Archive for Julio, 2010

Para la historia: El discurso retrógrado de la “guerra de dios”, en la época de las cruzadas

Jueves, Julio 15th, 2010
El próximo miércoles se debate en el Senado
Bergoglio convocó a una “guerra de Dios” por el matrimonio gay
“Está en juego la identidad y la supervivencia de la familia”, advirtió Bergoglio.

“Les escribo estas líneas a cada una de ustedes que están en los cuatro monasterios de Buenos Aires. El pueblo argentino deberá afrontar, en las próximas semanas, una situación cuyo resultado puede herir gravemente a la familia. Se trata del proyecto de ley sobre matrimonio de personas del mismo sexo”, comienza la carta del cardenal Jorge Bergoglio a las religiosas carmelitas de Buenos Aires.

Luego, Bergoglio advierte que “no se trata de una simple cuestión política sino de la pretensión de destruir el plan de Dios”, atribuida a “una ‘movida’ del Padre de la Mentira”, uno de los tantos homónimos que la Iglesia le atribuye a Satanás.

Además sostiene que “está en juego la identidad, y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones”.

Para finalizar, apela a la conciencia de los legisladores que intervendrán en la votación: “Pidan por ellos, por sus familias; que el Señor los visite, los fortalezca y consuele. Pidan para que ellos hagan un gran bien a la Patria”, antes de acudir a una cita bíblica para convocar a los fieles. “Recordémosle lo que Dios mismo dijo a su pueblo en un momento de mucha angustia: ‘esta guerra no es vuestra sino de Dios’. Que ellos nos socorran, defiendan y acompañen en esta guerra de Dios“, concluye la misiva.

El martes pasado, la comisión de Legislación General del Senado aprobó un proyecto de unión civil para parejas del mismo sexo y dejó en segundo plano el de matrimonio homosexual que impulsa el oficialismo y organizaciones civiles.

Nueve de los quince integrantes de la comisión rechazaron el texto del proyecto aprobado por diputados, y votaron a favor de la “unión civil” que no contempla el derecho de una pareja homosexual a adoptar.

El controvertido tema será debatido en el pleno del Senado el 14 de julio, cuando se votará primero el proyecto de unión civil y, de ser aprobado, deberá volver a la Cámara de Diputados.

De lo contrario se tratará el proyecto de matrimonio gay que ya cuenta con la media sanción de la Cámara Baja. Si recibe el apoyo de la mayoría se convertirá en ley.

Laicismo: Pichetto: “Este proyecto elimina barreras y trae igualdad”

Jueves, Julio 15th, 2010

El presidente del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto (Río Negro), destacó que la ley que habilita el matrimonio homosexual llega para “terminar con las limitaciones que tienen estos sectores”, al tiempo que “simboliza la igualdad”


“El rédito es de los sectores marginados”, puntualizó Pichetto al hablar con la prensa tras el debate en el Senado y dio por descartado que la norma “vaya a afectar la familia, los matrimonios heterosexuales o la  credibilidad de los católicos en la Iglesa”.

“Muy por el contrario- sostuvo- la decisión de la Cámara alta de esta madrugada amplía derechos de la gente”. También focalizó en el “alto nivel intelectual y jurídico” que se dio en el recinto. ”El Senado estuvo a la altura de las circunstancias”, apuntó.

Al mismo tiempo, prefirió bajarle el tono a las polémicas que se suscitaron en el recinto, en especial con la senadora Liliana Negre de Alonso, quien se quebró en llanto tras los dichos de Pichetto en su contra.

“Pondero la votación por las discusiones que se dieron en el debate”, resaltó.
“La Constitución plantea que el Estado tiene la obligación de sacar todas las desigualdades que haya en el país; y en la votación de este proyecto no hay ninguna razón para que se debiliten los derechos de los heterosexuales”, enfatizó.

Por su parte, el senador Samuel Cabanchik de la Alianza Coalición Cívica destacó que “ toda ley es perfectible y es un proceso que continúa. La sociedad no nace hoy ni muere mañana ”.

Remarcó además que “la aprobación de la ley hace al avance civilizatorio al que la Argentina pertenece . No había alternativa; se aprobaba o se rechazaba”.

Y señaló: “Era un debate político con una decisión política por eso hubo diferendos, disputas y luchas de poder que se cruzaron. Se dio en Diputados y se dio también en el Senado”.

En tanto, Nito Artaza del Encuentro por Corrientes aseguró que “se igualaron derechos porque se avanzó mucho. Se respetaron todas las opiniones y se van a ver con la persepectiva del tiempo los beneficios de esta ley ”.

Sobre los fuertes cruces entre los legisladores, el senador afirmó: “Tenemos que propiciar la tolerancia y la compresión”.

http://www.infobae.com/politica/526377-101457-0-Pichetto-Este-proyecto-elimina-barreras-y-trae-igualdad

Histórico: la Argentina es el primer país de América Latina en el matrimonio civil de iguales

Jueves, Julio 15th, 2010

Histórico: la Argentina es el primer país de América Latina en aprobar la boda gay

Por seis votos de diferencia, el Senado aprobó a las 4:05 de la madrugada el casamiento entre personas del mismo sexo. Hubo 63 senadores presentes y 9 ausentes


La Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en autorizar el matrimonio homosexual, con un histórico voto en el Senado. La ley que modifica el Código Civil de la Nación se aprobó con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, tras una maratónica sesión.

El debate se extendió por unas 14 horas e incluyó airados cruces entre senadores que se manifestaron a favor y en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, sin distinción partidaria. Es que los legisladores votaron según sus concepciones personales, sin que existiera una postura homogénea en los bloques.

“Hoy es un día histórico. Por primera vez en la Argentina se legisla para las minorías”, dijo el senador Miguel Pichetto, jefe del bloque del Frente para la Victoria (ver nota relacionada).

Por su parte el jefe del bloque del radicalismo, Gerardo Morales, respaldó la iniciativa, dijo que “llegó la hora de sancionar normas que se adapten a nuevos modelos de vínculos familiares” y recordó la existencia de “modelos de familias diferentes (a los) de hace 30 ó 40 años”.

Centenares de manifestantes que aguardaban el resultado frente al Palacio Legislativo festejaron la votación (ver nota relacionada), que respaldó un dictamen de la Cámara de Diputados aprobado semanas atrás.

En este marco hay que recordar que nueve parejas homosexuales obtuvieron permisos judiciales para contraer enlace por registro civil, algunos de los cuales fueron anulados por otros jueces, aunque todos están en proceso de apelación, incluso ante la Corte Suprema.

Tras la aprobación de la ley, la Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en autorizar el matrimonio gay a nivel nacional y el décimo en el mundo después de Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal e Islandia.

En América Latina únicamente se reconocían hasta ahora uniones civiles (que dan derechos más o menos ampliados) entre personas del mismo sexo en dos países, Uruguay y Colombia, y la boda gay en Ciudad de México.

La nueva legislación contempla reformar el Código Civil cambiando la fórmula de “marido y mujer” por el término “contrayentes” y prevé igualar los derechos de las parejas homosexuales con los de las heterosexuales, incluyendo los de adopción, herencia y beneficios sociales.

Un histórico debate
El dictamen de rechazo al proyecto de matrimonio homosexual cosechó 32 votos negativos y 30 positivos, pero ese número cambió en la definición, debido a las ausencias de los peronistas disidentes Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá y Juan Carlos Romero (ver nota relacionada sobre los argumentos de cada senador).

Durante la jornada hubo varias sorpresas y la primera de ellas la dio el senador Carlos Menem al presentarse en el recinto para dar quórum -aunque su presencia no era necesaria para ello- cuando todos los pronósticos indicaban que se ausentaría.

Lo mismo ocurrió con el oficialista Luis Viana, que apareció para votar en contra del matrimonio, luego de que fuentes de su entorno afirmaran días atrás que faltaría a la sesión por estar de licencia por enfermedad.

La otra sorpresa en el bloque kirchnerista fue la de senador por Formosa José Mayans, quien hasta último momento mantuvo en secreto su voto, pero cuando le tocó tomar la palabra anticipó su voto negativo y sostuvo que “en esta libertad democrática hay que respetar el pensamiento de cada legislador”.

Sobre el final del debate, la senadora del peronismo federal, Liliana Negre de Alonso, se quebró cuando Pichetto calificó de “nazi” su propuesta -los legisladores ya se habían trenzado al comienzo de la sesión (ver nota relacionada).

http://www.infobae.com/politica/526369-101457-0-Historico-la-Argentina-es-el-primer-pais-America-Latina-aprobar-la-boda-gay

El Senado aprobó el matrimonio del mismo sexo

Jueves, Julio 15th, 2010

Luego de casi 15 horas de debate, y contra todas las especulaciones, la votación fue holgada: 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones. Galería de imágenes.

Luego de 14 horas de debate, el Senado aprobó esta noche el proyecto de ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. La votación se definió con más holgura de lo que los discursos hacían esperar: 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones. Desde el radicalismo, a tono con el voto positivo, declinaron incluso pedir algunas modificaciones en el debate en particular, por lo que ambas votaciones se resolvieron en forma simultánea, sin modificaciones al texto que llegó de Diputados.

El momento más duro de la maratónica sesión fue el discurso del jefe del bloque K, Miguel Angel Pichetto, que acusó a la Iglesia de “anacrónica y troglodita” (agregó otros calificativos similares), relacionando a la senadora Negre de Alonso con “la Alemania nazi”. Eso generó la respuesta de la puntana, entre lágrimas, y representó un curioso cierre para un debate en el que se hablaba de tolerancia y respeto.

En la sesión, llamaron la atención los cambios de posición de los oficialistas José Mayans (Formosa), Daniel Pérsico (San Luis), Luis Vianna (Misiones), mientras que el fueguino Colazo, que iba a votar en contra, finalmente lo hizo a favor.

En tanto la senadora rionegrina María Bongiorno, quien había asegurado que se opondría, anunció finalmente que se abstendría al momento de la votación, posición similar a la que adoptaron el chaqueño Fabio Biancalani y la chubutense Graciela Di Perna.

La sesión se inició a las 13.15 y de inmediato ingresó en una fuerte polémica entre los opositores que se sintieron agraviados por la decisión del presidente provisional del Senado, José Pampuro, de aprobar la impugnación de Miguel Pichetto que eliminó de la sesión el tratamiento del despacho a favor de la unión civil. Las quejas fueron resueltas enviando los cuestiones de privilegio a que sean estudiadas en la Comisión de Asuntos Constitucionales.

El debate fue iniciado por la presidenta de la Comisión de Legislación General, la justicialista disidente Liliana Negre de Alonso, quien describió con números y un video el trabajo que afrontó de llevar las consultas al interior del país y fundó las críticas que le llevaron a promover la figura de unión civil, contrapuesta a la alternativa de matrimonio homosexual. La jujeña Liliana Fellner encabezó la lista de los oficialistas que respaldaron la iniciativa aprobada el 5 de junio en la Cámara de Diputados, a la que siguieron el cordobés Luis Juez, la tucumana Beatriz Rojkes de Alperovich, la chaqueña Elena Corregido y la fueguina María Díaz.

A continuación expusieron la catamarqueña Lucía Corpacci, el entrerriano Pedro Guastavino, la neuquina Nancy Parrilli, el radical santacruceño Alfredo Martínez y el oficialista Jorge Banicevich, el misionero Eduardo Torres, la entrerriana Blanca Osuna y el chubutense Marcelo Guinle.

También lo hicieron el porteño Samuel Cabanchik, la riojana Teresita Quintela, el santacruceño Nicolás Fernández, el radical correntino, Eugenio Nito Artaza, el neuquino Marcelo Fuentes y el bonaerense Eric Calcagno. Los oficialistas insistieron en identificar el proyecto como un avance hacia la igualación de derechos de sectores postergados y perseguidos.

A su vez, los que se pronunciaron contra el texto de Diputados, además de Negre de Alonso, Mayans, Pérsico y Vianna, fueron los radicales Mario Cimadevilla (Chubut), Arturo Vera (Entre Ríos) y José Cano (Tucumán). A estos se sumaron los oficialistas Adriana Bortolozzi (Formosa), Guillermo Jenefes (Jujuy), los justicialistas federales Sonia Escudero (Salta), Hilda González de Duhalde (Buenos Aires) y Roberto Basualdo (San Juan), el neuquino Horacio Lores y la correntina Josefina Meabe.

Anticiparon su oposición también el formoseño Luis Nadidenoff, la catamarqueño Blanca Monllau, la pampaena María Higonet, el sanjuanin o César Gioja y el mendocino Rodolfo Bermejo. Los opositores centraron sus críticas en la iniciativa que tiene el apoyo del Gobierno y resaltaron en marcar diferencias entre los matrimonios de heterosexuales y los de homosexuales, y que juzgaban muy positiva la iniciativa de unión civil, que contiene la mayor parte de los derechos reclamados por los sectores que piden el matrimonio.

http://www.perfil.com/contenidos/2010/07/14/noticia_0032.html

Laicismo: Lo absurdo de Mariano Grondona

Jueves, Julio 15th, 2010

El igualitarismo sexual
Por Mariano Grondona

El debate sobre el matrimonio “gay” se ha venido intensificando hasta convertirse en una “polémica” (del griego “polemós”, “guerra”) por dos razones. Una de ellas, circunstancial, es que Kirchner ha intentado reducirlo a su propia confrontación con el cardenal Bergoglio. Pero la otra razón, visceral, es que el debate se ha vuelto polémico porque afecta nada menos que a nuestra concepción de la familia.

Hasta hace poco tiempo, los ciudadanos homosexuales habían sido discriminados. Según Aristóteles, la justicia consiste en “tratar a los hombres como iguales en lo que son iguales y como desiguales en lo que son desiguales”. Los homosexuales y los heterosexuales, por lo pronto, son iguales en dignidad, y todo aquello que conduzca a “desigualar” a los homosexuales por debajo de los heterosexuales es discriminatorio y por lo tanto injusto.

Si la discriminación de una categoría de ciudadanos como los homosexuales vulnera su igual derecho a la dignidad, debe ser condenada. Desde hace unos veinte años, detrás de liderazgos ampliamente reconocidos como el de los hermanos Jáuregui, la sociedad argentina ha avanzado un buen trecho contra la discriminación sexual, manifestándose por ejemplo a favor de la igualación de los derechos sociales y económicos de las parejas homosexuales respecto de las parejas heterosexuales.

Pero este avance bienvenido de la igualdad, ¿no corre a su vez el riesgo de irse al otro extremo, convirtiéndose en “igualitarismo”, si además se pretende igualar lo que no es igual? En su meritoria lucha contra la discriminación, ¿no han cruzado las organizaciones homosexuales esta sutil frontera al reclamar que también se llame “matrimonio” a la unión homosexual y al otorgar a una pareja homosexual de dos hombres o dos mujeres un idéntico derecho de adopción al de una pareja heterosexual que salva la distinción entre el padre y la madre, entre el hombre y la mujer?

Más allá de las pasiones y las ideologías en contraste, ¿no existe entonces una “diagonal” moralmente justificada en reconocerles a las parejas homosexuales todos los derechos económicos y sociales de las parejas heterosexuales mientras se reserva para éstas el uso exclusivo de la palabra “matrimonio” y un derecho de adopción abierto a la posibilidad de que cada hijo, adoptado o natural, tenga un padre y una madre en lugar de dos padres o dos madres? No parece injusto buscarles entonces a las parejas homosexuales otro nombre, por ejemplo “unión civil”, que preserve su derecho a una igual dignidad sin confundir por eso lo desigual con lo igual. Según una feliz metáfora de Pablo VI, en un coro es igual la dignidad del tenor y la soprano sin que se pretenda por eso que sus voces sean intercambiables. Más allá de la discriminación y el igualitarismo lo que debiera brillar es, simplemente, una justa igualdad.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1284698#lectores

Comentarios:

diegoprigollini

Escribe Grondona: “Hasta hace poco tiempo, los ciudadanos homosexuales habían sido discriminados”. ¿Por qué “habían sido”?, ¿por qué el pluscuamperfecto del indicativo?, ¿es dable considerar que a partir de la madrugada de hoy la discriminación ha sido anulada por ley? De “manflorita”, “torta” o “mariposón” hasta “bala”, “medio rarito” o el consuetudinario “p[...] de m[...]“, nuestra lengua afirma que el tiempo verbal al que apela Grondona resulta desacertado. Grondona cierra su texto citando una metáfora de Paulo VI -del lat. metaph?ra, y este del gr. ????????, traslación-. Interesante el significado no metafórico -esto es, textual- de la etimología del vocablo: “traslación”, en este caso de Derecho, de derechos. Parafraseando la frase final de Grondona: Más allá de la discriminación, esta madrugada ha comenzado a brillar, precisamente, la Noble Igualdad.

costavantsos

El doctor tiene su “ideología”.!!! Pues “polémica” puede adoptar su “carácter” del griego “pólemos”… Pero doctor !!! Pasaron muchos años desde entonces… Hoy hay otra “acepción” del término. Para el caso podríamos decir “controversia”, es decir un “debate” sobre materias teológicas,políticas,literarias, etc. Y quién no se involucra ??? Solamente Kircher y Bergoglio… No !!! Yo tambien… Tambien pasaron muchos años desde Aristóteles hasta hoy… Y algunas “traducciones” de lo que ha escrito o dicho… Sólo debo recordarle, doctor, qué en áquella época (la de Aristóteles) la “homosexualidad” (entre comillas para que le agrade) era NORMAL… Nadies la condenaba… El concepto de “justicia” no se refiere a la “homosexualidad” o no…!!! Bien, doctor, usted debería cuidar (se) de otros “ismos”…!!! Porqué si vamos a hablar del “cristian-ISMO” o del “catolic-ismo” pues vamos a encontrar muchas “perlas” que no le van a agradar… Y menos aún “golp-ispo”, tan común en la Argentina…

orlandoeijo

Esta ley no es una ley canónica, nadie está metiéndose a legislar sobre religión, esta es una ley civil, que debe mirarse como tal. La iglesia tiene sus propias leyes, como la de que los curas pueden tener hijos pero no reconocerlos, de hecho nunca se los ha condenado por tenerlos ni el clero les ha pedido un ADN ante la duda, mientras no lo reconozcan, es decir, mientras que los bienes pasen a manos de la iglesia cuando el cura muera, el cura no será sancionado. Asimismo las monjas crían niños en institutos, uno se pregunta qué clase imagen de familia heterosexual da una monja a un niño, cuando se asemeja más a otra especie, las abejas, asexuadas que trabajan en una colmena. Este no es un problema por los niños, ni es un problema por la biología o la evolución. La iglesia ha librado acá una pulseada para demostrar que sigue teniendo poder sobre la sociedad, y la ha perdido. Aceptarlo, lo tiempos cambian y la sociedad avanza.

sebasduffy

Señor Grondona, es evidente que mi concepto de familia no concuerda ni con el de Ud. ni con “nuestro concepto de familia”.Para su informaión el mío esta compuesto por valores como el amor, el esfuerzo y la energía que cada persona invierte para integrar, educar y desarrollar a su hijo en una siempre compleja sociedad en constante cambio. Que garantía le da que un hijo se crie entre padres heterosexuales? Que garantía le da que se crie entre padres homosexuales? NINGUNA. La garantía esta dada por el compromiso que asuman esas personas de educar con paz, esfuerzo y amor a ese niño, mas allá de sus inclinaciones sexuales, religiosas, politicas o de que sean sopranos o tenores. Es un orgullo que este Pais a tan solo 25 años de haber sido gobernado bajo dictaduras hoy abra las puertas a nuevas ideas y posibilidades. Lo saluda Atte, SD.

nplopez

Es triste haber llevado esto al rango de “polémica”, donde una postura se asimiló totalmente con Bergoglio y la Iglesia Católica. Esto no es materia de Fe, es un hecho comprobable. La homosexualidad es una clara desviación del comportamiento o inclinación sexual de una persona. Las razones pueden ser varias, desde factores físicos (hormonales, p.e.), problemas psicológicos en la maduración, hasta elecciones mismas del individuo. Eso no quita que sea horrible su discriminación. Pero tampoco se puede soslayar que en la homosexualidad hay una desviación. Toda la conformación natural de los cuerpos del hombre y la mujer, en lo sexual particularmente, se orienta y está preparado para una relación heterosexual. Llamar “matrimonio” a ambos tipos de unión es mezclar todo. Y las consecuencias las veremos dentro de 10 años.

Los ultras españoles asesoran a la Iglesia argentina contra los gays

Jueves, Julio 15th, 2010

Los ultras españoles asesoran a la Iglesia argentina contra los gays
El debate en el Senado sobre el matrimonio homosexual divide al país en la calle

La aprobación del matrimonio homosexual en Argentina, que ayer se debatió en el Senado, ha provocado una auténtica convulsión en la sociedad del país. Al cierre de esta edición, los senadores permanecían inmersos en un tenso y ajustado debate. El jefe de los senadores oficialistas, Miguel Ángel Pichetto, confiaba en que el proyecto que pretende modificar el Código Civil para incluir este tipo de enlaces sería finalmente aprobado.

Mientras eso ocurría en la cámara parlamentaria, fuera, en la calle, las manifestaciones a favor y en contra del matrimonio gay se sucedían. La Iglesia asumió su cuota de protagonismo e intentó reunir fuerzas. En su ayuda acudieron desde España el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, y el responsable de la organización ultracatólica Hazte Oír, Ignacio Arsuaga.

Invitados como asesores para diseñar estrategias y hacer más efectivo el mensaje de la Iglesia a la sociedad argentina, Blanco tuvo un papel estelar como consejero en la manifestación convocada el pasado martes. A la marcha, cuyo lema era Los chicos tenemos derecho a mamá y papá. Matrimonio entre varón y mujer, acudieron decenas de miles de personas.

“El Gobierno está apoyando el proyecto de matrimonio para todas y todos”, sostuvo a su vez María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (FALGTB). “Aunque han dado libertad de conciencia a sus senadores, calculamos que votarán a favor la mitad de los parlamentarios de la coalición oficialista Frente para la Victoria (FPV)”, señaló Rachid.

Destruir el plan de Dios

Uno de los primeros en lanzar su grito de angustia por el matrimonio gay fue el cardenal primado de Argentina, el arzobispo Jorge Bergoglio. El prelado alertó, en una carta dada a conocer la semana pasada, contra “la pretensión destructiva al plan de Dios” que implica el proyecto legislativo. “Miremos a San José, a María, al Niño y pidamos con fervor que ellos defiendan a la familia argentina en este momento”, apuntó en la misiva. “Que ellos nos socorran, defiendan y acompañen en esta guerra de Dios”, concluyó Bergoglio.

No contento con esto, el arzobispo de la provincia de Córdoba, Carlos Núñez, suspendió en el ejercicio sacerdotal a un párroco favorable al matrimonio homosexual. El cura sancionado, Nicolás Alessio, se rebeló y anunció que el próximo domingo oficiará su misa. “Esta Iglesia está más preocupada por quién se mete en la cama de los argentinos que por la mesa de los pobres”, lamentó a la revista argentina Perfil.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, cargó con dureza contra la Iglesia y declaró que su comportamiento parece “de la época de las Cruzadas” y “remite a los tiempos de la Inquisición”.

Hasta 60 parejas quieren casarse en el Registro Civil

Argentina ha celebrado, hasta ahora, nueve matrimonios entre personas del mismo sexo. No ha prosperado, en cambio, ninguna de las anulaciones que en los últimos meses impulsaron algunos jueces contra las primeras bodas gays. La Justicia ha denegado a cuatro parejas la posibilidad de casarse, mientras que otras 60 ya han pedido turno en el Registro Civil para contraer matrimonio. En cualquier caso, la Corte Suprema podría aportar pronto su granito de arena, dado que se espera que en breve declare la inconstitucionalidad de los artículos del Código Civil que hasta ahora sólo reconocían el matrimonio entre “hombre y mujer”.

http://www.publico.es/espana/327915/ultras/espanoles/asesoran/iglesia/argentina/gays

La Plata: MARCHAMOS POR LA SEPARACION DE LA IGLESIA Y DEL ESTADO

Martes, Julio 13th, 2010

TODXS MARCHAMOS POR LA SEPARACION DE LA IGLESIA Y DEL ESTADO.

POR LA APROBACIÓN INMEDIATA DE LA LEY DE MATRIMONIO.

PORQUE NUESTRO CUERPO ES NUESTRO DESEO.

Por una ley que abre las puertas a otras, que mejoren la calidad de vida de todxs, el derecho al aborto seguro, libre y gratuito, ley de identidad de genero, caida de edictos, aplicación de la ley de educación sexual. Un avance que se da hoy y ahora, y del que tenemos que ser parte. Marchemos todxs juntos para decirle basta de meter el rosario en nuestras camas, son nuestros cuerpos y nosotrxs decidimos.

NOS JUNTAMOS EN PLAZA SAN MARTIN A LAS 17HS.

Fecha:
Martes, 13 de julio de 2010
Hora:
17:00 - 19:00
Lugar:
Plaza San Martín (7 Y 50), hasta la catedral y terminamos en Gobernación.

Laicismo: LA IGLESIA DE LA INQUICISIÓN, CENSURA A NICOLÁS ALESSIO

Martes, Julio 13th, 2010

En Córdoba, le prohíben dar misa a un cura que apoya el matrimonio gay

12/07/10 - 23:13

Se trata de Nicolás Alessio. En declaraciones a Clarín, había cuestionado con dureza la posición del cardenal Bergoglio. El arzobispado local le inició un juicio canónico. Y lo suspendió como párroco.

El arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez, inició juicio canónico al presbítero José Nicolás Alessio, quien se pronunció públicamente a favor del proyecto que consagra el matrimonio entre personas del mismo sexo y cuestionó con dureza la posición del cardenal Jorge Bergoglio.

Según informó la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), Ñañez, como medida cautelar, “le prohibió el ejercicio público del ministerio sacerdotal” a Alessio, de 52 años y párroco de San Cayetano en el barrio Altamira de la capital cordobesa.

Alessio había cuestionado con dureza las declaraciones de Bergoglio sobre el matrimonio gay. “Falta que pida que quemen gente”, aseguró en una entrevista con Clarín. El sacerdote, de acuerdo a la decisión, “no podrá celebrar públicamente la santa misa ni administrar los sacramentos de la Iglesia, y, por lo tanto, ejercer como párroco”.

“Luego de haber agotado todos los medios de solicitud pastoral para que el presbítero José Nicolás Alessio se enmendase y retractase públicamente de las declaraciones realizadas por él mismo a favor del presunto “matrimonio” entre personas del mismo sexo, contrariando la Enseñanza y el Magisterio de la Iglesia Católica, y habiendo el antedicho presbítero negado toda posibilidad de modificación de su obrar, ha decidido iniciar el proceso eclesiástico correspondiente en el Tribunal Interdiocesano de Córdoba”, expresó el arzobispado.

Se trata, añade Ñáñez, de “que toda actuación se realice conforme al Derecho eclesial vigente, estableciendo una medida cautelar en la que formalmente ‘le prohíbe el ejercicio público del ministerio sacerdotal’”.

http://www.clarin.com/sociedad/Cordoba-prohiben-misa-apoya-matrimonio_0_296970496.html

La Inquisición: LA CRUZADA DE BERGOGLIO CONTRA LA DEMOCRACIA

Domingo, Julio 11th, 2010

LA CRUZADA DE BERGOGLIO CONTRA LA DEMOCRACIA EL MARTES 13

La Inquisición

El martes 13 la Iglesia Católica saldrá en Cruzada contra la igualdad de derechos en el matrimonio, que el Senado tratará el miércoles 14. Bergoglio convocó a una “guerra de Dios”, invocando un supuesto orden natural, tal como se fundamentó la represión dictatorial el siglo pasado. El proyecto de Unión Civil, que sólo podría tratarse violando la Constitución, daría consagración legal a la discriminación y el desprecio y el estigma y suprimiría derechos hoy vigentes.

Por Horacio Verbitsky

El proyecto de ley de Unión Civil impulsado con el mayor sigilo por el presidente de la Iglesia Católica argentina, Jorge Bergoglio, procura restringir en virtud de la orientación sexual derechos que la Constitución y las leyes reconocen a todas las personas que viven en el país. La Unión Civil obraría así como un elemento de identificación de las personas a ser discriminadas, al estilo del triángulo rosa que debían utilizar los homosexuales en Alemania durante el gobierno nazi y que la Comunidad Homosexual Argentina ha estilizado en su distintivo. El proyecto, presentado en forma irregular y violatoria de los preceptos constitucionales sobre la formación de las leyes, constituye así una trampa: ofrece ciertos beneficios aparentes, que en asuntos previsionales, patrimoniales y sucesorios deben celebrarse mediante convenios separados como si se tratara de transacciones comerciales entre desconocidos, a cambio de la estigmatización de quienes se sometan en forma voluntaria a ese régimen de tipo inquisitorial. Incluso obliga a fijar un sitio de residencia común.

La guerra santa

Forma parte de la cerrada ofensiva del Episcopado Católico, dirigida al gobierno nacional pero que ataca a la institucionalidad democrática en su conjunto. La reforma a la ley de matrimonio civil dividió a todos los bloques y sólo forzando la realidad podría atribuirse sólo al oficialismo. El 25 de mayo, el Episcopado transmitió al gobierno nacional un pedido de amnistía firmado por los ex dictadores Jorge Videla y Benito Bignone, el sacerdote Christian von Wernich y un centenar de ex militares, marinos, policías, penitenciarios y agentes civiles de Inteligencia detenidos por su participación en crímenes de lesa humanidad. Como la entrega se realizó sin la nota de estilo que la acompañara, el Poder Ejecutivo devolvió la solicitud al Episcopado sin comentarios. En junio Bergoglio presentó un manifiesto opositor elaborado por Roberto Dromi, José Jaunarena y otros ministros de Menem, De la Rúa y Duhalde, que reclama autarquía para el Banco Central, eliminar retenciones a la soja, minimizar las políticas sociales, fundir Seguridad con Defensa y reprimir el conflicto social. Algunas de estas son políticas centrales de los gobiernos kirchneristas, pero otras constituyen consensos básicos de la democracia recuperada en 1983. Para explicar su oposición a la ley de matrimonio, el cardenal porteño dijo que se trataba de “una guerra de Dios” contra “el Padre de la Mentira”, ya que Satanás pretende destruir “el plan de Dios” y la ley divina, “grabada en nuestros corazones”. El vicejefe del gabinete de ministros a cargo de las relaciones parlamentarias y dirigente socialista Oscar González, rechazó esta posición “fundamentalista” que “irrumpe con inusitada violencia en el ámbito de la deliberación democrática y llama al odio entre los argentinos. Quien debiera estar predicando la paz y la tolerancia anda convocando a una guerra santa y a realizar actos políticos callejeros para presionar al Senado de la Nación”. El obispo de La Plata, Héctor Aguer, dijo el viernes que se trataba de una guerra cultural contra el catolicismo. Bergoglio y Aguer fueron los principales colaboradores del ex primado de la Argentina, Antonio Quarracino, quien en 1994 dijo que lesbianas y gays eran “una sucia mancha en el rostro de la Nación”, que debería encerrarlos en un ghetto, dentro del que podrían hacer lo que quisieran. La idea de una ley divina, estricta e inmutable, cuya interpretación sólo corresponde a una casta sacerdotal, y todo apartamiento de la cual debe ser punido como una subversión demoníaca del orden natural, está en la base de la represión dictatorial que con la bendición de la jerarquía católica destrozó a la Argentina entre 1976 y 1983.

Ocho años de vértigo

El primer proyecto de Unión Civil fue presentado en 2005 por la Comunidad Homosexual Argentina. A diferencia de la ley porteña sancionada en 2002, la elaborada por la CHA incorporaba todos los derechos (pensión, patria potestad compartida y adopción, herencia, beneficios previsionales y de obra social) para todas las parejas, con indiferencia del sexo de sus integrantes. Esta unión civil contemplaba una menor injerencia del Estado que en el matrimonio: no exigía la monogamia, ni regulaba la anulación del contrato por la existencia de ciertas condiciones físicas y de salud, pero no fue tratado por el Congreso. Dos años después la exigencia ya pasaba por la equiparación plena con el matrimonio heterosexual. Otros proyectos similares llevaron la firma de legisladores de los principales bloques. El proceso político se aceleró a partir de noviembre de 2009 por la sucesión de fallos judiciales que permitieron el matrimonio de varias parejas de hombres y otras de mujeres, en algunos casos previa declaración de inconstitucionalidad del artículo 172 del Código Civil que requiere que los contrayentes sean un hombre y una mujer. El 4 de mayo, por 125 a 109 y seis abstenciones, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Vilma Ibarra, que hoy integra el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, y de la socialista Silvia Augsburguer. Tanto las posiciones a favor como en contra cruzan el espectro político: 45 kirchneristas y aliados votaron a favor y 30 en contra, con 10 ausentes; 46 radicales y sus aliados del socialismo, el GEN y la Coalición Cívica Libertadora apoyaron la ley, pero 18 se opusieron, cuatro se abstuvieron y uno se ausentó. Sin embargo, la jerarquía católica decidió cuestionar al gobierno nacional y no a los otros partidos. Tanto esas sentencias como la sanción legislativa no establecen derechos diferentes según el sexo de quienes contraigan matrimonio. Tampoco obligan a la fidelidad ni la cohabitación. Durante el debate sobre la legislación de un estado laico, Ibarra aclaró que su proyecto no da derechos a adoptar a homosexuales y lesbianas, que ya lo tienen, dado que la ley de adopción no discrimina según la preferencia sexual, sino que coloca a esos chicos en igualdad con los demás. “Al no estar reconocido el coadoptante, no se les puede transferir una obra social ni pueden heredar o reclamar la pensión alimentaria de parte de ambos contrayentes. Si muere el adoptante, el niño queda huérfano porque no se reconoce legalmente a la pareja”. En el mismo sentido fue la brillante y valiente exposición de la librera Carolina Frangoulis, quien durante la audiencia senatorial realizada en la Legislatura de Tucumán dijo que ella, su mujer y el hijo de ambas no querían una ley de matrimonio homosexual sino de matrimonio igualitario, con los mismos derechos para todos.

La astucia de la serpiente

Durante la última reunión episcopal se discutió la estrategia contraria a la reforma. Bergoglio sostuvo la conveniencia de usar la astucia y no encerrarse en una negativa frontal que incluso pudiera provocar malestar dentro de su propia feligresía. Muchos creyentes de ese culto, incluso sacerdotes, señalan que la pareja heterosexual indisoluble es una creación cultural y que Jesús nunca condenó la homosexualidad, pero sí la hipocresía. Según el obispo porteño lo más conveniente era admitir la unión civil entre quienes no calificaran para el sacramento católico en razón de su sexo. En contra se alzó Aguer uno de cuyos auxiliares, Antonio Marino, quedó a cargo del lobby confesional sobre el Congreso. Cuando se pasó a votar, la posición de Aguer se impuso. Sin embargo, la táctica insidiosa de Bergoglio se abrió camino en el Senado, donde legisladores de distintos bloques dieron dictamen instantáneo de comisión a otro proyecto que consagra la unión civil pero privada de los principales efectos del matrimonio, tanto patrimoniales como previsionales, que desprotege a los hijos de la pareja, prohíbe la adopción y la fertilización asistida (derecho que hoy existe para todo ciudadano de cualquier orientación sexual) y consagra en forma explícita la discriminación y el desprecio: su último artículo establece una “cláusula de conciencia” por la cual cualquier persona, sea funcionario público o no, que “tuviere que intervenir en actos jurídicos o administrativos” vinculados con esta ley podría oponerse al trato con homosexuales. Para llegar a esta propuesta, fue necesario un subterfugio que circunvalara los artículos 78 y 81 de la Constitución que regulan el trámite de las leyes entre las dos cámaras del Congreso. Recibida la media sanción, la llamada cámara revisora puede aprobar el mismo proyecto, rechazarlo o introducirle adiciones o correcciones. Si lo aprueba, pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación, si lo rechaza no puede volver a tratarse hasta el año siguiente. En caso de que le introduzca adiciones o correcciones por mayoría, vuelve a la Cámara de origen, que sólo necesita la misma mayoría para convertirlo en ley. La Comisión de Legislación General, que el Grupo Ahhh… puso en manos de la senadora del Opus Dei Liliana Negre, obtuvo nueve votos para su dictamen de mayoría que aconsejó rechazar la sanción de Diputados (la propia Negre, el mendocino y la formoseña del Frente para la Victoria Rolando Bermejo y Adriana Bortolozzi de Floro Bogado; los radicales Ramón Mestre, José M. Cano, Mario Cimadevilla y José Roldán y la peronista opositora Sonia Escudero) contra seis del oficialismo y, en este caso también de Luis Juez que aconsejaron aprobarlo. Pero esa mayoría firmó al mismo tiempo un segundo dictamen, a favor de la unión civil, que incluyó en el mismo Orden del Día del miércoles 14. Su resultado es incierto, ya que los pronunciamientos conocidos son muy parejos y resta un número significativo de declarados indecisos. Pero de reunir mayoría para el rechazo el bloque clerical debería asumir ante la sociedad el haber frustrado por lo menos hasta 2011 el reconocimiento de derechos que según los sondeos de opinión pública gozan de amplio consenso. La astucia sugerida por Bergoglio consistió en que el segundo proyecto, de unión civil, se presenta como independiente del rechazado. Si reuniera la mayoría de los votos del Senado, podría pasar a Diputados este mismo año. Como señaló el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, en una nota al ingeniero Julio Cobos, esto transgrede la restricción constitucional ya que los seis proyectos de unión o contrato civil (de los senadores Bortolozzi de Bogado, Escudero, Juan Carlos Romero, Laura Montero, Luis Petcoff Naidenoff y Emilio Rached) se presentaron entre el 17 de mayo y el 5 de julio, cuando el Senado ya había recibido la sanción de Diputados. En sus fundamentos Bortolozzi admite que su proyecto propone una “solución intermedia” cuando “ya obtuvo media sanción la reforma” y Montero señala que el Senado debe actuar como cámara revisora del proyecto de la Cámara de Diputados. Lo mismo se planteó en todas las audiencias convocadas por Negre. El artículo 81 es inequívoco: si hay rechazo debe esperarse un año. Pasado mañana, en desafío a los efluvios del martes 13, el Episcopado lanzará sobre el Congreso todas sus huestes, para lo cual recurrirá al público cautivo que es el alumnado de las escuelas católicas, subvencionadas por un Estado generoso. Bergoglio envió una circular a párrocos, rectores y capellanes de iglesias convocándolos bajo el lema “Queremos mamá y papá”. Otro tanto harán los demás obispos en sus respectivas sedes. Un anticipo lo suministró el vicepresidente de la Iglesia, Luis Villalba, durante el Tedéum que ofició el 9 de julio en Tucumán. Luego de precisar su oposición a la igualdad en la ley de matrimonio, Villalba exhortó a “pasar de un modelo de conflicto a un modelo de convivencia armoniosa, respetando las diferencias” (sic).

Cuestión de derechos

Durante las sesiones de comisión, la senadora Negre seleccionó en forma cuidadosa a quiénes se permitía exponer su posición y asistir a las audiencias, y a quiénes no. La idea que defiende la Iglesia Católica es que la legislación civil debe subordinarse a los sacramentos de su culto, que se ajustarían por voluntad divina al supuesto derecho natural, conjunto de conceptos que el creador del mundo habría inscripto en la conciencia de cada ser humano. Hace apenas catorce décadas el Código Civil obra de Dalmacio Vélez Sársfield sólo reconocía el matrimonio religioso, de acuerdo con las normas del derecho canónico. La ley de matrimonio civil provocó un gran escándalo político en 1888, al separar la institución religiosa, regida por el derecho canónico, de la institución civil, tendiente a proteger derechos de las personas de acuerdo con las leyes que no dicta el papa de Roma sino el Congreso de la Nación. Hoy se percibe sin esfuerzo el absurdo de aquella situación en la que nadie podía casarse si no era católico. Pero todavía debieron pasar 66 años más para que el Congreso declarara que una sentencia judicial de divorcio podía devolver a las partes su capacidad para intentarlo otra vez. Esta reforma a la ley de matrimonio, sancionada por el Congreso en 1954, fue una de las causas para el golpe cívico-militar del año siguiente, promovido y organizado por la jerarquía católica. Esa ley, como la propia Constitución Nacional, fue anulada por un bendito decreto de facto. La discusión se reabrió en la segunda mitad de la década de 1980. Fue la Corte Suprema de Justicia la que destrabó el conflicto al declarar inconstitucional el artículo de la ley de matrimonio que prohibía su disolución y condenaba a la desprotección perpetua a casi una cuarta parte del total de las familias, llamadas monoparentales y a los hijos nacidos de uniones de hecho. Hasta el día de hoy la Iglesia Católica sólo reconoce como casadas a las personas que han pasado por el altar. También ahora varios casos de matrimonios prohibidos por el sexo de los contrayentes aguardan en la Corte Suprema.

Además del Código Civil, el matrimonio debe conformarse a normas de jerarquía superior, como los tratados internacionales sobre Derechos Humanos que autorizan a contraer matrimonio y constituir una familia y, desde la reforma de 1994 gozan de la misma jerarquía que la propia Constitución. El artículo 14 bis de la Constitución obliga al Estado a proteger a la familia y su artículo 19 protege la libre determinación de las personas para elegir su plan de vida, sin interferencia del Estado. En el reciente caso “Arriola”, la Corte Suprema de Justicia reconoció que las conductas privadas que no ocasionan peligro o daño a terceros se encuentran amparadas por ese artículo, ya que “el Estado no puede establecer una moral” sino “garantizar un ámbito de libertad moral” y no puede penar “conductas que son, justamente, el ejercicio de la autonomía ética que el Estado debe garantizar”, sino aquellas que afectan su ejercicio.

El matrimonio es la institución civil fundamental para el desarrollo de la personalidad y la protección de los derechos humanos de sus integrantes y no resulta admisible excluir a nadie de esos beneficios en razón de su orientación sexual, dado que de ello dependen los derechos previsionales, laborales, patrimoniales y sucesorios. Si además de los contrayentes se considera a los niños, están en juego los derechos a la adopción conjunta, a la adopción del hijo del cónyuge, huérfano de padre o madre; a recibir visitas, al usufructo conjunto de los bienes, para proteger a las niñas y los niños. Los principios de igualdad e igual protección ante la ley y de no discriminación contenidos en esos tratados internacionales han sido considerados fundamentales por la Comisión y por la Corte Interamericana ya que sobre ellos “descansa todo el andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional”. Según la Corte, estos principios obligan a los Estados a eliminar de su legislación cualquier disposición discriminatoria. La Comisión sostiene que todas las personas tienen los mismos derechos y deberes sin distinción de sexo. Sólo es admisible alguna restricción si puede fundamentarse en una necesidad social imperiosa y si satisface “un interés público imperativo” de una sociedad democrática. La jerarquía católica pretende que esa institucionalidad supranacional, que la Constitución ha convertido en ley suprema, se subordine a sus propias reglas dictadas por el obispo de Roma.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-149246-2010-07-11.html

La Iglesia del Vaticano, está disputando poder

Domingo, Julio 11th, 2010

Por Antonio Daniel Fenoy *

Decía Carlitos Cajade, hablando sobre la moral del capitalismo: “El capitalismo ha moralizado la sexualidad y sexualizado la moral”. Esto puede aplicarse a la Iglesia Católica, institución si las hay, funcional al neoliberalismo. La sexualidad ha sido siempre un tema complejo para la Iglesia Católica, que hasta el día de hoy navega en contradicciones muy notorias que no puede superar. El deseo, el placer, la construcción de identidad, la libertad, entre otros, son temas que a la institución eclesial se le escapan de las manos. La Iglesia necesita definir para controlar, dogmatizar para manipular y todavía no ha podido hacerlo en este asunto. Esto se ve claramente en el interior del clero y de muchas comunidades religiosas, en donde temas como el celibato, la pedofilia, la vida en pareja heterosexual u homosexual de muchos sacerdotes y religios@s o el papel de la mujer provoquen distintos y encontrados discursos. O en el peor de los casos, la hipocresía de un discurso eclesialmente correcto para que la jerarquía no moleste y una práctica opuesta que es la que los hace sujetos plenos y felices.

Frente a esto, el discurso oficial recurre sistemáticamente a la “ley natural” para intentar dejar sentados principios que niegan la evolución y la capacidad de construcción social de la que es capaz el ser humano o utilizando argumentos bíblicos y teológicos de una inconsistencia absoluta. Seguir diciendo que el matrimonio existe en orden a la constitución de una familia, la cual tiene como fin principalísimo la procreación, es negar el placer, el deseo y la realización de una pareja (sea ésta hetero u homosexual) como primer y principal objetivo del amor.

El obispo auxiliar de La Plata, Antonio Marino, envió a todos los sacerdotes una “Guía de preguntas y respuestas sobre homosexualidad” (¿no resuena el catecismo de las 100 preguntas?) en donde “define” lo que hay que sostener frente a la posibilidad de que se apruebe la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

La Iglesia está disputando poder. Esta es la clave de todo. El poder que da la interpretación de los símbolos. Que el término matrimonio sea ampliado a uniones entre personas del mismo sexo le quita el control de la situación y no tiene cómo manejarlo. Todo esto dejando de lado el proyecto inclusivo y liberador de Jesús de Nazareth, de respeto, convivencia y celebración de y con lo diferente, de un Reino para todos y todas desde y con los pobres. Ya perdió parte de ese dominio en la década del ’80 con la sanción de la ley de divorcio vincular (perdón, ¿se destruyó la familia como se pregonaba en ese tiempo?) y ahora lucha por conservar esa porción de poder usando muchos de los argumentos de esa época.

Es impresionante la pretensión de la Iglesia Católica de querer hegemonizar el pensamiento y negar la capacidad de criticidad y de construcción de la verdad con otros. Ya no sólo abarca “lo religioso” (donde tampoco es dueña de la verdad, recordemos simplemente el pasaje de Jesús con la samaritana), sino que quiere invadir lo público, donde simplemente es un actor más.

Bergoglio, Aguer y otros obispos que forman el “núcleo duro” del Episcopado argentino son el exponente del pensamiento de cristiandad, en el que el poder religioso está por encima del político. La base teórica de esto es la llamada “Doctrina de las dos espadas” del papa Bonifacio VIII (siglo XII), ya anticipada por Gelasio I en el siglo V, que sostiene que la Iglesia, depositaria y guardiana del poder de Dios, delega en el poder político lo “temporal” de ese poder, para ser ella la que guíe en lo “espiritual”.

No hay una sola manera de vivir el amor y de expresarlo sexualmente. Esta ley busca la igualdad de derechos y el crecimiento como sociedad en la convivencia y la inclusión. Los derechos no se plebiscitan. No podemos encerrar ni dogmatizar el amor, éste se expresa de múltiples maneras, en donde la única clave tiene que ser la de no dominar ni oprimir al otro.

La Iglesia Católica, que ha promovido la muerte, la tortura, el no permitir un pensamiento distinto, no tiene autoridad para esto. Seguramente tenga poder, pero no autoridad, porque su práctica, en la historia, como institución estuvo del lado de los poderosos y no de las minorías débiles. Hoy emprende una nueva cruzada, en donde se arroga el derecho de defender los fundamentos morales de la sociedad, de defender a Dios. Lo fundamental y paradigmático de esto es que Dios, en Jesús, está en el lugar que quiere: en el de las víctimas, de los desposeídos, de las minorías sin derechos, de los desaparecidos durante la dictadura, de los abandonados por el sistema y por la institución eclesial.

Durante las marchas que hagan, va a estar en la vereda de enfrente.

* Profesor de Teología. Coordinador del Seminario de Teología de la Liberación, Facultad de Trabajo Social. Ex sacerdote.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-149289-2010-07-11.html