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España: El Gobierno da carpetazo a la Ley de Libertad Religiosa

Martes, Agosto 31st, 2010

El Gobierno da carpetazo a la Ley de Libertad Religiosa
En Moncloa y en el PSOE se impone la tesis de que no es el momento de abrir un frente laicista y que además la norma no lograría la mayoría necesaria en el Congreso
IÑIGO ADURIZ
MADRID
Actualizado: 30/08/2010 09:06

José Luis Rodríguez Zapatero, en su visita al Vaticano en calidad de presidente de turno de la UE.

“José Luis Rodríguez Zapatero, en su visita al Vaticano en calidad de   presidente de turno de la UE.
Salvo un milagro de última hora, la prometida Ley de Libertad Religiosa se quedará en el cajón de las promesas incumplidas por el Gobierno. Tanto la Iglesia como la derecha política y mediática se han mostrado muy beligerantes contra el proyecto y en el Ejecutivo se ha impuesto la tesis de que no es el momento de trasladar este debate a la sociedad. “Es una ley de principios de legislatura”, explica a Público un miembro del Gobierno. Esta tesis está extendida no sólo en la Moncloa, sino también entre buena parte de la cúpula del PSOE.
El equipo de Zapatero no quiere que el debate sobre la religión en España origine una nueva polémica justo cuando se inicia un ciclo electoral: a las elecciones catalanas de otoño, seguirán en mayo de 2011 las municipales y las autonómicas en 13 comunidades. Ese proceso culminará en 2012 con las generales, siempre y cuando se agote la legislatura.
Pero, al margen de los intereses electorales, son varios los ministros que consideran que en España “no hay un conflicto de libertad religiosa, en todo caso habrá un problema por el Concordato” suscrito con el Vaticano en 1953 y que regula las relaciones del Estado con la Iglesia católica.
Según fuentes gubernamentales, la mayor parte del Ejecutivo tampoco ve factible que, en caso de que se inicie la tramitación de la nueva ley, esta finalmente pueda salir aprobada del Parlamento. La derecha, representada por PP, CiU y PNV, votaría en contra y la izquierda presionaría para cambiar un texto que consideraría insuficiente, a tenor del último borrador, bastante menos laicista que los anteriores. Fuentes de la Moncloa admitieron que el documento actual es bastante “pacato”, de forma que es probable que “despertara demasiados recelos a izquierda y derecha, y no contentase finalmente a nadie”.

No obstante, esas mismas fuentes no descartan que José Luis Rodríguez Zapatero decida en el último momento reactivar la tramitación de la ley como un gesto que, al final de la legislatura, pudiera movilizar el voto de izquierdas.
En esa misma línea, en la comisión permanente de la ejecutiva federal del PSOE hay quien considera que la tramitación de la ley permitiría precisamente a los socialistas hacer “un guiño al electorado de izquierdas”, descontento con los recortes sociales del Gobierno, explicaron fuentes del partido. No obstante, la mayoría de la cúpula socialista cree que “no es el momento” de iniciar el debate sobre la libertad religiosa porque “no hay ambiente” y porque se corre el riesgo de provocar tensiones en la opinión pública.

El último borrador
El grupo de trabajo encargado de elaborar el articulado de la Ley de Libertad Religiosa no se reúne desde marzo, explicaron a este diario fuentes conocedoras del proceso. El citado equipo, formado por responsables políticos y técnicos de los ministerios de Presidencia y de Justicia, se había reunido hasta entonces como mínimo con una periodicidad mensual.
El pasado mes de febrero, el grupo de trabajo había redactado un último borrador titulado Ley de Libertad de Conciencia y Religiosa, con 37 artículos. La propia denominación de la ley suscitó un serio debate. Al final se impuso la idea de que “la religión entra dentro de la libertad de conciencia”, por lo que se decidió incluir ese concepto más genérico en primer lugar.
En dicho borrador, los expertos respetaron algunas de las partes fundamentales planteadas al inicio de la elaboración de la norma. Así, el texto recoge la “neutralidad religiosa del Estado” para evitar que cualquier acción de las administraciones públicas pueda interpretarse como un apoyo hacia una u otra confesión religiosa.
El borrador también contempla un apartado sobre los símbolos religiosos. El proyecto establece que crucifijos católicos u otros símbolos de otras confesiones religiosas deberán ser retirados de los edificios públicos.

El papel de los cargos públicos
Respecto a la actuación de las autoridades, el texto redactado en febrero supedita la participación de los cargos públicos en actos religiosos a que esta se haga sin discriminación de confesiones. Así, si un alcalde decide desfilar en una procesión durante la Semana Santa católica, debería también participar en el ayuno islámico del Ramadán o en el Jánuca judío en el caso de que estas confesiones le cursaran una invitación.
Aunque el proyecto está paralizado, la última decisión sigue en manos del presidente del Gobierno. Si finalmente Zapatero decide reactivarlo, tanto en el Ejecutivo como en el PSOE dan por hecho “que la derecha se echará encima del Gobierno con todo tipo de acusaciones infundadas”. En ámbitos socialistas esta posibilidad se considera muy improbable. Para los más progresistas, sería una especie de milagro laico.

Una reforma rechazada por el PP
Tras cerca de tres décadas de vigencia de la actual Ley de Libertad Religiosa, en mayo de 2008 el Gobierno anunció su intención de revisarla para “avanzar en la condición de laicidad que la Constitución otorga al Estado”, dijo entonces María Teresa De la Vega. La medida, propuesta por ERC en 2006, había sido rechazada por el PP. Su responsable de Justicia, Federico Trillo, llegó a decir que la nueva ley podía ser un “pretexto” contra creencias como la católica.Para elaborar el nuevo texto, el Gobierno creó un grupo de trabajo que ha venido reuniéndose hasta marzo.

http://www.publico.es/espana/334140/gobierno/da/carpetazo/leyde/libertad/religiosa/version-imprimible

Los abogados del Bergoglio: Pedido judicial para que se anule matrimonio gay

Lunes, Enero 4th, 2010

Matrimonio de “desobedientes”

Un abogado vinculado con el nacionalismo católico presentó ante la Cámara Nacional en lo Civil un recurso para que se declare nulo el matrimonio entre Freyre y Di Bello. Y pidió que los esposos y la gobernadora Fabiana Ríos sean investigados por “desobediencia”.

El abogado reclamó que la Justicia secuestre el acta de matrimonio firmada en la ciudad de Ushuaia.

El casamiento de Alex Freyre y José María Di Bello fue un “verdadero escándalo” que está cerca de configurar delito de “desobediencia”, argumentó el abogado Pedro Javier María Andereggen al momento de presentar, sobre el filo de la feria judicial, un pedido de nulidad del matrimonio ya formalizado.

El abogado vinculado fuertemente a los sectores nacionalistas católicos de la revista Cabildo y la Asociación Cristo Sacerdote, entre otras agrupaciones, realizó el trámite ante la Cámara Nacional en lo Civil, a la que demandó que los flamantes esposos y la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, sean investigados penalmente por desobedientes. Andereggen, además, solicitó que la Justicia anule el matrimonio proceda a secuestrar “la partida y libreta”, aun cuando el segundo documento no existe porque el Registro Civil fueguino está en deuda con la entrega de libretas desde hace dos años.

La presentación, que hasta el momento es la primera, sostiene que Freyre, Di Bello y Ríos, al realizar la boda, obraron “en abierta violación a la medida cautelar” dictada el 1º de diciembre por la Sala E de la Cámara Civil nacional. “En tales condiciones, la desobediencia judicial resulta evidente y manifiesta por parte de los Sres. Alejandro Freyre y José María Di Bello”, porque Freyre sería parte de la causa judicial abierta en la ciudad de Buenos Aires y por lo tanto habría sido notificado de la suspensión de su boda.

La nueva demanda, sin embargo, es falaz al menos en ese término: la causa previa que refiere como impedimento no involucra a Freyre. Se trata, en realidad, según publicó este diario el 5 de diciembre, de la consecuencia de un pedido realizado el 17 de noviembre, y que la jueza María Rosa Bosio, del Juzgado Civil 92 había rechazado por improcedente (de la misma opinión fue la fiscal Raquel Mercante): Andereggen pedía la nulidad de la autorización de Seijas que posibilitaba el matrimonio, argumentando que esa magistrada no tenía competencia para revisar una cuestión de fondo relacionada con el Código Civil. Luego de que Bosio desestimara la demanda, Andereggen encontró aliados en la Sala E de la Cámara (integrada por los jueces Juan Carlos Dupuis, Fernando Racimo y Mario Calatayud), que el mismo 1º de diciembre, fecha del casamiento, dictó la medida cautelar y la notificó sin demoras al Registro Civil, mientras Freyre y Di Bello esperaban el inicio de la ceremonia.

En lo que a Ríos refiere, Andereggen solicitó que se inicie una investigación por desobediencia para determinar “si existe imputación de ese delito también a la gobernadora”. Los contrayentes y la funcionaria habrían violado, según entiende el abogado también conocido porque en 2004 pidió el cierre de la exposición antológica de León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta, la mismísima lógica. “Se extiende la demanda de nulidad planteada en estos autos, por lógica consecuencia, a este hecho nuevo, es decir al matrimonio celebrado en la ciudad de Ushuaia”, escribió Andereggen, quien pidió a la Cámara Civil que habilite la feria judicial para tratar su pedido de anulación del matrimonio.

Alex Freyre y José María Di Bello lograron convertirse en marido y marido el lunes 28 de diciembre, en la que fue la última boda de 2009 celebrada en Ushuaia. Lo consiguieron luego de que el Registro Civil fueguino les denegara el turno para casarse y, así, les diera pie a presentar un recurso jerárquico, en el que, por el camino administrativo, solicitaron la intervención del Poder Ejecutivo provincial. Ríos, tras un dictamen favorable de los abogados de la gobernación, firmó el decreto que autorizó la celebración del matrimonio, habida cuenta del fallo de Seijas, el planteo de inconstitucionalidad del impedimento, y una recomendación presentada por el Inadi.

Inicialmente, la pareja planeaba casarse en la ciudad de Buenos Aires el 1º de diciembre. En una decisión que sorprendió a propios y ajenos, el jefe de Gobierno Mauricio Macri no había apelado el fallo de la jueza porteña Seijas, por lo que ya había quedado firme y despejaba el camino para celebrar el matrimonio. Sin embargo, a horas del inicio de la ceremonia, un juzgado y la propia Cámara Civil del ámbito nacional decidieron suspenderla.

BENDITA SOJA

Domingo, Agosto 23rd, 2009

9/07/08

http://lomasnuevoolomasviejo-besuzzo.blogspot.com/


Por Horacio Verbitsky
El Grupo de Reflexión Rural, que orienta el militante de la resistencia peronista Jorge Eduardo Rulli, reveló que una rama de la Federación Agraria Argentina, en combinación con la transnacional Monsanto, introdujo el cultivo de su variedad transgénica en el país y que la Iglesia Católica tiene interés directo en el negocio. En el editorial de su programa Horizonte Sur que, pese a su posición hipercrítica hacia el gobierno, se sigue transmitiendo por Radio Nacional, Rulli recordó que desde la Central de los Trabajadores Argentinos, CTA, denunció a la Federación Agraria, a fines de la década pasada, “por haber multiplicado las primeras semillas de soja RR en combinación con Monsanto. En ese momento el secretario general de la CTA era Víctor De Gennaro. Ante la desmentida de Buzzi
el Grupo de Reflexión Rural emprendió una investigación en el archivo de la Federación Agraria. Allí descubrió que el negocio con las semillas de Monsanto lo había realizado AFA, “una rama de la Federación Agraria, en manos de los pro-chinos”. Es decir, de la fracción que conducen el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, y su vicepresidente y responsable del Partido Comunista Revolucionario, Juan Alberto Echeverría, con varias condenas por evasión fiscal. Rulli sostiene que “Buzzi lo sabía y nos podría haber evitado tanta búsqueda y esfuerzo”. El orientador del Grupo de Reflexión Rural también recordó que “hace ocho o nueve años”, durante un retiro cerrado de Caritas, le entregó en mano al obispo Jorge Casaretto
“una carpeta con evidencias científicas sobre los daños que la ingesta de soja ocasiona en el
desarrollo neurológico y hormonal de los niños”.
Por eso, el obispo “no puede ignorar las consecuencias de aquellos supuestos planes solidarios que implementaba la institución que presidía”.
Se refiere a los cursos que Caritas organizó en todo el país para incluir la soja en la dieta diaria.
Rulli también discutió el tema con el ingeniero
Eduardo Luis Serantes, presidente de la institución de beneficencia de la Iglesia Católica. “Me respondió con desplante que contaba con todo el respaldo de la Secretaría de Agricultura y del gobierno”, en la gestión de Fernando
de la Rúa. Rulli añade que Serantes sigue siendo presidente de Caritas y al mismo tiempo director de la empresa de agronegocios Cazenave y Asociados,
una consultora que brinda servicios agropecuarios a empresas exportadoras. También es responsable del fondo agrícola de inversión de Molinos y asesor de empresas agroindustriales y de servicios, como Dow Agro Sciences SA. En su publicación oficial Huellas de Esperanza Caritas anunció recetas de milanesas de soja y en las páginas interiores encomió los planes de “ayuda solidaria” organizados por las grandes empresas sojeras y un proyecto de fabricación de hamburguesas de soja en Entre Ríos, en colaboración con Aapresid, la Asociación de Siembra Directa, promotora del modelo sojero. En la semana previa al acto del 25 de mayo de este año en Rosario, Casaretto y Serantes recibieron en San Isidro al presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, quien les pidió ayuda para forzar al gobierno a una negociación. La respuesta fue la declaración del Episcopado que instó al diálogo, y que la Comisión de Enlace mencionó para explicar la suspensión del lockout patronal. Fue la primera declaración en muchos años en la que la conducción episcopal no mencionó el grave problema de la pobreza.,

Argentina: Pastores del orden

Lunes, Agosto 3rd, 2009

Romina De Luca (MOMARANDU)

Hace más de un año que se le dio sanción a la Ley 26.150, más conocida como “Programa Nacional de Educación Sexual Integral”. Se trata de un intento de reglamentar su enseñanza obligatoria desde el nivel inicial hasta el superior.

El kirchnerismo, una vez más, quiso hacer alarde de un supuesto progresismo en materia educativa.

La Iglesia católica reaccionó imponiendo sus condiciones y aprovechó para avanzar en su armado político y cultural. En primer término, bloqueó el tratamiento del tema. Cuando su salida se mostró inevitable, logró varios gobiernos provinciales tardaran en adherir al proyecto. Por último, y como instancia final, garantizó una ley a su medida. Como arma de combate, editó su propio libro de educación sexual. Más vale tarde… El texto legal establece, a modo genérico, el derecho de los alumnos a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos. La categoría “integral” implica que se entiende a la sexualidad como parte del ser humano y por lo tanto su tratamiento debe darse en todas las etapas y fases de la vida. La ley sólo formula lo que podríamos llamar declaraciones de principios, donde indica la necesidad de transmitir conocimientos pertinentes, precisos y confiables sobre los distintos aspectos de la sexualidad.

Al mismo tiempo se fomenta la promoción de conductas “responsables” para la prevención de problemas de salud sexual y/o reproductiva. Para su implementación se dispuso todo el tiempo del mundo. El Ministerio de la Nación dispone de un plazo mínimo de 180 días para la elaboración de los contenidos curriculares que las provincias deben tomar como base para luego elaborar sus propios contenidos. A tales efectos, conformó una Comisión Interdisciplinaria, que estuvo más de seis meses paralizada. A su vez, se previó una implementación “gradual y progresiva, con un plazo de hasta cuatro años” (artículo 10º). No obstante, estos puntos resultan menores frente al famoso artículo 5º. En éste, se dispone que los contenidos de enseñanza deberán estar en consonancia con los “idearios” de cada comunidad educativa. Tal como sospechará el lector, este punto abre la puerta para que las escuelas religiosas elaboren sus propios proyectos.

Este artículo no aparece en la ley por “gracia divina”, sino que responde a las presiones políticas del clero. Veamos algunos ejemplos significativos. Por la gracia del señor En la Ciudad de Buenos Aires, durante el año 2004, la Legislatura trató el proyecto de “educación sexual”. Allí, la Iglesia libró una batalla para lograr que cada escuela privada pudiera elaborar su propio proyecto educativo.1 Si bien este objetivo puede parecer “defensivo”, en realidad equivale a una cobertura legal para que los sacerdotes operen ideológicamente.

Para llevar adelante su propuesta, el clero se valió de los legisladores macristas.2 La organización clerical ACIERA expresó que Mauricio representaba la concepción de la “educación sexual basada en los valores del reino de Dios” con la familia como principal actor.3 Para ambos, la enseñanza sexual debería ser una tarea privativa de la familia en tanto ella constituiría el agente educador natural; además debería impartirse a partir del séptimo grado. Así, el proyecto PRO se limitaba a proponer talleres de formación y orientación para padres y docentes.4 En diciembre de 2004, la sesión dedicada al tema terminó en escándalo cuando las dos partes, oficialismo y oposición, no dieron quórum.

En ese momento, el futuro jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri operó para que sus legisladores no votaran el proyecto K.5 Sin embargo, finalmente el proyecto se aprobó con la inclusión del polémico artículo 5° de la ley nacional, que en este caso, llevó el número 8º, en 2006. Luego de la sanción, ambos “contendientes” (el kirchnerismo y el macrismo) se felicitaron.

La Provincia de Buenos Aires aprobó un proyecto de educación sexual obligatoria en todos los niveles, en 2004. Sin embargo, éste no prosperó puesto que la Iglesia logró que fuera vetado por Felipe Solá. Hoy día, la Provincia no ha avanzado aún en la promulgación de ningún proyecto. Producto de la discusión de 2004, sólo posee un programa piloto que se aplica en 75 escuelas. Todavía no se sancionó una ley específica para el conjunto de la provincia y solamente se han introducido algunos contenidos en otras materias como “construcción de ciudadanía”. Adriana Puiggrós, la otrora “progresista”, tuvo un alineamiento poco ambiguo: “hay contenidos mínimos, en función de la libertad de conciencia, hay un margen de libertad para que las escuelas elijan”.6 Es decir, pretende obstaculizar todo avance contra el clero.

En Córdoba, el Ministro de Educación, Eduardo Mundet, declaró, a fines del 2006, que no se implementaría la Ley durante el 2007, porque los docentes, según él, no estarían aún “capacitados”. Recién en octubre del corriente año se incorporaron dos documentos de base para la discusión sobre los contenidos.7 La concreción del proyecto aparece como algo remoto. Similar es la situación de Chaco.8 En la provincia de Julio Cobos, el “ladero” de Cristina, tampoco se avanzó demasiado. La ministra de Educación, Emma Cunietti, se reunió con los referentes del Consejo de Educación Católica (CONSEC).

Allí, la Iglesia, en la voz del padre Augusto Baracchini, sostuvo que no se oponía a la Ley, pero que ésta debía propugnar el sexo “con amor”.9 “Amor”, esconde, en el lenguaje clerical, la obligación del matrimonio.

En Corrientes directamente se desconocía el asunto. Hasta agosto, la provincia no había adherido a la Ley Nacional. Aquí también la Iglesia demostró una gran capacidad militante: el obispo Carmelo Giaquinta llamó a la desobediencia civil contra la nueva ley.10 Por su parte, el Centro de Investigación y Capacitación Social, de orientación católica, desarrolló distintas actividades promoviendo una sola voz: el Estado no debe olvidarse de la familia.11

Entre Ríos merece un capítulo aparte. La ley 9.501, que incorporaba la educación sexual, fue sancionada tempranamente: en el 2003. Pero, el gobernador Jorge Busti, junto a la Iglesia, impidió su ejecución. Al punto tal que, en 2005, sectores laicos iniciaron una campaña para interpelar al gobernador.12 La Iglesia respondió con un contragolpe y se encargó de recolectar 15.000 firmas que fueron presentadas a la cámara de senadores para que se revisara el proyecto original.13 Exigía que se incorporaran una serie de reformas: reconocimiento de los padres como principales educadores de sus hijos, eliminación de las menciones de género y de toda alusión al problema de los embarazos no deseados y, por último, el rechazo a la participación de profesionales de la salud y de ciencias sociales en la elaboración de los contenidos. En el mes de agosto, sin debate, las modificaciones fueron aprobadas.14 Por su parte, el proyecto K tampoco resulta progresista y evidencia sus limitaciones. No sólo por la presencia de cláusulas que habilitan a las comunidades religiosas a enseñar lo que quieran sino también porque un debate serio sobre la sexualidad no se debería limitar a la resolución individual de los problemas. El aborto libre y gratuito como opción debería aparecer en la agenda.15 Sin embargo, no aparece en ningún lado y en su reemplazo se ofrece la vasectomía, es decir, la mutilación.

El reino de las tinieblas

La Iglesia no sólo resistió los embates, sino que tomó la ofensiva editando su propio manual de educación sexual: Educación para el amor.16 Allí, se imparten las directivas educacionales a directivos, docentes y padres.17 Bien, veamos cómo se entienden la sexualidad allí. El manual explica la cuestión como una forma positiva si va unida a los principios morales de la familia patriarcal jerárquica cristiana y destinada a la procreación. Para la juventud se pregona el pudor, la virginidad y la castidad.18 En un libro presentado como orientador sobre educación sexual, uno esperaría que se desarrollaran temas básicos en la materia, tal como postulan, “científicamente”. Sin embargo, la concepción aparece como una obra de creación divina, mágica. Ella sería el primer objetivo primero de la mujer-madre tal como María, en tanto, “la femineidad se manifiesta y se revela hasta el fondo, mediante la maternidad” (p. 30 y 108). Así, el rol de la mujer en la sociedad se subordina a mera parturienta. La única forma “normal” de familia es la patriarcal. Las otras formas son “no modélicas”, que el señor acoge sólo por su divina gracia y capacidad de perdón (p. 53-54 y 72). Es decir, los homosexuales deberían pasar su vida (y la eternidad posterior…) en penitencia. El SIDA aparece en el mismo punto en el que se desarrolla la homosexualidad (p. 30). No hay que ser muy suspicaces para advertir la relación que se traza entre ambos. En relación a los métodos anticonceptivos, se presentan sus peligros en lugar de sus beneficios. En todo caso, y como última instancia, se avalan los métodos naturales que, como todos sabemos, tienen una efectividad más que dudosa.

La Iglesia propone así una visión mística del mundo y de la sexualidad. Se encarga de negar el carácter placentero del sexo y lo reduce a la procreación dentro de la familia patriarcal. No debería llamarnos mucho la atención. Encarnando la justificación general de las relaciones de explotación, machaca sobre dos puntos: la familia y el sufrimiento o lo que es lo mismo, el orden y la explotación.

El kirchnerismo ha intentado realizar algunas tibias reformas de tipo progresista, en particular en materia cultural. Sin embargo, como podemos observar, la Iglesia ha logrado elaborar una respuesta contundente. Ha organizado sus fuerzas no sólo para obstaculizar los tímidos proyectos presidenciales. Para ello estableció alianzas con sectores de la derecha argentina, pero también con gobernadores oficialistas, como Felipe Solá o Jorge Busti. Asimismo, no se limitó a obstaculizar el programa K, sino que tomó la ofensiva ideológica, como organización cultural que es. En ese sentido, elaboró los contenidos y las herramientas para difundirlo, algo que el oficialismo no hizo. La “acometida” K se mostró sumamente endeble, revelando dos cuestiones. En primer lugar, al vitalidad de la Iglesia como partido político. En segundo, la debilidad del armado cultural educacional kirchnerista. En el momento en que necesitaba expropiar políticamente a las fuerzas que brotaron del Argentinazo, Kirchner se animó a desafiar ideológicamente a la Iglesia, llegando a amagar con la despenalización del aborto como táctica electoral. La profundización del reflujo libra a la pareja presidencial de tales avatares, como la presidenta acaba de confirmar, y deja a la educación a merced del avance clerical.

Notas:

1) Ley nº 2.110, sancionada el 12/10/2006, BOCBA Nº 2569 del 20/11/2006. http://www.cedom. gov.ar

2) Fue impulsado por Jorge Enríquez, Santiago de Estrada y Juan Carlos Lynch y recibió en la Cámara el despacho por minoría.

3) ACIERA: Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, está conformada por diez mil quinientas iglesias. Documentos emitidos el 05, 16 y 25 de noviembre de 2004. www.aciera. org/declaraciones/educacionsexual.doc

4) Véase www.diariodegestion.com.ar/index.php/jorgeenriquez/ 2006/06/08

5) Diario La Nación, 15/10/2004 www.lanacion. com.ar

6) Declaraciones del 10/07/2007 en www.abc.gov.ar

7) Véase www.cba.gov.ar

) Ley nº 5.811 más conocida como Ley Dumrauf.

9) “Estamos de acuerdo con una educación integral, y la sexualidad es una faceta importante. Además la iglesia en sus escuelas hace muchos años que esta dando educación sexual, pero como algo integral planteando dos morales, una objetiva y otra subjetiva. Sobre la primera es que trabajamos, planteando un ideal de sexo con amor, porque últimamente se ha vaciado el amor del sexo” en: http// weblog.mendoza.edu.ar

10) Ver: www.corrientesonline.com/2005/11/07/

11) Ver: http://cicsoboletin.blogspot.com/2007/08

12) Ver: www.cronistadigital.com.ar, 21/05/2007

13) www.larepublicadigital.com.ar

14) Véase www.mujereshoy.com

15) Véase Rosana López Rodríguez: “Maternidad y Barbarie”, en El Aromo, nº 17, diciembre de 2004.

16) Conferencia Episcopal Argentina: Educación para el amor. Plan General y Cartillas, Buenos Aires, CEA, 2006.

17) Idem, p. 5.

18) Recuperan los principios fijados por el Papa Juan Pablo II en la Familiares Consortio, nº 37, en Ibidem, p.11.

Romina De Luca es integrante del Grupo de Investigación de Historia de la Educación Argentina – CEICS

http://www.argenpress.info/2009/08/argentina-pastores-del-orden.html

Salta, Educación religiosa: Padres presentarán un amparo contra la educación religiosa

Domingo, Junio 14th, 2009

Hicieron denuncias en el INADI y ahora irán a la Justicia

Padres presentarán un amparo contra la educación religiosa

A una niña de 9 años sus compañeros le impidieron compartir una mesa porque “ella no come el pan de Cristo”. La madre le reclamó el hecho a una docente, que le habría contestado que “los judíos tienen sus propias escuelas”.

Sábado 13 de Junio de 2009 Salta

Un grupo de padres presentará durante la próxima semana una acción de amparo contra el dictado de las clases de educación religiosa en Salta, por considerar que “esta tarea educativa en las escuelas, prevista en la ley de educación aprobada en las cámaras legislativas, viola normas y derechos constitucionales”.

Así lo informó la representante del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) en Salta, Verónica Spaventa.

La titular del organismo fue quien recibió en primer lugar las denuncias de padres que sintieron que a sus hijos se los discrimina, y hasta que son “relegados” durante las horas en que se imparte religión en las escuelas.

Caso testigo
Eso sucedió con una pequeña de 9 años que concurre a una escuela pública de la capital provincial. Mientras sus compañeros reciben educación religiosa, ella debe sentarse sola y “hacer oraciones” , aseguraron sus tutores.

Eso ya de por sí no le garantiza a mi hija la educación alternativa que se supone incluyó la ley para no discriminar por el culto. Me duele mucho y lo peor de todo fue cuando un grupo de sus compañeros le impidieron compartir la mesa con ellos, aduciendo que mi nena no comía del pan de Cristo” , denunció con alto grado de indignación la madre de la menor.

“Mi hija llegó muy mal a casa por lo que le había pasado” , contó la mujer. De acuerdo con su relato, le realizó una solicitud a la docente para que hablara con el alumnado y les transmitiera la pluralidad de cultos y creencias que rige en nuestro país.

Ante esta situación, la maestra obligó a la menor a denunciar a los compañeros que la habían “discriminado”, exponiendo así aún más a la niña a una difícil y penosa situación.

Judíos con escuela

Uno de los relatos que más llama la atención entre todas las denuncias de quienes se acercaron hasta la delegación local del INADI es el de una madre del interior provincial que, ante la negativa a que su hija concurra a clases de religión, fue citada por una autoridad del establecimiento educativo.
Al exponer su punto de vista y dada la notoria posición inflexible de la docente, la mujer recurrió a un parangón: “¿Y si mi hija fuera judía, la obligarían a estudiar el catecismo?”, preguntó. “No, porque los judíos tienen sus propias escuelas” , habría respondido la maestra ante la mirada atónita de la madre.

Mis hijos nunca sufrieron discriminación, pero los hacen esperar en el pasillo, solos. Si no es eso los mandan a la biblioteca para que sus compañeros estudien religión” , contó una mujer que envía a sus tres hijos de 11, 8 y 7 años a una escuela pública de la zona norte de la ciudad.

Otros padres

La denuncia de esta mujer fue acompañada por el relato de muchos de los padres consultados, que coinciden en señalar que, si bien en las escuelas no se obliga a los chicos a estudiar religión, no existen otras actividades para que desarrollen en ese tiempo libre, como música o plástica.

Aunque no pudo ser confirmada por este medio, distintos padres aseguraron que en la falta de personal radicaría uno de los principales problemas que se afronta por estas horas. Según dejaron entrever, desde el Ministerio de Educación se habrían nombrado tres veces más docentes especializados en religión que maestros de música o plástica.

“Quién me garantiza la seguridad de mis hijos mientras están solos en el pasillo? ¿ Y si entra un hombre y les hace algo? Yo no puedo estar para nada tranquila con esto que está sucediendo” , señaló la madre de los tres niños de la zona norte, al tiempo que
aseguraba “no ser paranoica, sino realista al plantear este tipo de situaciones que se están presentando desde comienzos de año”.

Las bases de la nueva ley que
se está poniendo en práctica

Desde el Ministerio de Educación dieron a conocer algunos de los puntos que se tuvieron en cuenta a la hora de aprobar la educación religiosa obligatoria.
Desde la cartera se señaló que “en la mayoría de las escuelas públicas salteñas, desde hace muchos años, se incluye la educación religiosa, situación a la que se ha buscado darle calidad constitucional con la reforma de la Carta Magna de la Provincia, en el año 1986.

Ese año se incluyó el artículo 48, cuyo inciso octavo expresa, textualmente, que los padres y en su caso los tutores, tiene derecho a que sus hijos reciban en la escuela pública la educación religiosa que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Educación sostiene que se debe recordar que Argentina es signataria, en
tre otros documentos internacionales, del protocolo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que fue la base para el funcionamiento de la CIDH (Convención Interamericana de Derechos Humanos).

“Ese protocolo dice, en su artículo 12, que toda persona tiene derecho a la
libertad de conciencia y de religión. Este derecho implica la libertad de conservar su religión o sus creencias, o de cambiar de religión o de creencias, así como la libertad de profesar y divulgar su religión o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en público como en privado”.

Consultado sobre las posibles acciones del INADI contra el Gobierno, el ministro del área, Leopoldo Van Cauwlaert, señaló que no se expedirá “sobre una cuestión que no está todavía consumada”, en clara referencia a las posibles denuncias contra la cartera
que conduce.

Hay más casos, pero nadie denuncia

La delegada local del INADI,Verónica Spaventa, informó que, desde la sanción de la ley de educación provincial, muchos padres se acercaron hasta esa repartición para manifestar su malestar con la norma o para denunciar discriminación religiosa.
“Son muchos los que están en desacuerdo con esta ley, pero son pocos los que se animan a ir a la Justicia”, precisó la delegada.

De acuerdo con lo explicado por Spaventa, muchos padres prefieren no hacer público su reclamo para evitar exponer a sus hijos.

“Por el solo hecho de no estudiar religión mi hijo ya es diferente a sus compañeros y eso se lo hacen notar en la escuela. Si hago la denuncia lo expongo aún más” , denunció una madre que debió enviar una nota explicando los motivos por los que su hijo no estudiaría religión.

“Eso también está mal.Nadie tiene que dar explicaciones de por qué no va a asistir a la clase de religión” , reveló Spaventa, para quien con la simple notificación de la no concurrencia a la clase de religión debería bastar.

Qué dice la norma

La ley de educación provincial establece:

ARTÍCULO 8º inc. l) Garantizar que “los padres y en su caso los tutores tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban en la escuela pública la educación religiosa que esté de
acuerdo con sus propias convicciones” , en cumplimiento del Artículo Nº 49 de la Constitución de la Provincia de Salta.

ARTÍCULO 28º inc. ñ) Brindar enseñanza religiosa, la cual integra los planes de estudio y se imparte dentro de los horarios de clase, atendiendo a la creencia de los padres y
tutores. quienes deciden sobre la participación de sus hijos o pupilos. Los contenidos y la habilitación docente requerirán el aval de la respectiva autoridad religiosa.

http://www.eltribuno.com.ar/

Salta: Polémica por la incorporación de la religión en las escuelas

Domingo, Febrero 1st, 2009

Domingo, 1 de Febrero de 2009
POLEMICA POR LA INCORPORACION DE LA RELIGION EN LAS ESCUELAS DE SALTA
Con la cruz, la pluma y la palabra
Se dicta tanto en las escuelas públicas como privadas, aunque sean laicas. La asignatura lleva calificación y los chicos deben rezar antes de entrar a clases. Salta se sumó así a otras provincias con educación religiosa. Y el debate ya trascendió la provincia.
Por Mariana Carbajal

http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090201/notas/na17fo01.jpg
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En las escuelas primarias públicas de Salta los alumnos tienen que rezar antes de entrar a clase. En algunas, incluso, hay pequeños altarcitos con ofrendas. La educación religiosa es una materia obligatoria tanto en establecimientos públicos como privados –aun en los que se definen como laicos– y la asignatura lleva calificación. En la mayoría de los casos los contenidos que se imparten son los del catecismo y quien los dicta es una docente egresada del Profesorado de Ciencias Sagradas Monseñor Tavella, un instituto de formación religiosa que depende de la curia y cuya “finalidad es formar a los estudiantes como asistentes pastorales y dirigentes católicos”, según se enuncia en su página web institucional.

El gobernador kirchnerista Juan Manuel Urtubey podría haber puesto fin a semejante resabio colonial pero, en cambio, acaba de promulgar una flamante ley de educación provincial –que el mismo gobierno impulsó– que mantiene como obligatoria la enseñanza religiosa en el nivel primario y que destaca la participación primordial de la Iglesia Católica como una de las responsables de orientar las acciones educativas. La normativa genera polémica.

Consultado por este diario, el ministro de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, dijo que le habría gustado “una propuesta más republicana”.

La secretaria general de Ctera, Estela Maldonado, la cuestionó en duros términos (ver aparte).

Ya hay denuncias en la delegación local del Inadi de un grupo de unos 180 padres que la rechazan.

“Es un sistema que discrimina. Mis hijos hacen la mímica del rezo todos los días para que no les digan nada”, señaló a este diario Alejandra Glik, una de las denunciantes, cuyos tres hijos concurren a una primaria en la localidad de Vaqueros, pegada a la capital salteña. El gobernador defiende la obligatoriedad de la enseñanza religiosa: “La Constitución provincial la establece”, dijo a este diario. Además, agregó, es “una realidad de tiempo inmemorial” en Salta.

La ley fue sancionada por el Senado salteño a fines de diciembre. Retoma el texto de la Constitución provincial que en su artículo 49 sostiene que los padres y en su caso los tutores “tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban en la escuela pública la educación religiosa que esté e acuerdo con sus propias convicciones”. La flamante normativa, en su artículo 28, inciso “ñ”, obliga a las escuelas primarias a brindar enseñanza religiosa dentro de los horarios de clase, atendiendo a las creencias de los padres y tutores, que decidirán sobre la participación de sus hijos o pupilos. El mismo inciso aclara que “los contenidos y la habilitación docente requerirán el aval de la respectiva autoridad religiosa”.

La presidenta del Inadi, María José Lubertino, le envió una carta a Urtubey en la que le advirtió que su aplicación atentará contra el derecho a la libertad de conciencia, previsto en la Constitución Nacional, que incluye el derecho a no profesar ninguna religión. La delegación local del Inadi, además, emitió un extenso dictamen que oportunamente envió a la Legislatura, durante el debate parlamentario, donde señala que diversos instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por el país incluyen la libertad de tener creencias teístas, no teístas y ateas, así como el derecho a no profesar ninguna religión o creencia.

La gobernación argumenta que podrán retirarse del aula los hijos de quienes rechacen la asignatura. “La obligación es de la escuela de tener oferta de educación religiosa, no del chico de cursar religión”, señaló Urtubey a Página/12. “La familia del chico puede resolver que estudie determinada religión, no sólo la católica, o que no estudie religión y chau, se termina la historia”, añadió.

La gobernación asegura que los contenidos no se centrarán en el catolicismo. Pero pocos lo creen teniendo en cuenta el fuerte peso que históricamente ha tenido la jerarquía católica en esa provincia, al punto de que, por ejemplo, logró que nunca se reglamente ni se aplique la ley de salud sexual y reproductiva, que establece la distribución gratuita de anticonceptivos, entre ellos, preservativos, entre otros objetivos.

Según relatan diversas fuentes consultadas por este diario, es raro encontrar que la materia, que ya se venía dictando, no se centre en el catecismo católico. También es complejo implementar un sistema por el cual los alumnos se retiren del aula. Y en tal caso, quedarían expuestos como “diferentes”, advierten algunos padres como Pablo Moraga. Su hijo, de 8 años, concurre a una escuela privada de la ciudad de Salta, la Dante Alighieri, un colegio inscripto como laico, pero en el que se enseña como materia curricular “religión”, dado que la anterior ley de educación Nº 6829/95 ya la estipulaba como una asignatura del plan de estudios.

A mediados de año, mientras se empezaba a discutir el proyecto de reforma educativa redactado por el Ministerio de Educación provincial, Moraga hizo una denuncia ante la delegación salteña del Inadi. “De una interpretación textual de la norma, pareciera que como padres tenemos derecho a optar atendiendo a nuestras creencias. Sin embargo, en realidad, en las jornadas diarias de clases en el colegio, tal opción no es atendida, pues en el boletín de calificaciones se registra la materia ‘religión’ y se inserta la nota de calificación correspondiente, impartiéndose con una señorita catequista orientaciones o principios de valores hacia el bien común, pero que trasuntan la religiosidad católica. Entendemos que en estas circunstancias queda materializado el acto discriminatorio”, señala la denuncia. Moraga tiene una empresa de tecnología informática en la ciudad de Salta. “Con la nueva ley, que volvió a convalidar la obligatoriedad de la enseñanza religiosa, sentimos una profunda agresión a nuestra manera de vivir y concebir el mundo. Y nos vemos obligados a que en el mejor de los casos nuestro hijo se levante y se retire de clase como el diferente, lo cual genera una situación de discriminación. En mi caso soy ateo, pero mi señora es a-religiosa. Por eso no enseñamos a nuestros hijos en ninguna religión, y es un atropello que sea el Estado el que decida imponernos creencias ajenas a nosotros”, dijo Moraga a Página/12.

Viviana Broglia es profesora de Genética en la Universidad Nacional de Salta. Tiene dos hijos, de 7 y 9 años. Fue una de las 180 personas, entre madres y padres de alumnos de distintas escuelas públicas salteñas, que a mediados de año hicieron una presentación en la Secretaría de Derechos Humanos del gobierno provincial, rechazando la enseñanza religiosa obligatoria. “No tuvimos ninguna respuesta. Entonces llevamos nuestra denuncia al Inadi –contó a este diario–. El problema es que es un tema que ni siquiera se discute: se da como una imposición dogmática”, consideró. Sus hijos van a la escuela René Favaloro, de la localidad de Vaqueros, a unos seis kilómetros de la ciudad capital. En estos momentos el cargo de maestra de religión está vacante, de modo que en el último año los niños no tuvieron la polémica asignatura, pero de todas formas podrían nombrar a una maestra y tener que cursarla, aclaró Broglia. “Si fuera la enseñanza de los principios de todas las religiones, con una visión más tolerante, tal vez se podría aceptar, pero en la práctica sucede que les dan catecismo, y las docentes se forman en el Instituto Monseñor Tavella, de la curia”, agregó.

Alejandra Glik también firmó la denuncia que llegó al Inadi. Es empleada administrativa. Tiene tres hijos, de 6, 8 y 11 años, que concurren a una escuela pública. En su caso no quiere que sus hijos reciban la materia de ninguna manera. “En segundo grado, mi hijo mayor me pidió no ir a las clases de religión. Venía la Semana Santa y estaban viendo la crucifixión de Cristo y tenía pesadillas. Pedí a las autoridades del colegio que lo dejaran salir de clase en esa hora, pero me dijeron que no se podían hacer responsables de él fuera de clase porque no tenía a dónde ir. Para los hijos de familias no religiosas es muy difícil tener la materia. Es un sistema que los discrimina. A la mañana rezan junto con la izada de la bandera. Mis hijos hacen la mímica del rezo para que no les digan nada. Entre los padres que firmaron la presentación muchos cuentan que hay maestras que rezan cuando les dan la copa de leche, en algunas escuelas hay altarcitos en las aulas, o las maestras los obligan a escribir una oración al empezar el día de agradecimiento a la Virgen, por ejemplo”, describió Glik, en diálogo con Página/12.

http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/sociedad/3-119311-2009-02-01.html

Sanjuana Martínez

Domingo, Mayo 18th, 2008

Fuente: Wikipedia

Sanjuana Martínez es una periodista mexicana nacida en 1963 en Monterrey, Nuevo León, México, acreedora al Premio Nacional de Periodismo 2006 (México) y al premio de periodismo Ortega y Gasst edición 25 en 2008. Lleva 21 años en el periodismo. Estudió en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León en Nuevo León, México.

Realizó estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Ha investigado asuntos relacionadas con la defensa de los derechos humanos, violencia de género, actividad terrorista y crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos y Europa. Ha trabajado para Diario de Monterrey, Canal 2 de Televisa Monterrey y la revista Proceso. Para la revista Proceso fue la corresponsal por 15 años en Madrid.

Ha cubierto los fenómenos migratorios de Europa y el norte de África. Recorrió la frontera entre Estados Unidos y México para ofrecer los pormenores de la tragedia cotidiana de los migrantes mexicanos. Como corresponsal cubrió las distintas crisis de la iglesia católica y se adentró en los delitos de pederastia cometidos por el clero, que han estremecido los cimientos de la Santa Sede. Es autora del libro: “Manto púrpura. Pederastia clerical en tiempos del cardenal Norberto Rivera Carrera” (Editorial Grijalbo).

El Comité para la Protección de los Periodistas con sede en Nueva York documentó y denunció las amenazas de muerte que la periodista ha recibido a raíz de sus investigaciones en torno al cardenal Norberto Rivera Carrera y los delitos de abusos sexuales de sacerdotes en México.[1] La organización Reporteros Sin Fronteras incluyó su caso en un informe.

Con respecto a las denuncias realizadas contra Rivera Carrera se tratan de calumnias y demostró con documentos y fotografías, donde el religioso no se encontraba en México.[2] Pero existe documentación en los tribunales de Los Ángeles, California, donde el arzobispo primado de México Norberto Rivera Carrera pide (en lenguaje cifrado mencionando “un problema” del sacerdote Nicolás Aguilar) la aceptación del sacerdote (señalado en 2007 en la corte de Los Ángeles por pederastia) de aceptarlo en la diócesis de California al cardenal Roger Mahoney. La corte de Los Ángeles emitió el pago de 660 millones de dólares a las víctimas de pederestía, la más alta en la historia de los Estados Unidos de América y del mundo. Sólo el sacerdote Nicolás Aguilar habría abusado de 26 niños en California y anteriormente de 60 niños en México

. El cardenal Roger Mahoney se disculpó ante las víctimas y comentó que el hecho era “pecado y un crimen”. El sacerdote Nicolás Aguilar viviría oculto entre Puebla y Morelia.[3]

Actualmente desarrolla su labor periodística en W Radio, el periódico La Jornada y publica los viernes su columna “A bocajarro” en el periódico Milenio diario de Monterrey.

Obras

Ha publicado los libros

  • “La cara oculta del Vaticano” (Plaza y Janés)
  • “Si se puede. El movimiento de los hispanos que cambiará a Estados Unidos” (Grijalbo Mondadori)
  • “Prueba de fe, la red de cardenales y obispos en la pederastia clerical” (Planeta, octubre de 2007)
  • Es coautora de los textos: “Un día sin inmigrantes” (Grijalbo Mondadori)
  • “Voces de Babel” (Alfaguara)
  • “Manto púrpura. Pederastia clerical en tiempos del cardenal Norberto Rivera Carrera”, 2007, (Editorial Grijalbo Mondadori)

Premios y distinciones

  • Premio Nacional de Periodismo 2006 (México)
  • Premio Ortega y Gasset otorgado por el periódico El País al “Mejor Trabajo de Investigación” de la versión 25 de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo. Este premio viene en el mundo de habla hispana lo que el Premio Pulitzer de habla inglesa.[4]

Referencias

A 80 años del nacimiento del Che en Rosario

Sábado, Mayo 17th, 2008

Fuente: Rosario 3

Homenajes a 80 años del nacimiento del Che en Rosario

La ministra de Cultura provincial dio detalles de cómo se celebrará en la ciudad el natalicio de Ernesto Guevara. Recitales, talleres, ponencias y el descubrimiento del Monumento del Che son algunas de las actividades
El 14 de junio de 1928, Ernesto Guevara nacía en Rosario. Ochenta años después, la ciudad decidió celebrar este acontecimiento luego de que se convirtiera en un personaje clave de la historia latinoamericana por su protagonismo en la Revolución Cubana junto a Fidel Castro.

A pesar de que Guevara no vivió en Rosario, el hecho de que nació sobre este lado de la orilla es motivo suficiente para sentirlo “de acá”. Es por eso que el Municipio puso en marcha una serie de actividades que tendrán lugar ente el 12 y el 15 de junio y que transformarán la ciudad en un imán para quienes deseen reivindicar la figura del Che o bien, tan sólo deseen ser protagonistas de la reivindicación hacia su persona.

“El 13 de junio será la inauguración en el Teatro El Círculo”, comenzó a dar detalles Chiqui. “Van a estar presentes Osvaldo Bayer, Fernando Birri y el cubano Miguel Barnet”, detalló. El 14 de junio se inaugurará la estatua de Ferrari construida con llaves de todo el mundo. Se trata de una obra de bronce de 4 metros de altura y de 3 mil kilos que será ubicado en inmediaciones de la vieja Estación Central Córdoba, en el parque Hipólito Yrigoyen, por Bv. 27 de Febrero.

En tanto, el 15 de junio habrá un recital en el Monumento a la Bandera con la presencia de Jaime Ross, Juan Carlos Baglieto, Vicente Feliú y León Gieco.

“Festejamos la cuna, la ciudad que lo vio nacer, es un enorme argentino”, reflexionó González. “Estamos celebrando su cumpleaños en lugar de su muerte. Nació como mito a todas las formas de la historia y el arte se ha ocupado tanto de él que es imposible obviar al Che”, reflexionó.

También habrá foros, como el de centrales sindicales y movimiento obrero, organizado por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), encuentro de solidaridad con Cuba con alcance internacional y un encuentro Internacional de Cátedras del Che.

El Dr. Mario Bunge será investido como Doctor ”Honoris Causa”.

Sábado, Abril 26th, 2008

Fuente: Facultad de Derecho de la UBA

El próximo 28 de abril a las 18.30 hs tendrá lugar en el Aula Magna de nuestra Facultad el acto por el cual el Dr. Mario Bunge será investido como Doctor “Honoris Causa” de la Universidad de Buenos Aires.

La laudatio será pronunciada por el Dr. Eugenio Bulygin. Posteriomente, el Dr. Bunge dictará su lección magistral de investidura sobre “El enfoque sistémico del delito”.

Al concluir la actividad, se ofrecerá a los presentes un vino de honor.

Se solicita confirmar asistencia a relainst@derecho.uba.ar ó al 4809-5690

El Dr. Mario Bunge es Licenciado en Ciencias Físico-matemáticas recibido en la Universidad Nacional de La Plata. En 1952, se doctoró en la misma universidad. Obtuvo quince doctorados y cuatro profesorados honorarios.

Fue catedrático de Física en las Universidades de Buenos Aires, La Plata, Temple y Delaware. Enseñó filosofía en Argentina, Uruguay, México, EE.UU., Alemania, Dinamarca, Suiza y Australia. Es miembro de la Royal Society of Canada, Institut International de Philosophie, Académie Internationale de Philosophie des Sciences, American Association for the Advancement of Science, Academia Nacional de Ciencias (Argentina), Academy of Humanism, y otras sociedades académicas. Actualmente ocupa la Cátedra Frothingham de Lógica y Metafísica en la universidad McGill, de Montreal.

Ha publicado investigaciones originales en física atómica y nuclear, matemática aplicada, sociología y filosofía, y fundamentos de la física, biología, psicología, sociología y política científica. Es autor de más de 40 libros y casi 500 artículos en una docena de lenguas. Su principal libro científico es Foundations of Physics (1967). Su principal obra filosófica es Treatise on Basic Philosophy (8 tomos, 1974 - 1989) que comprende sus propias teorías sobre ontología, semántica, gnoseología, epistemología y ética.

En 1982 recibió el premio Príncipe de Asturias en Humanidades y Comunicación, y en 1986 fue galardonado en nuestro país con el Premio Konex en la categoría “Lógica y Teoría de la Ciencia”.

Pepe Rogriguez: Los pésimos ejemplos de Dios (Según la Biblia)

Sábado, Marzo 15th, 2008

Fuente: Pepe Rodriguez

Introito brevísimo

Vaya por delante que este libro está escrito en coautoría. El 90 % del texto es la palabra de Dios en estado puro, esto es, tal como se recoge en la Biblia, y el resto son simples comentarios de un pobre autor al que el Altísimo sólo dotó de sentido común, pero no de fe.

Si a algún lector no le gusta su contenido, que dirija sus protestas ante el autor de la Biblia, ya que este escritor no le ha cambiado ni una palabra a lo que los representantes autorizados de Dios certifican que dijo.

Escribir este libro no tendría ningún sentido si la Biblia se considerase una colección de textos inconexos procedentes de antiguas leyendas mesopotámicas y egipcias, y de tradiciones orales de pastores nómadas incultos —en relación al nivel que tenían la mayoría de las sociedades con las que se relacionaron y coexistieron— que, tras muchos siglos de remiendos y añadidos fueron recogidas, ampliadas y reelaboradas por «profetas» y clérigos muy listos al servicio de los intereses políticos, encubiertos bajo reformas religiosas, de reyes ambiciosos como Ezequías (1) o Josías (2). Pero no, tal como veremos más adelante, la Biblia es la palabra de Dios y él es el único inspirador-autor de todo lo que contiene esa colección de libros tan disparejos.

Me perdonará el lector el atrevimiento de confesar, de entrada, que el sentido común con el que Dios me creó y los conocimientos que el Altísimo ha puesto a mi alcance (3) me inclinan a pensar que nada hay de divino en la más humana de las obras. ¿Pero quien soy yo para llevarle la contraria a unos dos mil millones de cristianos que creen a pies juntillas que la Biblia la escribió Dios? Nadie, claro; ya me lo han dicho algunos católicos muy irritados a causa de otros libros míos; textos que aunque no han visto ni leído sí han repudiado preventivamente. ¡Qué cómoda es la fe de esa gente! ¡les evita leer montañas de libros —los míos no son los únicos que rechazan, ni mucho menos— al tiempo que les hace sentirse seguros y orgullosos poseyendo como capital más preciado todo lo que ignoran!

En esta ocasión, sin embargo, no cometeré la torpeza de cuestionar lo fundamental de la Biblia. Si unos dos mil millones de creyentes dicen que es la palabra de Dios, sea pues así. No se hable más. En todo este libro aceptaré sin la menor duda que cada uno de los textos, ejemplos, leyes, actos, conductas… que aparecen en las páginas de la Biblia son la palabra y la voluntad de Dios, la expresión de su carácter y la transmisión de sus enseñanzas más principales a través de los actos que confesó haber realizado directamente y de los que avaló, secundó y bendijo en los protagonistas bíblicos que el Altísimo escogió expresamente para llevar a cabo cada uno de sus planes para el mundo.

Para bien de los lectores, ante la eventualidad de que mi impericia natural para analizar lo sobrenatural —causada por la falta de fe que Dios me dio como cruz personal— me lleve a ver en los relatos bíblicos enseñanzas algo diferentes a las que dicen hallar doctos prelados y pastores de afamado prestigio entre su grey, y que, en consecuencia, acabe por sumirles en el error, en este libro se ha tomado la precaución de suministrar en todo momento la auténtica y genuina palabra de Dios, reproducida siempre en medio de un contexto generoso y literal, a fin de que cada cual pueda juzgar por sí mismo el contenido de los capítulos y de los versículos bíblicos aquí transcritos y, al mismo tiempo, pueda aquilatar la mesura o desmesura de las conclusiones —siempre discutibles— a las que llegó este autor.

Con todo, siempre consuela saber que las llamas del infierno pasaron ya de moda y, por el momento, no son la eternidad que aguarda a quienes no acatan la visión monocolor de la dogmática oficial. Así al menos lo dejó dicho el papa Wojtyla en agosto de 1999, cuando, tras regresar de sus vacaciones, en una audiencia semanal, declaró que «las imágenes utilizadas por la Biblia para presentarnos simbólicamente el infierno, como un horno en llamas o un estanque de fuego donde reina el rechinar de dientes, deben ser interpretadas correctamente. El infierno es la situación de quien se aparta de modo libre y definitivo de Dios». Pero ni este autor ni sus lectores pretendemos hacer tal cosa ¿cómo apartarnos de Dios si en todo este libro no haremos más que leer su palabra directa y eterna dándola por cierta?

Cualquier lector sensato podrá acusarme de insensato por tomar en su literalidad los relatos bíblicos, y le sobrará razón para ello, pero la cuestión no es si este autor ha descendido o no en la escala evolutiva sino el hecho de que, de modo expreso e intencionado, se ha prestado a hacer lo mismo que practican dos mil millones de creyentes, pero sin hacer trampas.

Me parece una indecencia intelectual y moral usar partes de la Biblia —a menudo meros fragmentos de un versículo— para tomarlos por «palabra de Dios» merecedora de adoración, mientras que la inmensa mayoría de los escritos bíblicos, incluso el contexto de las citas elegidas —que frecuentemente contradicen el significado dado a la mismas— se ignoran a sabiendas, o se reducen a letra profana tildándolos de poesía, metáfora, historia, tradición… Claro que la Biblia es todo eso, además de un compendio reelaborado y maquillado de mitos paganos muy diversos y bien conocidos, pero ¿por qué debe tomarse por «palabra de Dios» una parte de un párrafo y despreciar el resto considerándolo como mera paja o decorado? La dogmática católica y cristiana, tal como se verá más adelante, obliga a creer que cada palabra de la Biblia procede de Dios mismo… aunque los exegetas autorizados recortan y retuercen esa «palabra de Dios», que es inmutable —dicen—, por donde les da su santísima gana.

Cuando uno se ha leído la Biblia varias veces y con espíritu analítico, no puede menos que darse cuenta de que es el más contradictorio de los libros, ya que a cada afirmación en un sentido se le puede encontrar otra o varias en sentido contrario ¡y todas realizadas por el mismo Dios, claro está!

Es bien conocido el mandato divino que Dios le dio a Moisés dentro del decálogo y que podemos leer, por ejemplo, en el Deuteronomio: «No matarás» (Dt 5,17) (4).

Pero resulta que el mismo Dios, unos capítulos después, y también bajo forma de ley que recibió Moisés, impuso para su cumplimiento que: «Si un hombre tiene un hijo rebelde y desvergonzado, que no atiende lo que mandan su padre o su madre (…) sus padres lo agarrarán y llevarán ante los jefes de la ciudad, a la puerta donde se juzga (…) Entonces todo el pueblo le tirará piedras hasta que muera» (Dt 21,18-21).

Y, sin pretender ser exhaustivos, ese mismo Dios, un poco antes, en Números, le ordenó al mismísimo Moisés: «”Apresa a todos los cabecillas del pueblo y empálalos de cara al sol, ante Yavé; de ese modo se apartará de Israel la cólera de Yavé” (…) Yavé le dijo entonces a Moisés. “Ataca a los madianitas y acaba con ellos (…)» (Nm 25,1-17).

¿No matarás? ¿Palabra de Dios? ¿Cuál es la palabra de Dios? ¿La que prescribió no matar? ¿La que legisló que debía matarse a los hijos desobedientes sólo por serlo? ¿La que ordenó matar brutalmente por empalamiento y exterminar a todo un pueblo? En todos los casos fueron mandatos directos de Dios a Moisés, dados para su cumplimiento inexcusable.

¿Por qué razón debe hablarse sólo del primer mandato divino y callar sobre los otros? ¿Dónde está escrito que las cientos de miles de muertes que relata la Biblia, y que el propio Dios se adjudicó como obra personal, fueron una especie de broma, o de tradición histórica exagerada, y que lo único que legisló Dios fue el «no matarás»? O Dios dijo todo eso y más, o no dijo nada de nada. Los creyentes piensan que Dios dijo todo lo que aparece en la Biblia. Bien. Pues punto en boca…

Sólo que, si puede tomarse por divina, literal, cierta e imperativa la frase citada, «no matarás» —así como otras muchas con notable fama entre la grey—, la decencia intelectual y moral de la que antes hablaba obliga a tomar también por tales al resto de palabras, frases y mandatos que, según Iglesias y exegetas, se contienen en la Biblia por ser, precisamente, la depositaria de la palabra cierta, fiable e inmutable de Dios.

En el próximo capítulo volveremos sobre este particular. Aunque antes, por si los lectores no lo conocieren, introduciré unos pocos datos muy básicos acerca de la Biblia, sobre su formato y sobre sus muchas y variadas versiones.

Algunos datos básicos previos sobre la Biblia y sus diferentes versiones

La palabra Biblia procede del término griego que significa “libros”, un plural que indica que no se trata de un libro sino de una colección de muchos libros, que varían en número, títulos y hasta en versículos en función de ser una Biblia hebrea, católica o protestante.

Del griego biblía, libros, se originó el latino biblia. El nombre deriva del soporte en el que se escribían esos textos, que eran rollos de papiro denominados biblos (por ser importados de la ciudad fenicia de Biblos). La colección de rollos de papiro, o libros, conteniendo los diversos textos que la conforman, fue denominada, en la propia Biblia, como Escritura o Escrituras, aunque en el Nuevo Testamento también fue citada como Santas Escrituras (en Rom 1,2).

El paso de ser considerada una colección de libros, en plural, al de tenerla por un solo libro, tal como se considera hoy a la Biblia, se debió a que teológicamente quiso verse en esos textos tan diversos una sola unidad de proyecto y redacción «que revela una conducción inteligente, que no dejó de operar durante los más de mil años de su redacción». Comúnmente se tiene a Juan Crisóstomo (347-407 d.C.) como el primero que usó el término Escritura en el sentido singular y unitario recién citado.

Las sagradas escrituras del judaísmo actual se dividen en tres partes, Torah o Ley (5 libros), Profetas (21 libros) y Escritos (13 libros) y, obviamente, no incluye la colección del Nuevo Testamento. La forma y composición actual del canon judío se atribuye a Esdras (c. 458 a.C.).

La Biblia católica y ortodoxa —siguiendo la tradición de la Septuaginta, la primera traducción al griego del Antiguo Testamento, realizada en el siglo III a.C.— incluye libros que no figuran en el canon hebreo, tales como Tobías, Judith, Sabiduría, Eclesiástico y I y II Macabeos y añade fragmentos importantes al libro de Daniel, al de Ester y al de Jeremías, son los textos etiquetados como deuterocanónicos. En total, la Biblia católica contiene 73 libros (46 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento).

La reforma protestante de Lutero (siglo XVI) limitó la Biblia a los libros del canon hebreo, aunque conservaron los añadidos del canon católico en otra categoría, bajo la denominación de apócrifos.

Resulta obvio que los libros de la Biblia no fueron escritos en el actual formato ni en el orden que guardan los textos actualmente. El idioma original de los textos del Antiguo Testamento fue el hebreo, aunque algunas partes de Esdras o Daniel se redactaron en arameo. El Nuevo Testamento se escribió en griego. Lo que queda de los soportes materiales más antiguos es apenas nada (5), y los libros actuales proceden de traducciones, de traducciones, de traducciones…

La actual división de la Biblia en capítulos y versículos no procede tampoco de los textos originales, ya que se debe al inglés Stephen Langton, erudito bíblico y arzobispo de Canterbury, que, hacia el año 1200, unificó, revisó y reformó los sistemas de división más antiguos (la división del Antiguo Testamento en versículos se originó en el siglo VI o VII). La Biblia más antigua conocida que incorpora las divisiones de Langton fue publicada en 1231.

El concepto «testamento» que sirve para denominar las dos divisiones de la Biblia cristiana —Antiguo Testamento y Nuevo Testamento—, deriva del latín testamentum, que fue la traducción adoptada para la palabra griega diutbeke, que en la práctica totalidad de la Septuaginta significa “pacto” (aludiendo al pacto jurídico entre Dios y su pueblo otorgado a Moisés en el desierto). Hacia finales del siglo II, entre los círculos cristianos comenzó a extenderse el uso de una nueva denominación para ambas colecciones de libros: palaia diatheµkeµ (Antiguo Testamento) y kaineµ diatheµkeµ (Nuevo Testamento). Al traducir al latín los textos griegos, autores como Tertuliano dieron a diatheµkeµ el sentido de instrumentum —documento jurídico— y también el de testamentum, que prevaleció a pesar de no ser un término exacto ni correcto.

En el ámbito católico y fundamentalmente en España, la lectura de la Biblia jamás ha sido propiciada desde las autoridades eclesiásticas, antes al contrario. Así, por ejemplo, ya en fecha tan temprana como el año 1223, un edicto del rey Jaime de Aragón prohibió leer las Sagradas Escrituras en lengua romance y daba un plazo de ocho días a cualquiera que poseyera alguna traducción —probablemente realizada por albigenses— para que la entregara a su obispo para ser quemada.

Esa prohibición, que afectó al pueblo llano y le sumió en la ignorancia bíblica hasta hace bien poco —una falta de cultura que ha propiciado que, incluso hoy, la inmensa mayoría de los católicos no hayan leído jamás la Biblia directamente—, no impidió traducciones al castellano tan notables —y elitistas— como la que se considera la primera versión castellana conocida de la Biblia completa, la llamada Biblia alfonsina, traducida desde la Vulgata latina y concluida en 1280 bajo demanda y protección del rey Alfonso X el Sabio.

Le siguieron otras muchas versiones, entre las que destacamos la llamada Biblia del rabino Salomón, fechada en 1420 y que sólo tradujo el Antiguo Testamento. La Biblia del duque de Alba, concluida en 1430, tradujo también el Antiguo Testamento bajo el auspicio del rey Juan II de Castilla. En la ciudad de Ferrara, en 1553, se tradujo al castellano el Antiguo Testamento para uso de los judíos españoles allí desterrados, es la que se conoce como Biblia de Ferrara. La muy notable e importante Biblia del Oso, también conocida posteriormente como de Reina-Valera, fue traducida por Casiodoro de Reina, un monje del convento de san Isidoro del Campo (Sevilla) que se hizo protestante y publicó su versión bíblica en 1569, en Basilea (Suiza). La primera versión castellana completa de la Biblia acometida por un sacerdote católico fue la de Felipe Scío de San Miguel, obispo de Segovia, publicada en 1793, en Valencia, y traducida desde la Vulgata bajo encargo del rey Carlos IV.

Han sido muchas las versiones al castellano que surgieron a partir de la publicación autorizada por la Iglesia católica de la obra de Scío —como la conocida versión que lleva el nombre de Torres Amat, obispo de Barcelona, traducida desde la Vulgata y publicada en 1825—, todas intentan aportar algo nuevo, ya sea un lenguaje o una estructura discursiva más comprensible para el lector moderno, o mejoras en la traducción de ciertos pasajes merced a nuevos conocimientos académicos, pero a pesar de las fuentes originales que casi todas las versiones se arrogan, la comparación de más de una veintena de versiones castellanas sugiere que hay bastante más plagio de las traducciones castellanas clásicas del que los autores modernos están dispuestos a reconocer.

La diferencia más fundamental entre las diversas versiones bíblicas reside, precisamente, en todo aquello que no es Biblia, esto es, en la exégesis, en los comentarios, anotaciones e interpretaciones de los textos.

Esa exégesis, pretendiendo orientar y situar al lector —cosa que muchas veces logra, y es de agradecer—, lo que busca realmente es mantener su capacidad de comprensión cautiva dentro de estrechos márgenes doctrinales, a fin de que determinados versículos no se tomen en su sentido literal y con su valor contextual —que es el único histórico e indiscutible— sino que se perciban y asuman tal como cada tradición religiosa posterior, muy interesadamente, forzó y manipuló para así poder construir y justificar decenas de creencias absolutamente ajenas a la Biblia, pero impuestas como fundamentadas en ella. Esa manipulación grosera de textos bíblicos es particularmente evidente en algunas versiones católicas, entre las que la traducción de Nácar-Colunga alcanza cimas gloriosamente patéticas (6).

En todo caso, dado que no existe “la traducción”, que no hay una versión que sea un referente indiscutible, para escribir este libro se ha trabajado con una amplia variedad de traducciones de la Biblia —en concreto doce, a las que se suman diferentes revisiones de las mismas, además de la Torah, según versión de la Universidad de Jerusalén, y la Septuaginta, en versión de Guillermo Jünemann—, que a menudo debieron compararse entre sí a fin de comprobar y confirmar el sentido de palabras o versículos más o menos abstrusos; y con no menor frecuencia se ha tenido que acudir a obras de referencia como el Strong’s Hebrew and Greek Dictionaires, y a otros diccionarios bíblicos especializados —como los de Barclay; Bruce, Marshall y Millard; Hitchcock; Vine, Unger y White; etc.—, para asegurarse de que la traducción castellana se correspondiese con los conceptos originales usados en los textos hebreos o griegos disponibles, cosa que no siempre sucede debido a los frecuentes maquillajes ideológicos que salpican las versiones bíblicas.

Las versiones bíblicas consultadas para escribir este libro han sido las siguientes:
— Biblia Latinoamericana. Traducida por Ramón Ricciardi y Bernardo Hurault y publicada en 1972, en Madrid, por las editoriales San Pablo y Verbo Divino. La versión usada aquí es la de 1995. En Latinoamérica se la considera como la mejor Biblia a efectos pastorales, siendo de lectura fácil y amena. Por su calidad, pero también en recuerdo de la injusta persecución fascista que sufrió (7), la hemos tomado como el texto de referencia para este libro.

— Biblia de Jerusalén. Traducida por los dominicos de L’Ecole Biblique de la Ciudad Santa, bajo la dirección de José Ángel Ubieta, y publicada en 1966 como Edición Española de la Biblia de Jerusalén. Es una más que excelente versión aceptada a nivel interdenominacional. La versión usada aquí es la de 1976; en formato digital se ha usado la de 1998, editada por Desclée.

— Nueva Biblia Española. Traducción directa de los idiomas originales realizada por Luis Alonso Schökel y Juan Mateos. Se trata de una versión católica con lenguaje claro y moderno publicada en 1975. La versión usada aquí es de la de 1990, publicada por Ediciones Cristiandad.

— Santa Biblia. Esta traducción, conocida como de Reina-Valera, fue denominada inicialmente Biblia del Oso. Su autor, Casiodoro de Reina, monje del convento sevillano de san Isidoro del Campo, realizó la que fue la primera traducción al castellano de toda la Biblia desde de el hebreo, arameo y griego. Se editó en Basilea en 1569. La primera de sus muchas revisiones la hizo su compañero Cipriano de Valera y se publicó en Ámsterdam en 1602. Las versiones que hemos usado aquí son, en papel, la de 1960 y 1995, publicadas, respectivamente, por Sociedades Bíblicas en América Latina y Sociedades Bíblicas Unidas, y en formato digital las versiones de 1865, 1960, 1989, 1995 y 2000.

— Sagrada Biblia. Traducción hecha por Eloíno Nácar y Alberto Colunga, publicada en Madrid, en 1944, por la Biblioteca de Autores Cristianos. Fue la primera versión católica de la Biblia tomada directamente de las lenguas originales, aunque siguieron en buena medida la traducción y sintaxis de la versión de Reina-Valera. La versión usada aquí es la de 1979, publicada por Edica.

— Biblia de las Américas. Revisión de la versión Reina-Valera publicada en 1986 por The Lockman Foundation; tiene dos revisiones posteriores, 1995 y 1997, y una versión en español latinoamericano denominada Nueva Biblia de los Hispanos, publicada en 2005. Aquí hemos usado las últimas revisiones de ambas versiones.

— Santa Biblia Nueva Versión Internacional. Traducción directa de las lenguas originales realizada por un amplio equipo de expertos hispanohablantes bajo la dirección editorial de Luciano Jaramillo, y publicada por la International Bible Society en 1973. La versión usada aquí es la de 1984.

— Dios habla Hoy. Versión popular e interconfesional publicada por Sociedades Bíblicas Unidas en 1979, fue traducida, desde los idiomas originales, por un amplio equipo, en el que participaron expertos protestantes y católicos, coordinado por Eugenio A. Nida.

— Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Traducción realizada por la Watchtower Bible and Tract Society (Testigos de Jehová) en 1961. La versión usada aquí es la de 1967.

— Sagrada Biblia. Traducción de Félix Torres Amat publicada en Madrid, en 1825, bajo la autoría de Torres Amat, obispo de Barcelona, aunque en realidad fue hecha por el jesuita Miguel Petisco, que se basó en la Vulgata latina de san Jerónimo (siglo IV). La versión usada aquí es la de 1928, publica por Apostolado de la Prensa.

— King James Version of the Bible. Esta versión fue publicada en 1611 y fue la principal Biblia de los protestantes de habla inglesa hasta el siglo XIX. Aquí hemos usado la versión digitalizada en 1992 por David Turner, del Illinois Benedictine College, para la biblioteca virtual Project Gutenberg.

En cualquier caso, cada lector puede usar y revisar la versión o versiones de la Biblia que crea más conveniente, ya que, en lo fundamental de cada relato, y en lo que atañe a los textos bíblicos citados en este trabajo, no hay diferencias insalvables entre unas traducciones y otras.

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Notas:

(1) Ezequías subió al trono de Judá hacia el año 715 a.C. y reinó unos 29 años. Para recuperar la autonomía de su país y reforzar su identidad tras su vasallaje ante Asiria, emprendió una profunda reforma religiosa con la ayuda de redactores como el profeta Isaías —creador, entre otros aspectos fundamentales, de las bases del mesianismo davídico (Is 11,1-2)—, arrogándose legitimidad en base a las leyes y textos de la fuente bíblica denominada sacerdotal, que fue redactada para la ocasión —e introducida entre los textos de Génesis, Éxodo, Levítico y Números— y que es la responsable de cambios doctrinales y teológicos fundamentales respecto a las tradiciones yahvista y elohísta anteriores.

(2) Josías llegó al trono de Judá hacia el año 640 a.C., a la edad de 8 años (según la Biblia), y se quedó en él 31 años, alcanzando un prestigio cercano al del rey David. Al igual que hizo su predecesor Ezequías, emprendió una segunda reforma religiosa a fin de poder tener un instrumento político con el que vertebrar a su pueblo mediante una nueva ideología y una nueva ley divina. Los redactores de los nuevos textos ad hoc fueron profetas como Jeremías y Baruc, ambos prolíficos autores de los textos deuteronómicos. La joya de la corona fue el Deuteronomio, un marco legislativo que logró su fuerza para ser acatado al serle atribuida su autoría al tándem Yahvé/Moisés y que, para dar mayor credibilidad a la falsificación, se presentó como unos rollos hallados casualmente bajo los cimientos del templo de Jerusalén [Cfr. Rodríguez, P. (1997). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica. Barcelona: Ediciones B, pp. 57-63].

( 3) Todo ello, claro está, en el caso hipotético de que algún dios hubiese creado algo alguna vez y de que se ocupase en algún momento de orientar alguna decisión o responsabilidad humana.

(4) Y que ya había sido incluido como ley en el decálogo que figura en Génesis, el segundo libro del Pentateuco: «No mates» (Ex 20,13).

(5) El manuscrito más antiguo hallado hasta hoy es un fragmento de Samuel, que se data en torno al año 225 a.C. El fragmento más antiguo del Nuevo Testamento, según algunos autores, es una pequeñísima tira de papiro con tres versículos de Juan que se data entre los años 125 y 150 d.C.; otros autores, a partir de los manuscritos hallados en las cuevas de Qumram, concluyen que éstos deben de ser anteriores al año 68 d.C., época en la que sellaron las cuevas donde se halló el material. En cualquier caso, el total del Nuevo Testamento que se conserva en soportes de papiro viene a ser un 67,48 % del volumen total.

(6) De algunas de las más notables e influyentes manipulaciones de versículos bíblicos este autor ya se ocupó en libros anteriores. Cfr. Rodríguez, P. (1997). Mentiras fundamentales de la Iglesia católica. Bar-celona: Ediciones B; y Rodríguez, P. (1997). Mitos y ritos de la Navidad. Barcelona: Ediciones B.

(7) Su primera publicación en 1972 fue autorizada por el obispo de Concepción (Chile), Manuel Sánchez, pero en 1976 sufrió una crítica feroz por parte de los prelados más fascistas de la curia argentina que estuvieron al servicio, y fueron cómplices, de la genocida dictadura militar de esos días. La campaña difamatoria contra la Biblia Latinoamericana se fraguó desde la revista Gente —que publicó la primera andanada el 26-08-1976— y desde el diario La Razón, controlado por la inteligencia militar. Los prelados que sostuvieron el acoso fueron Ildefonso Mª Sansierra (arzobispo de San Juan y promotor de la intervención de las Fuerzas Armadas en contra de esta versión bíblica), Adolfo Servando Tortolo (arzobispo de Paraná y vicario castrense), Antonio Plaza (arzobispo de La Plata) y Octavio Nicolás Derisi (obispo auxiliar de La Plata y rector de la Universidad Católica Argentina). A pesar de que esos prelados fascistas prohibieron la lectura de la Biblia Latinoamericana por ser «apócrifa, sacrílega, izquierdizante, subversiva, satánica y mortal», las críticas se limitaron a aspectos paratextuales, como la inclusión de fotografías actuales o su bajo precio y gran difusión. La Conferencia Episcopal Argentina, presionada por la dictadura de Videla, analizó la obra desde su Comisión Teológica y elaboró un informe (30-10-1976) en el que se concluyó que la traducción era sustancialmente fiel, aunque había unas pocas ilustraciones que consideraron inadecuadas (como las fotografías de un mitin en La Habana o de una calle de Nueva York, usadas para actualizar mensajes neotestamentarios); también rechazaron, a pesar de haber sido aprobado por la Santa Sede, la inclusión de partes del documento de la reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) de Medellín, de 1968, crítico con la situación de pobreza y explotación de Latinoamérica. Ante ese ataque fascista injustificado, las conferencias episcopales de diversos países del continente americano salieron en defensa de la excelente traducción realizada por la Biblia Latinoamericana.