LOS DINEROS DEL PADRE IGNACIO, Iglesia y poder en la zona del Gran Rosario
El padre Ignacio Pieres: “Soy un instrumento de Dios”
06:06
El sacerdote, al que visitan cada a帽o un mill贸n de personas en su parroquia de Rosario, rompe el silencio. En la primera entrevista concedida a un medio nacional, responde sobre su mediaci贸n sanadora y la incidencia de la fe en una curaci贸n. Las claves de un fen贸meno religioso. Todo en el聽suplemento聽valores religiosos.
Por: Clar铆n.com
Un mill贸n de personas -si… 隆un mill贸n!- pasa cada a帽o delante del padre Ignacio Pieres en su parroquia del modesto barrio Rucci de Rosario. V铆ctimas del dolor por una enfermedad, un impedimento f铆sico o un desgarro familiar, cat贸licos y no cat贸licos conf铆an en su mediaci贸n ante Dios que pueda hacer realidad el milagro que los libere del padecimiento. A veces deben esperar muchos meses hasta lograr que el religioso les imponga sus manos y los envuelva en un abrazo: la avalancha de pedidos obliga a dar turnos muy diferidos. Con o sin el milagro cumplido, todos se van reconfortados. 驴Qui茅n es este hombre que lleg贸 hace 30 a帽os de Sri Lanka como un sacerdote m谩s y hoy es el protagonista de un impresionante fen贸meno religioso?
-驴C贸mo explica este fen贸meno?
-No puede explicarse. Es que no tiene sustento cient铆fico, ni humano. Uno s贸lo se siente instrumento de Dios. 脡l es el que obra. Es un don, una gracia o como se quiera decir. Lo 煤nico que s茅 es que doy la paz y la tranquilidad de Dios a la gente. Adem谩s, al intentar explicarlo, se puede caer en una exageraci贸n o en perder el concepto. S贸lo hay que comprender que es una vivencia de fe.
-驴El sacerdote es un mediador?
-Mucha gente usa el calificativo de “cura sanador”. Es un t茅rmino muy complicado. Nadie sana, nadie tiene el poder de curar; quien lo tiene es el Se帽or. Solamente Dios me puede elegir, como a cualquier otro sacerdote o persona. A m铆 me dio la gracia de amar a los enfermos y estar con ellos. Esa es mi vocaci贸n. Otros pueden confesar horas y horas, otorgar el perd贸n de Dios, aconsejar y muchas cosas m谩s. Cada uno recibe una misi贸n, pero todos somos instrumentos de Dios. Una misi贸n que nunca ser谩 de sanadores porque el que sana es Dios.
-驴Qu茅 siente en ese momento?
-Lo que m谩s siento es la cantidad de gente que acerqu茅 a Dios. Algunos retornan; muchos que en nada cre铆an -ateos, agn贸sticos-, terminan paladeando el amor de Dios.
-驴Algunos se curan?
-No hacemos ning煤n seguimiento. Lo cierto es que la curaci贸n, como el mismo Jes煤s lo dijo, es “tu fe te salva”. La fe obra. Adem谩s, yo no busco la curaci贸n. Lo m谩s importante es dar la paz de Dios a las personas. Al encontrarla se acercan a 脡l, abri茅ndose el camino espiritual o reencontr谩ndolo. La curaci贸n depende de la gracia de Dios, no es obra de uno.
-Entonces, 驴a d贸nde apunta su intervenci贸n?
-A lo que m谩s voy es a la conversi贸n. La fe mueve monta帽as y recompensa de distintas formas. El mismo Jes煤s dijo: “En este pueblo no hago nada porque no encuentro la fe”. Mi misi贸n es ayudar a encontrarla. En todo caso, en la fe puede nacer la sanaci贸n.
-驴Qu茅 busca?
-Mi misi贸n, como Cruzada del Esp铆ritu Santo, que es el nombre de nuestra asociaci贸n, tiene como punto central conquistar almas para Cristo. Para eso, Dios obra a su forma y dice: el Esp铆ritu sopla donde quiere, como quiere y cuando quiere. Entonces, como disc铆pulo, donde lo invoco dejo a 脡l que obre y haga seg煤n su voluntad.
-驴Con la imposici贸n de manos comenz贸 apenas lleg贸?
-No puedo precisar el momento. Fue gradual. La imposici贸n de manos es una cosa que todos los sacerdotes hacen desde la ordenaci贸n. En mi caso, la gente comenz贸 a difundir boca a boca mi imposici贸n de manos y as铆 fue creciendo la afluencia.
-驴C贸mo define esa imposici贸n?
-Es invocar la gracia de Dios. Ante cada persona, seg煤n su necesidad, por salud, trabajo, dolor. Jes煤s la ense帽a al decir que impongan e invoquen la paz sobre cada uno. De alguna manera, es para que la persona sienta la presencia del esp铆ritu. Es la fuerza que recibieron los disc铆pulos en Pentecost茅s y nosotros la tomamos para compartir con los dem谩s.
-驴Cu谩nto tiempo lleva?
-Depende de cada caso. Dura hasta que pueda darme cuenta que est谩 satisfecho. En total, cada jornada abarca muchas horas, llegando a l6 o 17 cada domingo.
-驴C贸mo toma el hecho de que convoque a tanta gente?
-Cada d铆a siento un compromiso muy grande, siempre a trav茅s de esa vocaci贸n que Dios me dio. Por eso, le pido que no me “agrande la cabeza” y pueda seguir compartiendo la vida como cualquier otra persona normal. Ser uno m谩s en medio de todos para ayudar a andar y encontrar sentido a lo que hacemos. Ser yo, no otra persona, tal como me ense帽aron pap谩 y mam谩. No llegarme a creer que soy importante, como si los otros no lo fueran. Cada uno lo es seg煤n el rol que le toc贸 cumplir. No siento nada extra帽o. Ni floto, ni vuelo. Soy normal, me alimento, duermo. No hay ninguna cosa rara.
-驴C贸mo reacciona la gente?
-Cada uno tiene su propia experiencia. El Esp铆ritu toca de diferente forma, seg煤n la necesidad; por eso, se lo expresa de manera distinta. Es algo que se siente muy profundamente y que moviliza. De pronto, la fe que uno lleva dentro se despierta y se pone en marcha. Esto impulsa a lograr una sanaci贸n o una comprensi贸n muy profunda de lo que ocurre. Y que, como dije, no se puede explicar con palabras.
-驴La gente vuelve?
-Lo hace si se responde a su necesidad. Por ah铆 no vive ning煤n milagro, pero se siente escuchado, querido, amado. Yo experimento un gran amor de la gente y ese sentimiento -que es un idea y vuelta- signa el encuentro y provoca su repetici贸n.
-驴De otros credos se acercan?
-Si. Porque no s贸lo vienen cat贸licos, sino tambi茅n evang茅licos, jud铆os, mormones, budistas y de otras religiones. En los hospitales, cuando voy por las noches, muchos pastores se acercan para agradecer nuestra asistencia en nombre de los que sufren.
-驴Participan de la misa?
-Todos, unos dos mil en cada misa. Es que no hay otra posibilidad de estar conmigo. Aunque saquen turno, tienen que estar adentro. Pero no ponen objeci贸n. Aclaro que de ninguna manera est谩n obligados a cambiar de religi贸n. Rezamos al mismo Dios como cada uno lo hace. Adem谩s, yo no quiero pescar en la pecera. En 30 a帽os de bendiciones nunca se me ocurri贸 bautizar a nadie. Ofrecemos las bendiciones. Much铆simos rabinos vienen a charlar, pues saben como es. No estoy diciendo que no represento a la Iglesia Cat贸lica, pero tengo que ofrecer mi misi贸n a todos, sin distinci贸n de credo o condici贸n religiosa.
-驴Qu茅 dicen los vecinos de esta invasi贸n de gente en el barrio?
-Siempre alguno se va a quejar. Es imposible hacer algo sin que haya alguna queja. A veces las razones son atendibles (el ruido, el embotellamiento). Y hasta ayudan a mejorar nuestro funcionamiento. Nunca hubo conflictos grandes, siempre hay alguna soluci贸n; adem谩s, ellos tambi茅n reciben las bendiciones en la parroquia.
-驴Un sue帽o?
-Solamente que Dios me de la gracia de dar lo mejor y que la gente se sienta en presencia de Dios.
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