arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, quien cuestionó los contenidos de un manual de educación sexual escolar. El funcionario explicó que el documento objetado por la Iglesia “se usa para la capacitación docente” y remarcó que ese material “promueve valores” y “no una mera genitalidad”. Asimismo, advirtió que el Estado “tiene la obligación de hacer cumplir la ley” de Educación Sexual en todas las escuelas del país.

“La ley es la ley, no es una opinión más”, dijo. Y, por lo tanto, advirtió que normas como la referida a la educación sexual en los colegios deben cumplirse.

Sileoni aclaró que las críticas de Aguer, quien preside la Comisión de Educación del Episcopado, están referidas a “un documento del Ministerio que no llega a las escuelas”, sino que se trata de un material “que se ha usado para algunas capacitaciones docentes”. Por ello, como es un material elaborado “para adultos”, contiene una serie de textos “con enfoques distintos”.

“La opinión oficial del Ministerio de Educación son los lineamientos curriculares para la educación sexual. Esos lineamientos trabajan promoviendo valores, con una concepción integral de la sexualidad” que “no es mera genitalidad”, tal como había señalado Aguer.

En este sentido, Sileoni explicó que con la educación sexual el Estado tiene “tres preocupaciones centrales: el abuso infantil, que está creciendo; el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual”. El ministro señaló que los contenidos promovidos por el Ministerio están enfocados principalmente a estas tres problemáticas, pero que también apuntan “al respeto hacia el otro, al amor”.

“Nosotros queremos centrarnos en esos temas, desde el nivel inicial hasta el nivel superior”, dijo. Y si bien agregó que su intención no es polemizar con monseñor Aguer sobre el tema, remarcó que “nadie puede negar la virtuosidad del preservativo para prevenir enfermedades”.

“No creemos que la escuela tiene que ser una distribuidora de preservativos, para eso está la salita de la escuela”, afirmó. De todos modos, reiteró que el uso del preservativo “es importante” para prevenir enfermedades.

Ayer, Aguer denunció –en un documetno de cuatro carillas- que el manual de capacitación docente sobre educación sexual tiene “inspiración neomarxista”. Y cuestionó que se entienda a la educación sexual como “la reivindicación del derecho de fornicar lo más temprano posible, y sin olvidar el condón”.

“Se afirma expresamente que la escuela debe orientar sobre el uso exclusivo del preservativo como único medio de protección eficaz en la relación sexual frente al VIH, tanto para los varones como para las mujeres. ¿No sería más eficaz, e indudablemente segura, la abstinencia de las relaciones sexuales prematuras e irresponsables?”, se preguntó.

La Iglesia califica de “neomarxista” el manual oficial sobre educación sexual

Miércoles, Julio 29th, 2009

16:10

En una fuerte polémica con el Ministerio de Educación de la Nación, el titular de la Comisión Episcopal de Educación Católica, arzobispo Héctor Agüer, salió a criticar el texto destinado a los docentes. Sostuvo que tiene una visión “atea” y “dogmática”.

Por: Clarín.com

En un fuerte cruce con el Gobierno nacional, el titular de la Comisión Episcopal de Educación Católica, arzobispo Héctor Aguer, salió a cuestionar duramente las orientaciones oficiales para impartir educación sexual en las escuelas y consideró que en el manual para formadores subyace una “imposición totalitaria” de dogmas ateos.

Utilizando términos con un alto contenido ideológico, el prelado advirtió que el manual “Material de formación de Formadores en educación sexual y prevención del VIH/sida”, que difunde el Ministerio de Educación, tiene una visión “reduccionista”, “constructivista” y “neomarxista” de la sexualidad.

“La tan mentada neutralidad religiosa del Estado en el ámbito educativo, el célebre laicismo escolar, no es compatible con la imposición de una dogmática constructivista y atea que resulta una especie de religión secular, ajena a la tradición nacional y a los sentimientos cristianos de la mayoría de nuestro pueblo”, aseguró.

En un documento, el referente de la Iglesia para la Educación sostuvo que “es la desconstrucción de una concepción de la sexualidad de acuerdo al orden natural y a la tradición cristiana”.

Tras considerar que el texto ministerial apunta a “descalificar” la educación en el amor, que desde hace años se imparte en las escuelas confesionales, reiteró que “por su tenor parece otra imposición totalitaria del Estado, ya que en ninguna de sus propuestas toma en cuenta la libertad de conciencia, tanto de los alumnos como de sus padres, garantizada por la Constitución y la misma Ley de Educación Nacional”.

El arzobispo platense cuestionó el manual gubernamental por inculcar en niños y adolescentes el derecho al sexo como un derecho humano, sin referir al “amor, la responsabilidad, el matrimonio y familia como proyecto de vida”, y también por ofrecer una visión “neomarxista” al interpretar la sexualidad según la dialéctica del poder.

Aguer opinó que el “programa” oficial conduce a “excluir la autoridad de los padres y los derechos y deberes que brotan de la patria potestad”, hecho que califica como “una verdadera subversión del orden jurídico”, y dijo percibir “un peligroso avance totalitario sobre la libertad de conciencia y sobre la libertad de enseñar y aprender”.

No es la primera vez que la Iglesia, y particularmente Aguer, chocan con las autoridades educativas por la obligatoriedad del dictado de educación sexual en las escuelas y otras materias curriculares. En febrero de 2007, la Conferencia Episcopal Argentina presentó su propio manual de “educación para el amor”, a modo de alternativa a las orientaciones “reduccionistas” impartidas desde el Estado.

En esa guía-marco para que los docentes de colegios católicos puedan hablar de sexo con los alumnos, la Iglesia insistió en propiciar las relaciones sexuales dentro del matrimonio y el empleo de métodos naturales de anticoncepción. El plan eclesiástico arranca a los 6 años hablando sobre los principios religiosos acerca de la persona humana y la familia.

A los 12 plantea la búsqueda de la identidad, la diferencia entre “el impulso sexual, el instinto sexual y la tendencia al amor”, habla de “pornografía y consumo”, y remarca que la gestación de un hijo requiere del aporte del padre y la madre. También se refiere a la “confusión entre placer y felicidad”.

A los 13 habla de preparación al matrimonio y “desviaciones sexuales” y a los 14, de paternidad responsable, métodos naturales de planificación familiar, y de los anticonceptivos y abortivos.
A los 15 se refiere al “noviazgo digno y feliz”, el “significado y valor de la virginidad”, a la homosexualidad, como así también el sida, sin explicitar como prevenirlo, y a los “peligros de los métodos anticonceptivos y el aborto”.

Los llamados “matrimonios a prueba”, como el divorcio, aparecen como tema a los 17 años. El valor del matrimonio se lleva varias páginas. En una de las carillas se propone preservar a los niños de “excesos que los encierran en sí mismos como la masturbación y el juego sexual”.